De acuerdo, seamos francos sobre el motivo del nacimiento de tantos Dhampyros: los Muertos Famélicos necesitan criados. Necesitan ojos y oídos en el reino mortal, sobre todo a la luz del día. Necesitan gente que sepa lo que está pasando, que controle sus Pantallas Escarlata, reúna información sobre sus enemigos y vigile sus espaldas. ¿Y quién mejor para eso que sus propios hijos?
Para muchos de los Gui Ren, los Dhampyros son una especie de chih-mei muy sofisticados e inteligentes. Vale, es una simplificación excesiva, pero hay algo de verdad en ella. Los Dhampyros no son engendrados por amor o por un impulso de llevar vida al mundo. Son creados porque un Kuei-jin necesita una herramienta para una tarea.
Me doy cuenta de que estoy generalizando mucho. Ciertamente, hay algunos mandarines que tienen hijos, los aman, cuidan de ellos como harían (o no) en vida y los consideran parte de la familia. Pero te aseguro que por cada padre así hay cinco que ven a sus hijos como recursos estratégicos (que es como los vernos nosotros, Sen, seamos sinceros).
Esto parecería una violación directa de varios de los preceptos del Gran Principio desarrollado por el Gran Arhat Xue. Por ejemplo, tomemos el Camino del Linaje: "Atiende a los que han llegado antes que tú, y respeta a los que llegan después, pues todos forman parte de la verdad". Pero no encuentro la parte donde dice "esto se aplica sólo a los Kuei-jin, no a sus hijos". Si los mandarines "leyesen" el Gran Principio en lugar de "interpretarlo" todo el tiempo, probablemente las cortes serían mucho más pacíficas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)





















0 comments:
Publicar un comentario