Shih

Recorren solos la oscuridad, combatiendo las fuerzas de los Mil Infiernos armados únicamente con el poder de sus manos y de su voluntad. Hace tres mil años los Shih dieron un paso al frente y comenzaron a luchar contra los shen. Aunque sus orgullosas casas ya no existen, su tradición perdura como una leyenda digna de reverencia.

En los últimos años de la dinastía Shang, China había alcanzado el punto en el que comenzaban a despuntar los primeros reinos reales. El emperador y los chamanes consolidaban rápidamente su poder, y ni ellos ni sus fieles temían nada. Disponían de ayuda sobrenatural en su búsqueda de poder, y ofrecían gustosos sacrificios humanos a cambio de esta colaboración.

Aunque aún no existían grandes ciudades, las pequeñas zonas civilizadas se hacían cada vez más fuertes y la gente ofrecía regularmente un tributo sangriento a los espíritus de las tinieblas.

Para la clase dirigente todo marchaba bien. Muchos de los sacerdotes y chamanes trabajaban para los Kuei-jin, o incluso lo eran. Pocos se atrevían a oponerse a ellos, y los que lo intentaban solían ser el siguiente sacrificio exigido por los "dioses". Las manipulaciones de los Kuei-jin ocultaban el secreto de su existencia, ya que incluso encones tenían enemigos, otros shen querían acabar con ellos.

En una de estas primeras noches nació un hombre de gran riqueza y poder. Su nombre era Wan Kung Yi, y fue el creador de los ejércitos Shih.

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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."