El Cayado de Shing Tse Lee

Shing Tse Lee fue uno de los primeros Shih auténticos que abandonó la Hueste Celestial. Todo lo que se llevó con él fue una hogaza de pan, un manuscrito kaja especialmente revelador y un cayado que talló de un árbol cercano a la fortaleza de Kun Lun. El pan lo comió y el manuscrito se ha perdido, pero el cayado (un resistente bastón con varios anillos en la punta) aún existe.

Se trata de un arma sólida, pero contra los fantasmas hambrientos es realmente devastadora, ya que roba su esencia con cada golpe, partiendo a los espíritus en dos y condenándolos a una eterna agonía. Algunas historias aseguran que el cayado ha devorado miles de almas sin reposo, aunque no hay pruebas de ello. Una de las más antiguas leyendas sobre Shing Tse Lee asegura que solo una vez usó el arma con furia, poco después de la destrucción de Kun Lun. Se dice que entonces derribó a uno de los Reyes Yama, Pi Bien Wang, Rey del Infierno de los Látigos, que desde entonces no ha vuelto a ser visto.

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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."