Una vez que tu mente está decidida, no hay quien la cambie. Te aferras a tus creencias como un pit bull a una pierna, y no eres precisamente agradable cuando otros te desafían. Odias que te demuestren que te equivocas y harás lo imposible para evitar la vergüenza de ello.
Aumenta la dificultad de todas las tiradas sociales en dos cuando alguien cuestione tus métodos.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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