El 68

Si pasas el tiempo suficiente con el Movimiento Anarquista, oirás hablar del París del 68. El romance, la excitación… Siempre hay algún viejo que pasó lo mejor de su vida en las barricadas y que nunca experimentó nada mejor. A diferencia de la Revolución francesa, el 68 es lo bastante reciente para que muchos de nosotros estuviésemos allí. ¿Y sabes qué? Fue grandioso. Es uno de esos levantamientos que la gente recuerda y el primero en el que era lo bastante mayor como para haber participado en él. El escenario: la Francia de posguerra de Charles de Gaulle. Los problemas: capitalismo, consumismo, autoritarismo e imperialismo estadounidense. Los participantes: estudiantes ocupando instituciones de enseñanza. Once millones de trabajadores en huelga. El resultado: el presidente De Gaulle se ve forzado a abandonar el país en secreto durante un corto período de tiempo y convoca nuevas elecciones generales a su regreso. [La parte deprimente: el partido de De Gaulle ganó las elecciones, aunque la carrera personal de De Gaulle entró en declive.] 

Llegué a París un poco tarde, y era como un festival Anarquista. Todo el mundo que era alguien en el Movimiento estaba allí. Piensa que a mí me habían Abrazado hacía poco, así que estaba impresionada con toda esta gente de la revolución como Jeremy MacNeil y Salvador García. Pero también estaban otros. Puedes reírte de mí, pero estoy bastante segura de que una chica con la que pasé una noche en las barricadas era Tyler. Al igual que durante la Revolución francesa, la Camarilla pasó a ocultarse. Algunos de sus miembros eran lo suficientemente viejos para recordar el trauma de la primera ocupación Anarquista de París. El Príncipe François Villon desapareció durante una semana dejando a sus lacayos con el inmenso flujo de Anarquistas ávidos de repetir la Revolución. Personalmente, yo me lo pasé bien. Abracé a mis primeros tres Chiquillos. ¡Uno de ellos incluso sobrevivió al caos! Bebí hasta dejar seco a mi primer imbécil de la Camarilla. 

Era encantador, un elegante aristocratucho. Suplicó que no le matase. ¡Fue embriagador para una joven Anarquista! Ésa es la verdadera experiencia generacional del 68 para nosotros: los disturbios, las fiestas, los debates, alimentarnos y follar en las calles y las barricadas. No hay duda de por qué los Anarquistas lo recuerdan con cariño. Pero hay algo más. Ésta es mi teoría personal: todo pasó tan rápido que no tuvimos tiempo de emponzoñarlo. Adoro un buen disturbio tanto como cualquiera, pero, mirando a los mortales, las cosas tienden a torcerse cuando nuestra gente se involucra. Eso es por lo que siempre les digo a mis compatriotas que deberíamos dejar que los humanos organicen sus movimientos políticos en paz y dedicarnos a la banca. Pero la banca es aburrida y los disturbios, divertidos. 

– Agata "el Problema" Starek

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"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."