Miami

Qué montón de mierda. Mis disculpas por mi falta de elocuencia al respecto, pero pocas ciudades me horrorizan más que ésta. Se la adueñó el Sabbat desde su fundación, y se nota. Hay demasiadas sombras aquí, demasiada carne, demasiadas drogas, demasiado derramamiento de sangre innecesario… Me pierdo. Es difícil inquietarme, pero Miami lo consigue. Los mortales lo ven como un paraíso soleado con cócteles en la playa desde las 8 de la mañana. Yo lo veo como lo que es. Cada Vástago que acude a Miami pierde algo. 

Su compasión, su conciencia o puede que sólo su humanidad. Sus ojos se amortecen, ven todo como bolsas que dejar secas y es incluso mejor cuando pueden añadir alguna droga de diseño en la mezcla. Vine aquí investigando el Sistema Circulatorio. Creo que es aquí donde comenzó esta pequeña y extraña industria. Todo lo que he encontrado son cuerpos, pilas de cenizas y grabaciones de experimentos que desearía olvidar. He matado más gente de la que puedo contar. Mataría a todos los Vástagos de esta ciudad si pudiera. Está podrida. 

– Fatima Al-Faqadi, Voz y Hoja de los Hijos de Haquim Cismáticos

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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."