Fuerza de Ataque Zero lleva más tiempo en funcionamiento de lo que los jugadores deberían saber. En la historia que todos conocen se dicen algunas verdades, pero también muchas mentiras. Geichin Okamoto es el fundador de la agencia, y es cierto que tiene amigos muy influyentes en el gobierno japonés que se aseguran de que el grupo tenga lo que necesita y siga adelante. Sin embargo, la presión para acabar con ellos es mucho mayor de lo que Okamoto deja ver (a lo largo del tiempo podría dejar caer algunas indicaciones al respecto).
FA0 no comenzó a operar oficialmente hasta 1989, pero fue creada en 1952. La Fuerza comenzó como un grupo de operaciones encubiertas dedicado principalmente al espionaje. El dinero utilizado para crear DTI y la Fuerza de Ataque Zero fue resultado de la venta de secretos tecnológicos de las empresas rivales al mejor postor, asegurando siempre que DTI se llevara su parte. Okamoto fundió FA0, pero no la dirigió hasta mucho después. Estaba demasiado ocupado trabajando como agente y creando los contactos que le darían la libertad de la que ahora disfruta. Mientras gran parte del país pensaba en nuevos modos de sobrevivir a la derrota del Imperio del Sol Naciente, él ponía en marcha sus propios proyectos.
Fuerza de Ataque Zero comenzó trabajando en un campo muy familiar para muchos países de hoy en día: el espionaje industrial. En una ocasión, Okamoto sonrió a sus amigos más cercanos y dijo: "La guerra del pasado es obsoleta. Ahora se combate con el poder económico y vence aquel con los juguetes más nuevos. Triunfaremos". Hasta ahora esta frase se ha demostrado cierta; DTI es una de las empresas privadas más grandes y poderosas del mercado mundial.
Lo que Okamoto no sabe, o lo que se niega a ver, es que sus esfuerzos han sido apoyados desde comienzos de los 50 por un poder oculto. Los planes de Geichin siempre han sido construir una organización que pudiera trabajar para eliminar las amenazas sobrenaturales que se ciernen sobre Japón y otros países. Para ello ha empleado todos los medios a su alcance, desde el espionaje (industrial y político) hasta el chantaje y el soborno. Se ha dedicado a llevar la guerra abierta contra lo místico al tiempo que mantenía el secreto de su organización y aumentaba su base de poder. Hay otros con fines similares que se han asegurado de que cumpla sus objetivos.
Los Zaibatsu, la rama japonesa de la Tecnocracia, son un grupo muy sutil y peligroso. Su filosofía sobre que debería ser la realidad es algo extrema, aunque sus intenciones no dejan de ser nobles. Son ricos y poderosos más allá de toda medida, y a menudo actúan de forma despiadada para lograr sus fines. Okamoto podría evitar llegar a extremos peligrosos por hacer realidad sus sueños, pero los Zaibatsu no tienen la menor intención de detenerse ante nada. Su objetivo definitivo es uno que los magos de todo el mundo conocen bien: destruir a todos los "anómalos de la realidad" (es decir, los shen) y lograr un mundo mejor mediante la introducción de tecnología beneficiosa y la iluminación de la mente y el cuerpo de los humanos.
Son los responsables de gran parte del éxito industrial del Japón moderno, aunque ni mucho menos son el único motivo. Mediante ayudas clandestinas y la sutil manipulación de lo que los Durmientes ya habían logrado, los Zaibatsu aceleraron el renacimiento del país, convirtiéndolo en una poderosa nación industrial; sin embargo, solo aplicó sus trucos en aquellas áreas en las que la población ya estaba trabajando. Nadie se sorprendió más que los Zaibatsu cuando descubrieron el espionaje industrial de Okamoto, y nadie estuvo más ansioso por ver sus verdaderos sueños cumplidos. En esencia, Okamoto es la herramienta perfecta para la Tecnocracia: sus objetivos ya funcionan al unísono y el peón ya ha hecho todo el trabajo duro.
Son muy pocos en el gobierno japonés los que saben algo sobre la Fuerza de Ataque Zero, y los que conocen su existencia están demasiado asustados por los secretos que Okamoto pueda tener sobre ellos como para interferir en el funcionamiento de la agencia. Sin embargo, los Zaibatsu no tienen esos problemas y han manipulado a sus Durmientes en las altas esferas para que Geichin esté lo suficientemente preocupado por posibles "eslabones débiles" en su base de poder como para ser consciente de la incursión Zaibatsu en la Fuerza de Ataque Zero.
La existencia del grupo se filtró deliberadamente a las potencias mundiales hace apenas una década. Hasta entonces, los Zaibatsu no se sentían lo suficientemente cómodos con su control sobre la agencia como para arriesgarse. Esa preocupación ya no existe, ya que la Tecnocracia japonesa ha logrado lo que se suponía: un poderoso aliado capaz de encargarse del trabajo sucio en la caza de los monstruos.
Pero ni siquiera los Zaibatsu son omnipotentes. La dirección de la Fuerza de Ataque Zero presenta ciertas dificultades que solo Okamoto parece poder manejar. El acuerdo que permite a la FA0 operar en otros países parece débil, y solo incluye a algunos de los grandes países asiáticos. Europa, Oriente Medio y América desconocen oficialmente a la organización, y así pretenden que siga siendo.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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