Cortesano Decrepito

Preludio: Naciste allá por el siglo XVIII, criado en una época en la que los Muertos Famélicos no tenían que tratar con los decadentes y repulsivos occidentales. Educado por tu padre en el esplendor de la Corte de Sangre, viste las maravillas de los Wan Kuei. Estabas orgulloso de servir a tu padre, dirigiendo sus recursos en el reino de las mortales, siendo sus ojos y oídos en el mundo iluminado por el sol. Aprendiste mucho de los caminos del Chi... e incluso algunas cosas sobre cómo manipular tu suerte personal.

Pero con el paso de los años, fue haciéndose obvió que tus leales servicios eran pasados por alto. Aunque cumplías cada una de sus órdenes, atendías a todos sus deseos y cometías actos capaces de arrasar el alma de un hombre normal, él seguía negándote el reconocimiento que tanto ansiabas. Aun después de tantos años, los Kuei-jin te tratan con el distraído desprecio que reservan para los que son demasiado útiles para matarlos, pero demasiado inferiores para concederles algún respeto.

Ahora, después de dos siglos y medio, has empezado a darte cuenta de la poca importancia que tienes para tu padre y los suyos. Eres una herramienta para ellos, nada más. No estás preparado para traicionar a tu padre y su corte a los Príncipes de Bambú o los Reyes Yama (todavía), pero si tus aportaciones siguen siendo ninguneadas, puede que decidas emprender algún tipo de acción directa.

Concepto: Té mueves por caminos que conoces muy bien. Organizas las Pantallas Escarlata de tu padre. Archivas sus papeles. Ocultas los cuerpos que deja a su paso. Pero ahora estás tomando nota, observando y esperando la oportunidad de mostrar a tu desagradecido padre lo que puede hacer un "simple niño'. Sabes muchas cosas, y eso puede ser muy útil.

Sugerencias de interpretación: Has servido a tu padre y las cortes desde que puedes recordar, y ya has tenido bastante. Debido a un ego maltratado durante siglos, eres un amargado recalcitrante: das a tus superiores tanto respeto como se merecen... y ni un pelo más. Eres más viejo y experimentado que muchos de los hin con los que te ves obligado a tratar diariamente, y no desaprovechas las ocasiones de hacérselo saber. Ríete de sus errores, pero corrígeles y muéstrales el verdadero camino. Después de todo, es la mejor forma de demostrarles tu superioridad. Y cuando te ofendan, asegúrate de satisfacer los bramidos de venganza de tu P'o.

Equipo: Apartamento en la ciudad, casa de campo, pistola pequeña, habitación llena de ayudas para la meditación y parafernalia ocultista.

Cita: "Por supuesto, bendito ancestro. Como ordenes (susurrando) viejo bastardo mandón..."

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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."