Parte 09: Carretera a Ningún Lugar

Estoy conduciendo por una autopista sombría. No puedo conducir lo bastante rápido. No hay suficientes horas en el día para encontrar y herir y matar a todos los que odio. Dentro de mí, algo hambriento me aconseja que sea paciente.

El chico que habla es C.

—¿Cómo sabes de este coche? —pregunta. Aún no se ha puesto el cinturón, aunque se lo haya dicho hasta tres veces.

—Vincent me lo dijo —le contesto. La conversación me está cansando. Las cosas en mi interior, las serpientes que se enroscan, están calladas, como si estuvieran esperando algo—. Pertenece a uno de nosotros, que se lo deja a los demás. Solo has de devolverlo con gasolina y suficiente dinero. —Estoy harta de este interrogatorio interminable. Pero la primera lección que aprenden los padres es la paciencia. Esa lección debe estar aún en mí, solo que enterrada.

—¿Quién es Vincent? ¿Tu marido?

Casi me río ante el contraste entre Michael, quien no haría daño ni a una mosca, y Vincent, quien considera que todos excepto él son insectos. Cómo un soñador como Michael llegó a pasar la escuela de derecho... Empiezo a preguntarme dónde estará ahora, pero pensar en Michael solo me hace más débil, así que contesto a la pregunta.

—Vincent era un cazador que conocí al poco de irme de casa —le digo, esperando que mi voz evite que el chico llene el aire con la suya—. Me enseñó un montón de cosas que necesitaba para sobrevivir. A combatir, a disparar, a robar. Al principio pensé que lo hacía porque quería meterse en mi ropa interior. Más tarde, me di cuenta que era peor. Quería meterse en mi cabeza. Llenarme de sus ideas y convertirme en otra versión de él. Casi lo consigue.

—¿Y qué le pasó a él?

—Está muerto. Yo le maté. En realidad, algo le mató mientras yo me hacía a un lado y dejaba que ocurriera.

Espero que mi franqueza impresione al chico hasta el punto de quedarse callado, pero no pierde ni un segundo en replicar:

—Supongo que tenías tus razones.

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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."