Ah, la llamativa Corea. Después del incidente del año pasado con aquel Nido de Dragón mancillado, me alegraré si no voy por allí en unas cuantas décadas.
Dejando a un lado mis sentimientos personales, debo admitir que si eres un Dhampyro criado en una de las cortes, hay lugares mucho peores que éste para crecer. Los Kuei-jin de las Cortes Verdes están firmemente arraigados en el mundo Yin, pero no tanto como la Corte de Hueso del Quincunx. Aunque aquí nacen pocos Dhampyros, eso hace de ellos algo mucho más apreciado. La gran reverencia de las Cortes Verdes por la familia significa que estos raros hijos desempeñan un papel mucho más importante. Los Caminantes de las Sombras coreanos son mucho más leales a sus familias, viendo con frecuencia a sus padres casi como dioses vivientes.
Puedes imaginar la reacción de los mandarines locales, con su típica actitud de "ojalá estuviésemos todavía la Tercera Edad". Creo que es una muestra bastante elocuente del estancamiento de la sociedad Kuei-jin: los Dhampyros de las Cortes Verdes son muy leales, pero a ninguna de las demás cortes se le ha ocurrido imitar a nuestros hermanos coreanos. Si te molestas en tener un hijo, ya puestos puedes tratarlo bien, ¿no?
Muchos Dhampyros de las Cortes Verdes están profundamente involucrados en el Camino Paralelo, esa serie de refugios sobrenaturales establecida por sus padres. Se ocupan de la seguridad en horas diurnas y esas cosas, asuntos que sus padres prefieren no confiar a una Pantalla Escarlata sin supervisión. Sospecho que los Dhampyros de las Cortes Verdes se mostrarían favorables a nuestra causa... si ello no supusiese desobedecer a sus padres.
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