Tienes una capacidad muy baja para el dolor. Te conviertes en una bola de miseria que lloriquea y solloza a la primera señal de ello.
Aunque absorbes el daño normalmente, sufres una penalización adicional de un dado cada vez que te hieren.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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