Famosos Ashirra

La noche de luna nueva, en el mes de Rajab, el Profeta vistió su túnica y salió al desierto a contemplar las maravillas de Dios. Tiempo después regresó a la ciudad pero al llegar a su choza una sobra se alzó ante él. Era un monstruo cuyo cuerpo se estaba reformando a partir de la oscuridad de la ciudad. El Profeta, al verlos ,gritó el nombre de Alá el Compasivo. Layd, su sirviente, acudió raudo y veloz a la voz de su amo, salió de la cabaña y golpeó a la criatura con su espada. La hoja mordió el costado del monstruo, pero él aparto la espada como los hombres apartan las moscas y quebró el acero en siete partes. Entonces la criatura se encaró con el Profeta y soltó una carcajada. "He escuchado al pueblo pronunciar tu nombre", dijo, "y me complace convertirte en mi esclavo, por que a través de ti las gentes me adoraran a mi, y sacrificarán la sangre de sus hijos e hijas para alimentarme por toda la eternidad".

El noble Layd gritó de desesperación, pero el Profeta no tenia miedo y dijo: "Aunque tengas la fuerza de diez hombres y tus huesos sean tan duros como las montañas, no hay más dios que Alá, y existes sólo porque Él así lo desea. Los días de este mundo están contados, y al final de los tiempos serás juzgado como todos, hombres y djinni por igual. El fuego del Infierno aguarda a los que no implores a Alá y se arrepientan". Al escuchar esto la criatura rió y agarró la garganta del Profeta. Sus mandíbulas se abrieron como las de un lobo y se cerraron en torno al cuello de Muhammad, pero él gritó el nombre de Dios y el monstruo cayó al suelo, gritando de dolor. la piel del Profeta brillaba como el hierro candente de la forja. La fuerza de su fe era como un vendaval que hizo arrodillarse a la criatura, y ésta se percató de que por poderosa que fuera su fuerza era sólo terrenal, y que la tierra estaba condenada a acabarse. "En verdad no soy un dios", declaró, "no hay más Dios que Alá, ¡y Muhammad es su Profeta!"

Al escuchar esto, el Profeta dio una palmada y tomó a la criatura por los hombros para ponerla de pie. Entonces entraron en la cabaña del Profeta como hermanos, y rezaron juntos hasta el alba.

Nota: La imágenes pueden ser de mala calidad, pero corresponde a lo oficial.

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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."