Como mínimo, puede decirse que la noche pasada resultó notable. Constructor (Scott Fairlane) y Taxista (Guadalupe Droin) parecen tener mucho en común con Jared. Principalmente, su actitud de "dispara/ corta/ quema primero y pregunta después". Aunque estoy satisfecho (y con razón, creo) de las notas que he tomado sobre los cerca de veinte habitantes paranormales del área, Guadalupe asegura haber descubierto más de cincuenta (podría estar fanfarroneando. Sólo se ha molestado en documentar los movimientos de unos pocos).
Tan pronto como se encontraron con Jared, éste los invitó a observar al n°17, un invisible y nuestro último hallazgo. Nos dirigimos hacia su residencia habitual pero, antes de que llegáramos, Jared descubrió su rastro. Seguía un camino sinuoso entre las calles. Sospecho que Scott y Lupe (como prefiere que se la llame) comenzaban a estar un poco intranquilos, cuando por fin vimos al n°17 y sus compañeros.
Se encontraban entre los restos calcinados de lo que debió ser un club o alguna clase de teatro. Había por lo menos otros cuatro invisibles presentes. Mi sugerencia de que nos limitáramos a observarlos fue ignorada. Scott, Lupe y Jared se arrojaron sobre ellos y los atacaron antes casi de que el coche se hubiera detenido.
En un primer momento, dio la impresión de que los invisibles se quedarían y lucharían. Uno de ellos obsequió a Scott con una sonrisa siniestra (más ancha de lo que hubiera sido posible para un ser humano; literalmente, casi partió su rostro en dos). Ante mis ojos, la camisa de éste comenzó a arder. Con un gesto, un segundo pareció dar vida a las cenizas que había en el lugar. Adoptaron formas antropomórficas que amenazaron a Scott y Lupe. Estos golpearon a las criaturas. Parecían invulnerables a sus ataques, pero asimismo no podían dañarlos.
Entonces Scott señaló al invisible sonriente y creó alguna clase de efecto. No sé lo que era. De algún modo, lo percibí como un gas, pero resultaba invisible. Atacó al invisible sonriente, que por un instante pareció aterrorizado e inmediatamente se hundió en la tierra, dejando solamente tras de sí una especie de mancha borrosa. Los otros espíritus lo siguieron sin demora. Naturalmente, nosotros no pudimos hacerlo.
Reproché a mis compañeros su apresurada acción pero estaban enardecidos. Scott y Jared parecían creer que habían conseguido una gran victoria. Lupe se mostró un poco más receptiva cuando le dije que las criaturas no estaban muertas, sino que habían escapado y ahora nos conocían. Los hombres no me escucharon.
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)
LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















0 comments:
Publicar un comentario