Comer para Continuar el Camino

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De vuelta en los sesenta, me topé con un par de Chupones renegados en el norte de Arkansas. Fuera quien fuera quien abrazó a esos idiotas lo debió hacer para divertirse. Quiero decir, ¿quién ha oído hablar de Vástagos con problemas dentales, por el amor de Dios? De todas formas, eran hermanos o primos, o quizá primos hermanos, y no creo que ni siquiera supieran leer. Estoy hablando de un estereotipo importante. Su refugio consistía en un viejo cobertizo con tejado de lata pero provisto de todas las amenidades: ventanas parcheadas con bolsas de basura, agua corriente que caía desde las grietas del tejado en días de lluvia y un olor a podredumbre que impregnaba todo su contenido. Estaba rodeada por un patio, si es que podías llamar así a un pedazo de tierra con unas cuantas zarzas en la que la zona circundante estaba decorada con lavadoras oxidadas y sanitarios rotos. Entre ambos, creo que habrían podido juntar 19 de las 26 letras del alfabeto en una buena noche, aunque eran astutos para sobrevivir en su refugio, como si fueran animales salvajes. Enterraron un par de coches en su propiedad y utilizaban los maleteros para dormir. Durante el día, un par de pit bulls (cruzados con jabalíes salvajes a juzgar por su apariencia) vigilaban la propiedad. Colocaban cadenas largas a los perros y otro par de ellas en un árbol cercano con la esperanza de que cualquier paseante pensara que los animales estaban bien sujetos. Ambos solían reírse como si fueran estúpidos cuando relataban los casos en que un autostopista despistado se había introducido en su propiedad y había sido descuartizado por los perros. Durante la época de caza, agarraban a un par de cazadores de fuera del estado y hundían sus coches en uno de los lagos de la frontera del estado. Si tenían demasiados cazadores, ataban a los pobres bastardos de pies y manos y los encerraban en un par de viejos congeladores. Aunque los congeladores no funcionaban, colocaban grandes bloques de hielo junto a sus víctimas. La falta de aire hacía que los mortales se ahogaran al cabo de dos horas, aunque los bloques de hielo los mantenían frescos”, o al menos eso era lo que afirmaban. Me mostraron un cuerpo que habían tenido encerrado un par de días. El cuerpo olía a podrido, y el agua proveniente del hielo fundido estaba haciendo que la carne adquiera un desagradable color verde-morado. En otras épocas del año, hacían lo mismo con los campistas y los autostopistas. Durante las épocas de temporada baja tenían que tomar su oxidado camión y desplazarse hasta Missouri o Texas para atrapar a algunos donantes que vivían en mitad de la nada. A pesarde sus defectos, esos dos eran lo suficientemente listos como para saber dónde alimentarse. Desconozco si estos dos tipos siguen vivos. La única noche que pasé con ellos me dejó la sensación de que necesitaría un baño de ácido para quitarme el hedor a suciedad e incesto.

—Liza-Beth Rollins, anarquista Gangrel.

Puedes despedirte de cualquier fuente de alimento estable cuando estés en la carretera. Hay mortales por todas partes, pero los Vástagos nómadas tenemos más problemas para mantener nuestra hambre a raya que los Vástagos sedentarios por dos motivos principales: en primer lugar, solemos comer con menos frecuencia porque pasamos demasiado tiempo en la carretera en busca de un refugio para pasar el día siguiente. En segundo lugar, gastamos una mayor cantidad de sangre en mantener nuestra piel intacta. Por ello te aconsejo que te prepares para invertir un tiempo superior al normal en la búsqueda de la presa. No te molestes en planificar tus cacerías. Vas a tener que reaccionar en vez de actuar, ya que no vas a disponer del tiempo necesario para estudiar los hábitos de un mortal o para alimentarles antes de darles el Beso. De ahora en adelante, deberás tomar todo lo que puedas coger. Y las cosas se pondrán peor.

Al carecer de un territorio de caza desde el que trabajar, la ventaja de campo estará del lado de tu presa cada vez que vayas de caza. Si eres astuto, no deberías dejar que tu presa adivinara tus intenciones, pero a pesar de todo debes asumir el hándicap de cazar en un territorio no familiar: nunca sabrás lo que te espera tras la esquina. Ese callejón sin salida puede ocultar la entrada a un club, o una patrulla de la policía local, o ser simplemente un callejón sin salida. Pero nunca lo sabrás hasta que estés allí. Créeme, la situación pondrá a prueba tus esfuerzos para asegurarte el sustento. Todo lo que he dicho hasta ahora asume que has sido capaz de encontrar una presa adecuada. Y no hablo de los menús típicos de un hotel de cinco estrellas. Adivino que ese es uno de los motivos por lo que los Ventrue no se suelen unir al Movimiento Anarquista de esa manera. Sólo falta que tengas prejuicios sobre tu futura comida. Cuando te encuentres en una carretera solitaria del oeste de Texas sabrás a lo que me refiero. Después de más de una noche atravesando autopistas solitarias, he rezado por encontrarme con algún loco con una máscara y una sierra mecánica para poder dar descanso a los armadillos.

A propósito, si piensas perdurar en esta clase de existencia, mejor sería que estuvieras preparado para tragarte bolas de pelo. Los animales son probablemente una de las fuentes de sangre más comunes en la carretera. Además, nadie hace la autopsia a un perro muerto ni se fija en que el motivo de su muerte fue la súbita pérdida de sangre. A pesar de lo repugnantes que puedan ser, los animales son un medio de subsistencia viable en la carretera. Como dormir en basureros, aunque en este caso me quedo con los animales. Si a pesar de todo no puedes reprimir tu necesidad de sangre humana, hay unos cuantos trucos válidos para obtenerla de forma regular. Pero debes afrontar el hecho de que vas a comprometer tus estándares de supervivencia en carretera. Te acabará facilitando la existencia a largo plazo, créeme.

Cazar en Zonas Urbanas

Las ciudades son tanto una bendición como una maldición para los anarquistas nómadas. Obviamente, ofrecen un territorio de caza en el que tomar uno o dos mortales. Cuando hablamos de poblaciones de varios cientos de miles, no se necesita ser David Copperfield para hacer desaparecer un par de mortales sin llamar la atención. Por otro lado, es probable que casi cualquier zona urbana cuente con una población nativa de varios Chupones, probablemente Camarilla o Sabbat. Ambos grupos se mantienen alerta ante las posibles apariciones de cazadores renegados en sus patios traseros y ninguno de ellos se comportará como un buen anfitrión. Según mi experiencia, los Vástagos representan una amenaza mayor para nosotros que las agencias mortales. Después de todo, golpeamos rápido, dejamos pocas pistas y nos alejamos al poco tiempo después. Cualquier departamento de policía será incapaz de seguirle la pista a un anarquista que cubra sus huellas con cuidado. Pero un príncipe decidido que cuente con el apoyo de un Brujo puede dar contigo más rápido que lo que tardarías en decir “Estoy jodido”.

En una ciudad Camarilla, puedes salir impune si te alimentas en el terreno “abierto” que existe entre los territorios de los antiguos, pero ni esta medida es segura, en especial si permaneces más de una noche en la zona. Ningún antiguo se siente feliz al ver como un anarquista se introduce en su ciudad para agitar a los más jóvenes. Cazar en los suburbios es quizá la forma más fácil para pasar desapercibido a ojos de los tipos importantes de una ciudad extraña. Los desposeídos y los pobres son una presa sencilla. No están protegidos y pocos ciudadanos “respetables” les creen cuando les cuentan que hay vampiros que se alimentan de ellos. Debes tener cuidado con los drogadictos o los borrachos cuando caces, un anarquista siempre debe mantener la cabeza clara. También corres el riesgo de pillar alguna enfermedad contagiosa. En algunos lugares, ser portador de enfermedades hace que tengas dos o tres puntos en contra. Personalmente, creo que es poco higiénico.

Los criminales son un grupo tentador. Por desgracia, esta parte de la sociedad suele rendir pleitesía a uno o varios Vástagos de la zona. Ten mucho cuidado cuando de alimentes de las bandas callejeras, ya que nunca estarás seguro de si tienen algún nexo con un Chupón, y los Vástagos criminales pueden mostrarse extremadamente territoriales. Además, debes afrontar otras desventajas si te alimentas de criminales, desventajas que detallaré más adelante. Es probable que los hospitales sean uno de los mejores lugares para alimentarse de la ciudad. Obviamente, estos lugares disponen de suministros de sangre preparados para ser transportados. No hace ningún daño colocar un par de ellos en hielo para las noches lluviosas. La mayoría de los edificios poseen un mortuorio, algo útil si no te importa beber de los cadáveres. Ten en cuenta que los hospitales suelen ser reclamados como territorio personal por alguno de los Vástagos más poderosos de la ciudad, la clase de tipos A pesar de la tentación del lugar, te aconsejo que te dirijas a ellos sólo cuando salgas de la ciudad, preferiblemente antes
de comenzar un largo viaje.

Si prefieres sangre fresca, los pacientes de la UCI o de los postoperatorios suelen estar inconscientes. Tras las horas de visita, durante el cambio de turno, el riesgo de ser detectado es muy bajo, en especial si tomas unas mínimas precauciones, como vestir una bata blanca. Si dedicas tiempo a aprender a interpretar una gráfica médica, puedes llegar a evitar los pacientes más enfermos. Y si eres un tipo blandengue, puedes asegurarte de que mientras tengas cuidado con el Beso, los mortales sobrevivirán.

En el Campo

Cuando digo “campo”, me refiero al campo, no a algún suburbio en las afueras, ya que en esas zonas puedes aplicar las técnicas de la caza urbana. Además, los suburbios no suelen ser zonas rebosantes de actividad anarquista, o al menos no de actividad real. Si pasas demasiado tiempo rodeado de restaurantes de comida rápida y casas unifamiliares, mejor sería que dejaras de jugar a ser un chico malo y volvieras a los brazos de papá. La mayor parte de los Estados Unidos es rural, aunque la población no está diseminada de forma homogénea por todo el territorio. Desconozco los números exactos, pero apuesto que dos tercios de los mortales viven cerca de las ciudades del país. Eso significa que el campo es un lugar difícil para encontrar presas humanas. Debes tener mucho cuidado cuando te alimentes en el campo, mucho más que en la ciudad. Los extraños destacan en un pequeño pueblo rural donde todos se conocen. Incluso una sola muerte extraña es el foco de mucha atención.

Además de esto, algunos estereotipos existen por un motivo válido. Existe un elevado porcentaje de tenencia de armas en las zonas rurales. Un anarquista rudo puede soportar los disparos de una pistola de gran calibre o de una ametralladora, pero seamos honestos, la mayoría de nosotros puede comerse esas míseras balas de 9mm y escupirlas al pistolero. En el campo, es probable que te encuentres ante la amenaza de una escopeta o de un rifle del .30-06 diseñado para cazar osos. Aunque no te derribará, te dejará una hermosa marca. Los actos de violencia aleatoria son un buen sistema para meterte en problemas. En algunas zonas podría ser el último jaleo que montaras.

Para poder sobrevivir en estas zonas, debes ser inteligente y estar dispuesto a tragarte el orgullo en la mayoría de las ocasiones. En los grandes pueblos, puedes salirte con la tuya con las mismas tácticas que hemos descrito en las grandes ciudades. Los hospitales y los mortuorios también existen, al menos en las cabezas de condado. Ten cuidado cuando asaltes un mortuorio. A diferencia de los de las ciudades, también sirven como tanatorios. Un compañero al borde del frenesí entró en uno de ellos sin tomar las precauciones adecuadas. Según todas las apariencias, un trago de fluido para embalsamar no es una buena experiencia. No asumas nada, tómate tu tiempo y asegúrate.

¿Tienes problemas con la carne congelada? Se trata de un tema personal, por lo que acabarás sabiendo a lo que me refiero dentro de poco tiempo. Como dije, vas a tener que alimentarte de lo que puedas y eso significa de cadáveres y de animales. Y como he vuelto a mencionar a los animales, tengo que decirte que el país los tiene a montones. En él puedes encontrar cualquier cosa, desde el perro de la familia hasta un buey. Suelo mantenerme alejado de los animales salvajes, el riesgo es demasiado elevado. La preocupación por los donantes debería no estar demasiado arriba en tu lista de prioridades, ya que el riesgo de las enfermedades apunta de forma directa hacia ti.

En pocas palabras, hay un par de maneras de alimentarse de sangre humana y no correr demasiados riesgos. Los autóstopistas son la elección más obvia, aunque el número de depredadores de la sociedad ha limitado el número de los que se animan a lanzarse a la carretera. La mayoría la ve como algo peligroso, pero en ocasiones puedes tener suerte en un área de descanso o en un tramo de alguna interestatal. Siempre he encontrado que los tipos campestres, como los cazadores y los campistas son los blancos más fáciles. Estos candidatos a donantes se aíslan en zonas remotas, aunque no tan remotas como para que no demos con ellos. La mayor parte de las rutas de senderismo existentes están cartografiadas en cualquier mapa decente, así como sus puntos de acceso. Y gracias a la maquinaria mercantil de los Estados Unidos, se han puesto de moda las ropas brillantes, algo que facilita la detección de las tiendas en los bosques.

Debes asegurarte de esterilizar el lugar si vacías los cuerpos por completo. Recoge la tienda, los cuerpos y el equipaje y desplázalos a varias millas del lugar original. Si puedes hacer que parezca que se han perdido, mejor que mejor. Pista número uno: haz desaparecer la comida, da la impresión de que han muerto de hambre. Con un poco de suerte, cuando las partidas de rescate den con ellos, los elementos habrán borrado cualquier atisbo de sospecha. Los cazadores son más difíciles de encontrar, pero la recompensa es mejor. Estos tipos están más aislados que los campistas, normalmente a una buena distancia del testigo más próximo, o de las complicaciones, dependiendo de tu aspecto. Los bosques reverberan con los disparos de las escopetas durante la temporada de caza, por lo que si las cosas se escapan a tu control, es improbable que llames la atención. Lo mejor de todo es que esos tipos suelen dispararse entre ellos por accidente, por lo que no te resultará difícil orquestar un”accidente” para explicar la presencia del cuerpo. Cuerpo que no será descubierto hasta que pasen un par de meses si lo ocultas bien. Asegúrate de desplazar cualquier vehículo unos quince kilómetros para confundir a los buscadores el tiempo suficiente para que la Madre Naturaleza haga su trabajo con los restos.

Un último consejo sobre el tema antes de que te pongas las botas: los hombres lobo. No es que estén por todas partes, pero uno de ellos puede arruinar tu noche, y esas cosas cazan en manada. Más adelante te contaré los pocos trucos que tengo para evitar a los Lupinos. A pesar de todo, es mejor que evites esas cosas de pesadilla.
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