Violencia

Llevar a alguien al límite, especialmente con amenazas y golpes repentinos, es un buen modo de despertarle. 

Cuando un estudiante parece especialmente obtuso o testarudo, muchos buenos maestros los golpean en la cabeza, le tienen emboscadas, lo arrojan por la habitación o envían atacantes para que lo apaleen.

La violencia, normalmente (pero no siempre) es el último recurso, obliga al buscador a salir de su complacencia para no sufrir las consecuencias.
 

0 comments:

Publicar un comentario

LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."