Siempre que sales con amigos, nadie quiere que conduzcas. O bien prestas una atención casi obsesiva a las normas de tráfico y haces un esfuerzo consciente por conducir por debajo del límite de velocidad; o bien, alternativamente, no tienes paciencia con el tráfico, el derecho de paso o las señales, o simplemente no prestas atención a la carretera.
La dificultad de cualquier tirada de Conducir que realices durante una persecución u otra situación de alta velocidad aumenta en dos.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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