Marcas de los Incendios

La mayoría de los Caminantes de las Sombras japoneses no criados por los Genji muestran sólo unas pocas deformidades. Pueden ser ciegos, tener un miembro atrofiado o sufrir algún otro problema físico. Sus facultades básicas son como las de los demás mestizos. Aparte de sus deformidades físicas, suelen tener también almas Demonio más desarrolladas.

Los Makuro Hiko Genji son más reconocibles. Sus padres (tanto mortales como Kuei-jin) son ungidos ritualmente con Chi mancillado, y por lo general se les concibe y da a luz en Nidos de Dragón de Hiroshima o Nagasaki. Se les somete a torturas para reforzar su P'o. Su lado vivo queda socavado de interés monstruoso.

El joss fluye en torno a los Makuro Hiko de forma salvaje y retorcida. Parecen protegidos del daño por "afortunados" acontecimientos, que normalmente tienen lugar a cosa de quienes están a su alrededor. Ser el amigo de una criatura así es como tener una diana kármica pintada en la espalda. Su joss mancillado garantiza que un Hijo del Sol Negro, ya alterado en lo físico y mental, no pueda establecer relaciones duraderas. Los Makuro Hiko son casi siempre seres solitarios y amargados... furiosos con el mundo y dispuestos a escuchar a sus almas Demonio. Los Tigres-Diablo Genji los vigilan, intentando guiarles hacia tareas piadosas (como el tormento de los malvados) con éxito limitado.

Muchos de los Makuro Hiko sufren deformidades físicas que suponen una ventaja en combate, similares en muchos casos a las retorcidas mejoras de los bakemono o la forma de Shintai Demonio. Combinado con su rabia, esto hace de los Hijos del Sol Negro unos salvajes luchadores.

0 comments:

Publicar un comentario

LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."