Los Dhampyros se apartan un poco del resto del material de Estirpe de Oriente. A pesar de su filiación, los Caminantes de las Sombras no han vuelto del Infierno y no tienen crímenes que redimir. Tienen un lado oscuro, pero son menos terroríficos que los Muertos Famélicos. Esto hace que los elementos de horror personal inherentes estén algo suavizados (aunque no ausentes del todo).
Tema
La libertan es la trama básica. Es la llamada que resuena en los corazones de muchos Dhampyros. Tradicionalmente, los Caminantes de la Sombras son siervos... laboriosamente criados por sus padres como agentes y ayudantes, subestimados y despreciados por los Kuei-jin. Los grilletes de la tradición y el prejuicio los mantienen prisioneros.
Pero las cosas están cambiando. Los Caminantes de las Sombras se congregan en Hong Kong y Singapur. Actúan con independencia de las cortes y tienen sus propios planes. Algunos trabajan con (o para) los Kuei-jin de los Príncipes de Bambú, intentando derribar a los arcaicos mandarines de los Muertos Famélicos. Otros operan estrictamente por su cuenta, buscando su lugar en la noche o simplemente disfrutando de su longevidad.
En el crepúsculo de la Quinta Edad, la libertad de los Dhampyros se enfrenta a nuevos y mayores desafíos. Los Reyes Yama, aprovechando el descontento de los semicondenados, les prometen poder a cambio de sus servicios. No pocos akuma son Dhampyros. El destino también alza su cabeza para apresar a los Hijos del Crepúsculo: tienen un papel que desempeñar en la inminente tormenta.. y queda por ver si podrán asumirlo.
Ambiente
Los Dhampyros pueden aparecer en crónicas de casi cualquier ambiente, pero son más apropiados para las historias de sabor movido y frenético. Viven en un torbellino de enloquecidas coincidencias y monstruos de más allá de la tumba. Se arrojan desde lo alto de edificios mientras disparan sus dos pistolas contra matones de la Yakuza y se enfrentan jactanciosos a demonios del Yomi.
Pero mantener un ambiente cinematográfico no significa salirse completamente de madre. La interacción de personajes, la intriga y otros "momentos tranquilos" son necesarios y apropiados: no hace falta que todo esté siempre volando por los aires. La clave está en mantener las apuestas (y por lo tanto la tensión) altas. Empieza con sesiones con un estallido de acción y mantén las perspectivas de más de lo mismo. Los personajes pueden estar manipulando a un político para fomentar el poder de una Pantalla Escarlata, pero si saben que un akuma va a por ellos, nunca alejarían las manos de sus Sig Sauer (pistolas).
El Poder del Joss
La mayor bendición y maldición de los Caminantes de las Sombras es su fenomenal joss. Más que simplemente afortunados, los Dhampyros son nexos de coincidencias y probabilidades infinitesimales. Ganan en los casinos y siempre parecen dejar atrás a sus perseguidores. Los que estudian su propia naturaleza semimuerta pueden incluso aprender a enfocar suerte para conseguir hazañas asombrosas. Los Dhampyros llevan vidas a gran velocidad, llenas de brillo y emoción.
Pero todo eso tiene un precio. El joss trae golpes de suerte. pero también inestabilidad y peligro. Los semicondenados son arrastrados a conspiraciones de humanos y Catayanos; no necesitan buscar el peligro; porque el peligro los encuentra. Casi todos los Caminantes de las Sombras aceptan esta "vida interesante" e intentan sacarle todo el beneficio posible. Abrazan la inestabilidad y saltan a la palestra, decididos a conseguir tantas emociones como puedan.
Por supuesto, en lo más profundo de su interior, su alma Demonio empuja y provoca. Es tan fácil que una emoción se convierta en un pecado, que la suerte se convierta en abuso... Ese engañoso susurro está siempre ahí, y son demasiados los Dhampyros que acaban cediendo.
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