En muchos países, a la Policía no le gustan los extraños y mucho menos los extraños que infringen la ley. Muchos de ellos siguen teniendo límites muy severos sobre lo que la gente puede y no puede hacer. A veces no existe diferencia entre la Policía y los militares. En Colombia, por ejemplo, ocurre así. A menos que estén muy familiarizados con el lugar o sean muy valientes, no deben arriesgarse a viajar por Colombia.
En nuestros países, las cárceles no son agradables. No estamos en los Estados Unidos, donde se permite que los prisioneros vean la televisión y tengan diversiones. Solo los muy ricos pueden permitirse estos privilegios y, si eres tan rico, puedes pagar para permanecer fuera de la cárcel. A muchos policías les encanta el dinero y les ofrecerán un trato especial si los sobornan. Si escupen en una acera, tendrán que pagar muy poco. Si matan a alguien, tendrán que pagar mucho más. Pero les contaré un secreto: si llevan dinero encima en el momento de su detención, no esperen poder usarlo para el soborno. Los agentes se los quitarán en cualquier caso y luego les pedirán más.
En muchos países de Sudamérica no pueden contar con que se haga justicia. Algunos de ellos son justos, pero no todos. Todo depende de lo que hayan hecho, de si los está juzgando una autoridad local o nacional y también de cuál es tu país natal. Norteamericanos, esto es muy cierto, así que no hace falta que se preocupen demasiado. El mundo teme a los EE.UU. Y también a muchos países europeos. Pero si vienen de un país del tercer mundo o de otro de la propia Sudamérica, tendrán dificultades.
En todos los países sudamericanos, los policías llevan armas de fuego. Y las utilizan. Algunos incluso tienen armas automáticas y las utilizan. Todo depende del país en cuestión, naturalmente, pero en general la Policía es muy seria y no siente aprecio por los criminales. Si los atrapan, no será como en las series de televisión norteamericanas. Los polis de Sudamérica les darán una paliza para empezar y si tratan de escapar, dispararán a matar. Discutir con ellos es una mala idea. Como dijo Viajero72, ser un listillo es una mala idea. Si eres un listillo, a la Policía no le importará que tengas un pasaporte estadounidense. Te dan una paliza y le dicen a tu embajada que te ha atropellado un camión.
En el seno de las fuerzas de seguridad hay muchos esclavos de sangre, porque éstas tienen mucho poder. En Sudamérica, la Policía puede hacer casi todo. Pueden matarte y mentir sobre la razón. De hecho lo hacen muy a menudo. Los esclavos de sangre quieren tener el poder. También se encuentran en el Ejército por el poder. Los militares controlan a menudo a los gobiernos, en Sudamérica, los golpes de estado militares son casi una tradición. Se producen constantemente.
De cara al mundo, la mayoría de los países son repúblicas y los ciudadanos eligen a sus gobernantes. Pero algunos de ellos sólo fingen ser democráticos para poder mantener relaciones amistosas con otros países. De puertas hacia dentro, aterrorizan a su población y falsean las elecciones. El mundo está harto de la pobre Sudamérica y prefiere ignorarnos. Se vuelven hacia oriente Próximo y hacia los Balcanes, pero no hacía Uruguay. Todo ello provoca que para los monstruos resulte más fácil hacerse con el poder. Somos el continente olvidado.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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