Preludio: Creciste en la China rural, absorbiendo la ideología del Presiente Mao a temprana edad. Abrazaste la filosofía del partido y participaste en la Revolución Cultural. Pero la salvaje brutalidad de los revolucionarios (que aquella extraña vocecita en tu cabeza te urgía a imitar) te hartó del comunismo, y aunque habías alcanzado un buen rango en el partido, empezaste a preguntarte adónde iba tu vida.
Entonces conociste a tu padre. Te introdujo en un secreto y corrupto mundo de poder misterioso y decadente placer... y fuiste atrapada en él. Durante años dejaste de pertenecer a las masas para ser una de los opresores, supervisando un pequeño rincón del mundo secreto de tu padre.
Pero tu espíritu revolucionario no podía ser acallado para siempre. Te llevó unas pocas décadas descubrir cómo funcionaban realmente las cosas en las cortes de los Wan Kuei. Cuando las historias de poder e inmortalidad de tu padre empezaron a volverse repetitivas, despertaste del sopor moral en que te habías hundido. Al mirar a tu alrededor, te diste cuenta de que los patrones de dominio y opresión eran evidentes en todas partes... y de que tu estabas en lo más bajo de la cadena alimenticia social. Así que, cuando el autoproclamado "Príncipe de Bambú" Gai Sen se puso en contacto contigo, te resulto fácil decidirte a trabajar para él.
Concepto: Has dejado atrás los grilletes del corrupto comunismo, graduándote como anarquista a jornada completa. Alineada con un grupo mucho más igualitario y resuelto a aplastar las estructuras de poder, te sientes en casa por primera vez en tu vida. Y aunque intentas mantener una actitud seria, en tu corazón te ríes hasta perder la cabeza al seguir al Hombre.
Sugerencias de Interpretación: Eras una revolucionaria antes de que los Príncipes de Bambú se pusieran en contacto contigo, y te has consagrado a su causa con ardiente fervor. Cuando trabajas en un wu de los Príncipes de Bambú, llevas a cabo sus tareas lo mejor que puedes. quizá seas incluso más fanática en cuanto a acabar con la presa de acero de los mandarines que tus compañeros Kuei-jin. Cuando trabajes de incógnito, asegúrate de que tus compañeros te subestimen. Cuanto menos te consideren, más hablarán... brindándote información que podrás transmitir a tus hermanos revolucionarios.
Equipo: Apartamento escasamente amueblado en una parte pobre de la ciudad, selección de armas de fuego fáciles de ocultar, ordenador personal con todos los avances, teléfono de seguridad por satélite, cuatro o cinco juegos distintos de documentación falsa, biblioteca de literatura revolucionaria.
Cita: "El amor filial está muy bien, pero la Edad del Pesar se acerca, y yo no voy a rendirme".
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."






















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