La Ñielve es una abominación surgida de los rincones más profundos y olvidados de la Umbra, un eco distorsionado de la furia elemental y la desesperación de los espíritus primigenios. Se manifiesta como una figura humanoide alargada y esquelética, de aproximadamente dos metros y medio de altura, con extremidades desproporcionadamente largas y delgadas que terminan en garras afiladas como cuchillos de obsidiana. Su piel es un mosaico de corteza petrificada y carne desecada, de un color gris ceniza que le permite camuflarse perfectamente en las sombras y entre los escombros de los lugares ruinosos.
La característica más distintiva de la Ñielve es su cabeza: una forma ovoide y sin rasgos faciales discernibles, a excepción de una única cuenca ocular vacía que brilla con una luz azul gélida cuando percibe a su presa. Carece de boca o nariz visibles, y sin embargo, emite un ulular bajo y constante que parece succionar el calor del ambiente. Sus movimientos son erráticos y silenciosos, un temblor constante de sus miembros que solo se detiene cuando ataca. A menudo se le confunde con una ilusión óptica o con una rama retorcida en la penumbra, hasta que es demasiado tarde.
Habilidades
• Mimetismo Espectral: La Ñielve puede alterar ligeramente su densidad para volverse casi transparente, permitiéndole pasar a través de objetos inanimados pequeños (como una puerta cerrada o una pared delgada) y dificultando su detección en la Umbra. Esto le confiere una gran capacidad para emboscar.
• Robo de Calor Vital: Su mera presencia drena la energía vital de los seres vivos a su alrededor, causando una sensación de frío intenso y fatiga.
• Armadura de Ceniza: La piel petrificada de la Ñielve le otorga una considerable resistencia a los ataques físicos.
Debilidades
• Luz Solar Directa: La exposición a la luz solar directa la debilita gravemente, forzándola a un estado de inactividad o incluso a la disgregación si la exposición es prolongada.
• Sonidos Fuertes y Agudos: Los ruidos repentinos y agudos la desorientan, rompiendo su concentración y obligándola a huir o a un ataque precipitado.
• Esencia Pura: La esencia espiritual pura o la magia basada en la vida (como ciertos Dones de Hombres Lobo o Rituales de Magos) le causan un dolor excruciante y pueden obligarla a retirarse.
Fortalezas
• Fuerza: 3
• Destreza: 4
• Resistencia: 5
• Carisma: 0
• Manipulación: 0
• Apariencia: 0
• Percepción: 5
• Inteligencia: 2
• Astucia: 4
Poderes
• Toque Congelador: Al tocar a una víctima, la Ñielve puede drenar su fuerza vital y congelar sus músculos, causando 2 puntos de daño letal agravado y reduciendo la Destreza de la víctima en 1 punto por turno hasta que se libere de su agarre.
• Velo de Ceniza: La Ñielve puede manipular las sombras y la materia etérea para volverse invisible a la vista normal durante un número de turnos igual a su Astucia. Solo aquellos con Percepción sobrenatural pueden detectarla.
• Ulular del Vacío: La Ñielve emite un sonido inaudible para el oído humano, pero que resuena directamente en el alma de los seres vivos, causando Miedo 5 en los que lo escuchen y provocando que huyan presas del pánico. Aquellos que fallen una tirada de Fuerza de Voluntad con dificultad 7 quedarán paralizados por el terror.
• Inmaterialidad: Por un turno, la Ñielve puede volverse completamente inmaterial, permitiéndole pasar a través de cualquier objeto sólido sin resistencia. Solo puede realizar un ataque en el turno siguiente a usar este poder.
• Regeneración Crepuscular: Mientras se encuentre en la oscuridad o en la Umbra, la Ñielve puede sanar 1 punto de daño agravado por turno o 2 puntos de daño letal.
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