Anoche me desperté gritando. Al menos, creo que estaba gritando. Richard vino a mí. Estaba degradado, su traje estaba asqueroso. Una bolsa de basura todavía envolvía su cintura. No pude volver a dormir después de eso, pero tampoco podía salir de la cama. Finalmente, por la mañana, después de que Bobby se fuera a la escuela, fui al pastizal donde enterré a Richard. El suelo estaba duro. No había rastro de sangre. Había soñado todo aquello. Aun así, sabía que teníamos que mudarnos.
No puedo soportar vivir aquí ni un minuto más.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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