Fantasmas

Edit
Los fantasmas parecen ser los espíritus de las personas muertas, que se demoran en este mundo como si nunca hubieran fallecido. No parecen conscientes de lo que ocurre en el mundo que los rodea, o por lo menos no muestran interés alguno por ello. Al parecer, moran en los lugares en los que murieron o en lugares relacionados con la muerte en general (como los cementerios) o repiten de forma interminables las últimas horas que pasaron en vida. Además los fantasmas parecen tener posesiones en su "vida eterna" o "seudo vida" o como quiera que se le llame. Tomen por ejemplo la siguiente historia, extraída del sitio hunter-net original. Creo que ocurrió de verdad, aunque debo reconocer que recuerda a los cómics antiguos.

Hace unas semanas, mientras perseguía a un zombi, perdí su rastro en una zona de la ciudad con la que no estaba familiarizado. Resulta bastante extraño porque soy natural de San Francisco y creía conocer muy bien la ciudad. La zona me recordaba mucho el área de Fishersman's Wharf, pero no veía ninguno de los edificios que conozco: no estaba el museo Ripley ni la chocolatería Girardelli. Nada conocido. En vez de ello, me rodeaba un puñado de edificios y muelles de madera. Nada de cemento ni asfalto. El único que me resultaba familiar era una pequeña casa de dos plantas que había estado desocupada durante años... sólo que ahora su aspecto era mucho mejor de lo que yo hubiera visto jamás. Sí, por sí sola, la escena ya resultaba suficientemente inquietante, encima estaba el hecho de que no había nadie en las cercanías. Era como encontrarse dentro de una tienda después de la hora del cierre. De pronto, unos tipos surgieron de una de las casas. Pero no eran personas, sino fantasmas. ¿Cómo puedo estar seguro?. Era difícil no estarlo: todos parecían muertos y vestían ropas propias de otro siglo.

Supuse que también yo debía estar muerto cuando vi a un barco que entraba en el puerto. Era exactamente igual a una maqueta de galeón que había hecho de niño, salvo porque se encontraba en muy mal estado y estaba cubierto de algas. Los tripulantes blandían espadas. Corrí. Escuché una fuerte risa, proveniente de la casa, creo, pero no me atreví a volverme. Al día siguiente reuní el coraje necesario para volver. Todo lo que encontré fue la zona de Fishersman's Wharf, la misma de siempre. No he vuelto a ver a los fantasmas pero en cambio, he divisado el barco en diferentes lugares de la cosa, como si me estuviera siguiendo. Ahora ya nunca me acerco a la bahía.

Se diría que cientos de escritores de novelas románticas y de terror dieron en el clavo con sus relatos de espíritus. ¡Un barco fantasma y todo!. Parece una historia muy trillada, pero a pesar de ello la creo, aunque sólo sea porque yo también tengo una historia gótica de fantasmas. Después de una de las entrevistas que mantuve con Púrpura, me invitó a acompañarlo a casa de un amigo. No estaba muy seguro al principio, pero acabé por aceptar, ansioso por reunir cualquier información que pudiera proporcionarme. Hasta el momento, al menos por lo que yo sabía, la información de Púrpura no había ido desencaminada. Llamó a un taxi. Curiosamente, aunque no suele haberlos en esa zona de la ciudad, uno apareció inmediatamente detrás de una esquina. Tampoco se me escapó el que, durante todo nuestro trayecto, todos los semáforos con los que nos encontramos estaban en verde.

El taxi nos condujo hasta una vieja casa parecida a aquella que mencionaba nuestro asociado de San Francisco. Era un lugar antiguo que yo había visto en fotografías históricas. Incluso había leído en algunos artículos que se suponía que estaba encantada, pero ésta es la clase de cosas en las que nadie cree realmente. He sido un exaltado el tiempo suficiente para saber que las leyendas suelen contener alguna verdad. No me vi decepcionado: Púrpura llamó y un mayordomo fantasmal abrió las enormes puertas. El espíritu no habló, ni nos miró ni hizo cosa alguna que revelase que había reparado en nuestra presencia. Pero de algún modo, a pesar de su apariencia inmaterial, consiguió mantener la puerta abierta. Extendí furtivamente la mano y atravesé los faldones de su esmoquin. No había tela. No había zona de frío o ningún tacto. No había nada. Púrpura me miró con gravedad y dijo "No les gusta que hagamos eso". Asumí que se refería a que los humanos tocasen a los fantasmas pero, en el caso de Púrpura, uno nunca podía estar seguro.

En todo caso, el mayordomo no mostró signo alguno de irritación y nos condujo a una amplia sala. Supongo que tenía el aspecto de un salón de fumadores, pero nunca he estado en uno de éstos, así que no puedo asegurarlo. Un minuto más tarde, un hombre increíblemente viejo penetró renqueante en la sala. Supongo que ni siquiera su edad aparente le hacía justicia porque también era un fantasma. De hecho, todavía era más transparente que el mayordomo. Pareció un poco perturbado por mi presencia, pero Púrpura me presentó como el hijo de Cualquiera, fuera quien fuese y eso satisfizo al preocupado fantasma, que acto seguido quiso estrechar mi mano. Miré a Púrpura, pero él asintió. Aunque no sentí ningún contacto cuando mi mano "tocó" la del fantasma, lo cierto es que experimenté una especie de frío intenso. Hice un pésimo trabajo tratando de acompañar el movimiento de su apretón, pero de nuevo pareció satisfecho, así que me senté cuando él lo hizo. El frío de la mano no me abandonó en toda la noche. Debo decir brevemente que fue entonces cuando descubrí el verdadero nombre de Púrpura: el fantasma lo mencionó. No lo repetiré aquí, pero lo estoy investigando. Si me conduce a algún descubrimiento referente a los brujos, transmitiré aquí la información.

Tan pronto como nuestra conversación con el fantasma comenzó, estalló en el exterior una tormenta. La lluvia era muy intensa y había truenos y relámpagos. Sólo menciono este detalle porque la tormenta se calmó y desapareció por completo en cuanto el fantasma pareció sumirse en un sueño. Aquella noche fue realmente insólita, pero no me proporcionó demasiada información específica; al menos no algo que pueda transmitir de forma apropiada. El viejo fantasma y Púrpura comenzaron a conversar, pero éste no parecía prestar demasiada atención. Parecía saber lo que el fantasma iba a decir justo antes de que lo hiciera. De hecho, una vez contestó a una pregunta  antes de que el fantasma hubiera terminado de formularla y éste pareció darse cuenta. Púrpura se disculpó y el anciano volvió a sumergirse en su cháchara. No tengo ni la más remota idea del objeto de su conversación. Parecía química, pero conozco un poco la materia y aquello no me sonaba demasiado, así que es posible que se tratase de alquimia. Tengo la impresión de que la conversación se repetía de forma idéntica cada vez que Púrpura lo visitaba.

Mientras nos encontrábamos allí, me ocurrió otra cosa "fantasmal" (por así decirlo). El mayordomo trajo una bandeja de oporto. Cuando vi que Púrpura aceptaba una copa y bebía, lo imité, tratando de comportarme educadamente. El viejo fantasma bebió a su vez, y cuando tragó, vi el liquido descendiendo por su garganta hasta el estómago. Al cabo de un momento el trago se desvaneció, pero cada vez que el fantasma bebía, yo veía el oporto atravesando su cuerpo como si tuviese rayos-x. Resultaba bastante inquietante. Esta situación se prolongo durante algún tiempo hasta que el fantasma pareció quedarse adormilado. Púrpura y yo nos quedamos allí, sentados inmóviles, durante algún tiempo. Mi acompañante parecía un poco confuso y, al cabo de varios minutos, me dijo repentinamente que era hora de marcharse.

Después de que hubiéramos abandonado el lugar, le pregunte a Púrpura porqué se molestaba en hablar con el anciano si la conversación era siempre la misma (delante de Púrpura, no me refería a él como un fantasma por si éste, en su confuso estado mental, no se había dado cuenta de lo que el ser era en realidad). Respondió, "Cuando se duerme, puedo consultar su biblioteca". Pareció excitarse y exclamó, "¡Eso es! ¡Consulto su biblioteca!". Aquella fue la última vez que vi al brujo. La semana siguiente la mansión se quemó. Al conocer las noticias, tuve la extraña sensación de que Púrpura había decidido incendiar la casa en vez de matarme, después de sacudirse de encima la influencia del conjuro, fuera el que fuese, que lo dominaba. No hay forma de estar seguro. No es más que un extraño presentimiento.

Perfil de Fantasma

El que sigue describe a un fantasma nuevo, alguien que a muerto recientemente.

• Atributos: Fuerza 3*, Destreza 3, Resistencia 4, Carisma 2, Manipulación 3, Apariencia 3, Percepción 4, Inteligencia 4, Astucia 4.
• Habilidades: (elige entre ellas) Alerta 2, Atletismo 2, Burocracia 3, callejeo 2, Conducir 3, Esquivar 3, Etiqueta 3, Finanzas 2, Informática 3, Intimidación 3, Investigación 2, Liderazgo 2, Medicina 2, Ocultismo 2, Pelea 3, Pericias 3, Política 1, Seguridad 2, Subterfugio 4, Supervivencia 4.
• Fuerza de Voluntad: 8.

Este representa a un fantasma de cierta edad, uno que ha estado en la Tierra durante cerca de un siglo.

• Atributos: Fuerza 6*, Destreza 6, Resistencia 7, Carisma 4, Manipulación 6, Apariencia 3, Percepción 5, Inteligencia 4, Astucia 6.
• Habilidades: (elige entre ellas) Academicismo 3, Alerta 4, Atletismo 3, Armas Cuerpo a Cuerpo 5, Armas de Fuego 4, Callejeo 3, Ciencia 3, Derecho 4, Empatía 3, Esquivar 5, Etiqueta 4, Expresión 4, Finanzas 4, Informática 1, Intimidación 5, Investigación 4, Liderazgo 3, Lingüística 3, Medicina 4, Ocultismo 4, Pelea 5, Pericias 2, Política 4, Seguridad 4, Subterfugio 5, Supervivencia 3, Trato con Animales 3.
• Fuerza de Voluntad: 11.

Este es un fantasma realmente anciano, que ha estado muerto varios siglos.

• Atributos: Fuerza 8*, Destreza 7, Resistencia 9, Carisma 6, Manipulación 9, Apariencia 6, Percepción 7, Inteligencia 7, Astucia 8.
• Habilidades: (elige entre ellas) Academicismo 7, Alerta 7, Atletismo 6, Armas Cuerpo a Cuerpo 6, Armas de Fuego 3, Callejeo 1, Ciencia 3, Consciencia 5, Derecho 4, Empatía 1, Esquivar 5, Etiqueta 5, Expresión 4, Finanzas 7, Intimidación 7, Investigación 4, Liderazgo 7, Lingüística 5, Medicina 5, Ocultismo 5, Pelea 5, Pericias 2, Política 7, Seguridad 5, Subterfugio 7, Supervivencia 7, Trato con Animales 5.
• Fuerza de Voluntad: 14.

*Ten en cuenta que, en el caso de los fantasmas, el Atributo Fuerza sólo se usa cuando utilizan poderes semejantes a solidificar, para ejercer fuerza contra/sobre un objeto o entidad física.

Debilidades

Como criaturas de hábitos que son, los fantasmas puedes necesitar la proximidad de un lugar determinado o de una persona en particular. Para los cazadores, esta previsibilidad significa que los fantasmas resultan fáciles de encontrar. Los fantasmas que frecuentan un lugar suelen reunirse en grupos grandes (algunas veces alcanzan la docena) y normalmente se defienden unos a otros. Algunos vampiros se dedica a "recolectar" fantasma, encuentran tales lugares irresistibles. Unos cazadores desafortunados podrían encontrarse metidos en un enfrentamiento entre estos dos grupos.

Poderes Fantasmales

Cada fantasma fue un día una persona y algo de ésta se refleja en la personalidad del espíritu. Algunos de ellos utilizan sus poderes para dañar mientras que otros llevan existencias pacíficas. Los cazadores no siempre cuentan con el tiempo necesario para separar a ambos grupos y a veces carecen de la disposición para hacerlo. Los que siguen son sólo ejemplos de los poderes que puede poseer un fantasma. El Narrador puede diseñar otros o tomarlos de otros ejemplos de espíritus. Los fantasmas recientes suelen tener tres poderes, ninguno de los cuales supera un nivel bajo de poder. Los fantasmas viejos poseen entre cuatro y cinco poderes, de nivel débil o moderado. Los fantasmas más antiguos cuentan con cinco o seis poderes, con niveles de poder moderados o potentes.

• Teletransportación: normalmente, este poder está limitado a la línea de visión del fantasma. El fantasma se teletransporta para eludir el daño o evitar la detección. Pueden utilizar esta habilidad en combate. Con la suficiente edad y experiencia, el fantasma puede llegar a teletransportarse a lugares situados más allá del alcance de su visión. Un fantasma sometido al poder Lastra no puede teletransportarse a menos que el poder de inmovilización sea anulado por alguna razón. Un punto de Fuerza de Voluntad permite a un fantasma teletransportarse una vez por turno.

• Cortocircuito: aunque el nombre de este poder parece implicar objetivos de naturaleza electrónica, los fantasmas puede utilizarlo para afectar (tanto activar como estropear) mecanismos simples: el gatillo de una pistola por ejemplo. Los fantasmas experimentados son capaces de enviar una corriente eléctrica a través de cualquier material conductor (agua o metal) para provocar una descarga a un humano que esté en contacto con un objeto apropiado (un charco o un rifle). El daño básico provocado por un cortocircuito es un número de dados igual a la puntuación de Fuerza de Voluntad del fantasma en cuestión, dificultad 6; este daño puede ser contundente o letal. Este poder permite también estropear de forma temporal o permanente máquinas equipadas con sistemas electrónicos. Cada uso de cortocircuito cuesta un punto de Fuerza de Voluntad.

• Control Emocional: los fantasmas que cuentan con este poder son capaces de influenciar el estado emocional de un mortal. Los fantasmas jóvenes e inexpertos sólo pueden incitar pequeños aguijonazos de emociones tales como la lujuria, culpa o miedo. Los más expertos pueden provocar alegría, esperanza y amor, en ocasiones a una escala capaz de paralizar a sus víctimas. Los fantasmas ancianos y más diestros en el control de las emociones humanas son capaces de infundir un fuerte sentimiento en relación a una entidad, actividad o localización. En adelante, la persona está convencida de haber experimentado el sentimiento desde siempre. Cuando el fantasma quiere utilizar un poder de control emocional, gasta un punto de Fuerza de Voluntad y realiza una tirada de Fuerza de Voluntad (utilizando su puntuación permanente); la dificultad es igual a la Fuerza de Voluntad de la víctima. Un fantasma que provoca una emoción para alimentarse recibe un punto de Fuerza de Voluntad por cada éxito conseguido en la tirada, hasta su límite máximo de Fuerza de Voluntad. Un fantasma sólo puede realizar el control emocional para alimentarse una vez por escena. Si un cazador presente gasta un punto de Convicción, será inmune a todos los intentos de control emocional durante el resto de la escena. Si no lo hace, será tan vulnerable en la manipulación del fantasma como cualquier ser humano. El Narrador puede permitir que un cazador que ya está bajo la influencia de un fantasma y gasta un punto de Convicción se libere de ella durante una escena. Una vez que ésta termina, el cazador puede volver a sucumbir a los sentimientos inducidos por el espíritu.
¿Te gusto la entrada?
Compartir en Google Plus
Sobre las Fuentes
Por favor visita el apartado “referencias” para encontrar las paginas originales de donde fue extraída la información, vampiro.cl es un compendio, nuestro objetivo es recopilar la mayor cantidad de contenido que circula por la web, son muchas personas que día a día traducen y/o comparten conocimientos que verteremos acá, nuestro aporte es clasificar, ordenar y compartir con la comunidad rolera.

0 comentarios:

Publicar un comentario