Los Estados Unidos

Policía

En la mayoría de las ciudades de EE.UU., la Policía está equipada con los último en tecnología. Tienen equipos de búsqueda de huellas y exámenes de ADN con los que pueden encontrarte a partir de un solo pelo o una sola gota de sangre... si tienen tu ADN en los archivos. Sus coches están equipados con ordenadores, de modo que si ven tu matricula pueden saber quién eres y si tienes antecedentes. También tienen armas y equipos SWAT y si se te ocurre matar a un poli te perseguirán como si fueras un animal salvaje. De hecho, incluso si piensan que has matado a un poli, te inculparán por cualquier costo. Esto ocurre a veces. Puede que no en tu barrio, Alfarero116, pero si en el mío. Y si no puedes permitirte a Johnny Cochcrane, estás lleno de mierda hasta las cejas.

Si te encuentras con un poli de uniforme, se respetuoso. Todavía no he conocido a un solo poli (negro, blanco o de un jodido verde brillante) que estuviera dispuesto a tolerar a un listillo. Si les das cualquier razón para sentirse ofendidos, se echarán a tu cuello. A veces, ser negro o mejicano es una razón. Sea como sea, la única cosa que funciona, por lo que yo sé, es agachar la cabeza, decir "si señor" y "no señor" y hacer exactamente lo que digan que hagas y lentamente como te digan que lo hagas. Muévanse con lentitud y tengan siempre las manos donde ellos puedan verlas.

Los polis de EE.UU. tienen que leerles sus derechos. Si no te dicen; "tiene el derecho a permanecer en silencio, tiene derecho a contar con un abogado" y todo lo demás, el arresto no será válido. Son como unas palabras mágicas que tienen que decir antes de detenerlos. Si pueden demostrar que no las dijeron, tienen bastante posibilidades de salir del apuro. Naturalmente, los polis odian esa clase de chorradas, así que los vigilarán como halcones, pero por lo menos no estarán en la cárcel. 

Un tipo que conozco de Washington y que no pertenece a la lista dice que hay un montón de "compinches de sangre" en el Cuerpo. Yo carezco de la visión que te permite detectar a los que se esconden, como los parpadeantes, así que me limito a repetir sus palabras. Dice que no son la mayoría, quizá un uno o dos por ciento de los agentes. Pero también dice que no ha entrado en una sola comisaría de Washington en la que no hubiera por lo menos uno... y sólo hace falta un mal poli para convertir tu vida en una mierda.

Los polis locales son un problema, pero si te trasladas a otro estado después de haber cometido un crimen, el FBI podría perseguirte. Los secuestros y los asesinos en serie (que es lo que probablemente piensan que somos) también caen bajo su jurisdicción. Que yo sepa, todavía no he visto a un agente del FBI, pero conozco a un tipo cuyo primo fue arrestado por ellos. Dijo que le pincharon el teléfono y pusieron a un agente de paisano detrás de él y lo siguieron durante casi un mes, sólo para cogerlo robando un par de ordenadores en la empresa de transporte en la que trabajaba. Esta gente no abandona. Tienen mucho tiempo, mucho dinero y, al contrario que la mayoría de nosotros, se les paga por lo que hacen. Así que no permitas que te vean, no dejes pruebas físicas en el lugar, limpia todo lo que toques y reza.

Luego está la ATF y la DEA; esto es "Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego" y "Agencia de Lucha contra la Droga". Si vienes de Sudamérica, es posible que la DEA te siga la pista por algún tiempo, pero si no traes drogas lo más probable es que acaben dejándote en paz. Pero si las traes, te joderán y punto. Todas las historias que he oído sobre gente arrestada por la DEA dicen que son los hijos de puta más malos que puedas encontrarte. Están muy nerviosos, les encantan las armas grandes y no son tímidos a la hora de desenfundarlas. Pero si no se trata de drogas, no se preocupan. Puedes dedicarte a degollar ancianitas, violar niños o robar coches delante de sus narices. No hay problema. Pero si encuentran un cañamones en tu choche, te arruinarán la vida.

La ATF es como la DEA sólo que se dedican a perseguir las armas ilegales. Son un verdadero problema, porque a menos que cuentes con una de esas espadas llameantes o con una niebla letal, probablemente llevarás armas... y su usas una pipa, dejarás pruebas balísticas. Cualquier agencia de lucha contra el crimen puede emparejar una bala con el arma que la ha disparado. Las escopetas son más seguras, siempre que no dejes los cartuchos vacíos en la escena: esos también pueden ser rastreados. Sólo para tu información, es ilegal poseer una escopeta cuyos cañones hayan sido recortados. Las armas automáticas también son ilegales en los EE.UU., a menos que cuentes con una licencia especial. Pero para que te concedan esa licencia, tendrás que dejar una foro y tus huellas dactilares en una ficha y tendrás que conceder a los federales permiso para registrar tu casa cuando les apetezca, sin que necesiten contar con una causa probable o una orden de registro.

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Miembros de una Banda Utilizan Balas de Plata

Por Stephen Zien
En Exclusiva para el Tribune

Los miembros de la conocida banda "Los Crip de Piedra" han comenzado a utilizar balas de plata. La causa de esta última moda no está clara, pero el simbolismo es evidente. "Es el tiro para el hombre con la bestia en su corazón", dijo uno de los miembros de la banda, que prefirió permanecer en el anonimato. "El mal que camina bajo la forma de un hombre. Pero un lobo con una placa sigue siendo un lobo". Otros miembros se mostraron de acuerdo y aseguraron que las balas de plata (conocidas también como "Llanero Solitario" o simplemente "el tiro") les traían suerte.

El teniente John Schaffer ha estado en la Unidad de Bandas del South Side durante los dos últimos años y no está preocupado por las afirmaciones ni la munición. "Este asunto de los hombres lobo no es más que otro episodio de retorica incendiaria. Y por lo que se refiere a las balas, sólo son un símbolo de estatus: como un coche caro o una joya llamativa. Es una forma burda y ostentosa de mostrar riqueza".

Yaphett Short, residente de South Side, asegura que las balas especiales, no son sólo cosas de bandas. "No formo parte de ninguna banda. No tengo tatuajes ni sus símbolos, pero poseo balas de plata" aseguró, mientras me mostraba la bala de plata cargada en su Ruger semiautomática. "Es el tiro de seguridad, la tercera bala desde el principio del cargador. Si no los derribas con las dos primeras, es que la necesitas". Cuando se le preguntó por qué no cargaba toda la pistola con balas de plata, Short sonrió y dijo: "La plata es cara. Y si la bala de seguridad no logra acaba con él, no tendrás tiempo para disparar más".

Al margen del simbolismo, las balas de plata se están convirtiendo en un pequeño pero lucrativo negocio en South Side. Henry Mullins, un armero local, dijo que el primer encargo lo sorprendió, pero que ahora vende una docena de cajas al mes. "Las balas de plata de punta hueca llevan algún tiempo en el mercado", señala. "Es un metal blando así que se deforma bien con el impacto. Sin embargo, jamás las había vendido hasta que apareció un muchacho y pidió específicamente balas de plata. Lo más curioso es que cuando le dije que podía encargarlas pareció sorprendido. Me había traído un collar de plata para que se lo fundiera".

Aunque el sargento Schaffer no está demasiado preocupado por el asunto de las balas de plata, ha expresado su consternación por el interés demostrado últimamente en el seno de las bandas por la munición no convencional. "La semana pasada arrestamos a una mujer que llevaba una caja con munición de fósforo de 25mm en la parte trasera de su camión", dijo "No me preocupan las balas de plata, pero cuando me encuentro con esa clase de potencia de fuego, comienzo a pensar en lo que podría suceder..."


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Viajar

El viaje por los EE.UU. es muy sencillo si vas en coche. Te metes con él y conduces hasta donde quieres. No hay puestos de control ni cuestionarios y no necesitas pasaporte. ¿No tienes coche? Puedes viajar en tren o autobús sin que registren tu equipaje. Si, muy bien, los trenes no llegan a todas partes y los autobuses son bastante lentos, pero sigues pudiendo desplazarte con libertad. Si fuera a tomar un avión, no llevaría armas de fuego encima. Aunque estén escondidas en el equipaje, las autoridades aeroportuarias podrían detectarlas y hacer toda clase de preguntas. ¿Quién necesita esa clase de mierda?

Religión

Para: hunter.list@hunter-net.org
De: Viajero72
Asunto: Iglesias de Norteamérica

Esto es para Tarjiman220. Si, si viajas a los EE.UU. puedes encontrar mezquitas, aunque ignoro si serán sunitas o no. Yo pertenezco a la Iglesia de Cristo.

No debes preocuparte. La religión no te ocasionará muchos problemas por aquí. Si alguien te va a patear el culo, te llamará negro desierto mientras lo hace. Será una cuestión racial, no religiosa. Dicen que los EE.UU. fueron fundados sobre la libertad religiosa y para la mayoría de la gente esto significa que no debes preocuparte por el tema. Muchos americanos van a una iglesia para ser bautizados, para casarse y para que los entierren. Otros acuden todos los domingos y no piensan mucho en ello el resto de la semana. Probablemente la mayoría. Pero hay unos pocos con verdadera fe que lo hacen todos los días.

Oh, se me acaba de ocurrir algo. No confundas tu Islam con las Naciones del Islam porque son cosas bien diferentes. Las naciones del Islam son un puñado de negros que piensan que todos los hombres blancos son mutantes genéticos malvados, no es broma. Es una organización tanto política como religiosa. He conocido a algunos hermanos bastante furiosos que estaban muy metidos en las Naciones y uno de ellos había escuchado la Llamada. Por cierto que lo que escuchó fue "DESTRUYE A TODOS LOS MONSTUOS" y para él eso incluía a los blancos.

De hecho, me he encontrado con toda clase de personas diferentes que han recibido la Llamada y que la han asociado a una u otra religión extraña. Todos hemos oído hablar de ese tipo de Tailandia que decía que era la expresión natural de la "voluntad de Dios en la Tierra". También he conocido a Atherianos y Unarianos que decían más o menos lo mismo... solo que los Atherianos, en vez de hablar del Espíritu Santo, hablaban de Aetherius. ¿Quién sabe? ¿Se acuerdan de ese tal George King que escuchó una voz venida de Marte mientras lavaba platos en 1954? A mi me suena a una Llamada, solo que con más respuestas y sin dolor de cabeza. Y por lo que se refiere a los "Estudiantes de Unarius", no les gusta que se les denomine "religión" y su líder se llama a sí misma "Arcángel Uriel" y dice que antes fue Confucio, Sócrates, Enrique VIII y Benjamín Frankil. Francamente, a mi me parece una gran pachotada (que ningún creyente se ofenda) pero una vez vi a un Atheriano destruir a un parpadeante con algo que destrozó todas las ventanas de una manzana a la redonda e hizo saltar todas las alarmas en un radio de más de medio kilómetro. La explicación oficial ofrecida por la Policía fue que se había tratado de una bomba.

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Notas desde las Tierras Indias

Pueblo Daily Rocket
Por Herbert McDonald

Las últimas noticias me llenan de optimismo para el Año Nuevo. Como la mayoría de los Din'eh sabe, dos de los coyotes que estaban causando problemas en los rebaños de la reserva fueron encontrados muertos la pasada semana cerca de Tecnaz-pas. Aparentemente, los animales se habían matado entre sí, quizá en alguna clase de duelo territorial.

Siguiendo las tradiciones, sus pieles fueron quemadas para impedir que pudieran ser utilizadas con malos propósitos por individuos poco escrupulosos. Aunque el Presidente Tribal Howard se apresuró a pedir sus trofeos a los hombres que habían encontrado los cuerpos, el Concilio Tribal no tuvo más remedio que informarle de que ya habían sido destruidos.

¡Ojalá que 1981 nos traiga más noticias como ésta!
Ya-ta-hay
Herbert McDonald


Estadísticas y Sucias Mentiras

Cada estadística que lees es un mentira. Las Fuerzas en el poder saben que la gente es gregaria, como ovejas. Después de todo, han eliminado a todos los que se interponían en su camino y eran capaces de pensar por sí solos. Todos queremos formar parte del rebaño, así que elaboran estadísticas para conducirnos, haciéndose pasar por la Voluntad del Pueblo. Lo único que puedes aprender de ellas es que las Fuerzas quieren que piensen. Envía 2 dólares y un sobre con tus señas y un sello a: Estadísticas, bulevar Park North, habitación 128, Clarkston, Gerogia 30021 si quieren más información sobre la lucha por sus mentes.

La Verdad sobre Jared Shoemaker

Gretchen Maggs fue arrestada por asesinato y declaró que su víctima era un demonio. Antes de ellos, no tenía antecedentes penales ni un historial violento. ¿Era simplemente una loca? Si es así, ¿cómo es que murió en la cínica después de tan solo cinco días de tratamiento? Jared Shoemaker fue a la TV y dijo que podía hacer milagros y combatir a los demonios. Pocos días después fue arrestado bajo cargos falsos y murió cuando trataba de escapar de prisión. Estas dos personas murieron contando la verdad y no han sido los únicos.

Este viernes, a las 22:00 puedes descubrir los secretos que Maggs y Shoemaker conocían. Darren Jordell* se atreve a romper el muro del silencio con una conferencia en el salón de actos del Club de las Águilas, Wes Locust 220. Acude y podrás ver:

-Una copia del informe de la sospechosa autopsia de Gretchen Maggs.
-Un video con el testimonio de algunos testigos presenciales de la fuga de Jared Shoemaker.
-El video de la aparición televisiva de Shoemaker, tratado por el ordenador para demostrar que no fue ningún fraude.
-Pruebas adicionales sobre la diabólica conspiración que nos gobierna a todos.
-El Conocimiento es poder ¡Descubre que les aterroriza y los comprobarás!

*Por motivos de seguridad, el nombre verdadero del conferenciante ha sido cambiado.


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Penetración

Para: hunter.list@hunter-net.org
De: Viajero72
Asunto: Cosas extrañas en Nashua

Acabo de dejar Nashua, New Hampshire, hogar de Limpiador221. Debo admitir que pensé que estaba loco cuando comenzó a enviar aquellos mensajes sobre la mujer parpadeante con el casco de realidad virtual que hacía estallar coches con un control remoto y el tipo que dejaba un rastro de fuego mientras bailaba un vals con ella. Debería haber tenido más juicio. En persona, Limpiador parecía estar perfectamente. Su nombre era Gene Regent... ya no importa que lo diga. Me contó que había estado vigilando a la pareja durante algún tiempo y que merodeaban por los alrededores de esta compañía nueva llamada Imágenes y Datos. Trabajaba de noche, limpiando en un edificio del área, así que los había visto llegar a altas horas de la madrugada y hacerles un buen estropicio a un grupo de unos cuatro guardias de seguridad con el número de fuego y todo lo demás.

Al parecer, Imágenes y Datos está tratando de vender a las tiendas una máquina que se coloca junto a las cajas registradoras y que, cuando escribes un cheque o utilizas una tarjeta de crédito, muestra tu fotografía en pantalla. Le están comprando las fotografías a las Direcciones de Tráfico y, por lo que dijo Regent, obtienen muchas subvenciones de los federales y el Servicio Secreto. La verdad es que no paraba de hablar del asunto, del Gran Hermano y de lo difícil que sería para la gente tener algo de privacidad. Nutualmente, no le gustó un pelo descubrir que Imágenes y Datos estaba llena de parpadeantes, entre ellos el bailarín y la chica del ordenador (lo sé, sus mensajes no decían nada sobre esto, no tuvo oportunidad de hacerlo antes de morir y yo estaba muy ocupado tratando de sacar de sus casillas a Esquivo).

Decidimos que nos ocuparíamos primero de la mujer, puesto que parecía más peligrosa. La primera vez que me la mostró, fue como "¡De ningún modo!" Parecía completamente normal, incluso cuando se la observaba con visión. Empecé a decirme, puede que este no esté loco, puede que haya esnifado demasiados productos de limpieza, cuando de pronto me dio una jaqueca que era como un clavo atravesando mi cerebro. Me llevé las manos a la cabeza y entonces escuché la Voz, decía: "ES UNA DE ELLOS" y cuando levanté la vista todo estaba blanco y borroso y la señal de tráfico que había cerca de la casa rezaba "CONSTUYEN EL MUNDO". Entonces parpadeé y volvía a decir "Vaderbildt" y yo seguía teniendo aquel espantoso dolor de cabeza y una hemorragia nasal. Pero empecé a creer en lo que me decía el amigo Regent.

Ratondebiblioteca55 parecía saber de lo que hablaba cuando dijo que a los parpadeantes no les gusta operar cuando hay gente delante, así que decidimos atacarla a plena luz de día. Regent había entrado en la casa de su tío y había robado un rifle con mira telescópica y dos pistolas. Fuimos muy cuidadosos. Llevábamos guantes cuando cargamos las armas para no dejar huellas en las partes metálicas. Condujimos su coche por los bosques para que tuviera barro sobre las matriculas. Incluso nos pusimos unas barbas falsas antes de salir. El había pasado algún tiempo vigilándola, así que sabía donde vivía y donde salía aparcar cuando iba al trabajo. La noche antes, habíamos practicado el plan de huida un par de veces y sabíamos cuando cambiaban los semáforos. Solo esperábamos que no hubiera demasiados transeúntes.

Condujimos lentamente, sacamos el rifle por la ventana del conductor y le metimos un buen tiro en toda la espalda antes de que supiera lo que estaba ocurriendo. Entonces todo el mundo empezó a gritar como si se hubiera vuelto loco y yo cambié de arma mientras ella caía. Se encontraba en la acera, muy cerca de la calle, así que saqué la pistola para acabar el trabajo. Fue entonces cuando todo se fue a la mierda. La mujer saco aquella cosa de su bolso... en aquel momento pensé que era un mando a distancia de la TV. Me apuntó con ella y cuando disparé la pistola estallo en mi mano. Fue una suerte que la tuviera fuera del coche porque si no lo hubiera manchado todo de sangre.

Regent detuvo el coche y metió la marcha atrás, a pesar de que se suponía que tendríamos que huir. Yo enterré la mano bajo la axila y entonces vi que pretendía atropellarla. La zorra se levantó y comenzó a correr... con una jodida bala alojada en la columna vertebral. No sé exactamente qué fue lo que Regent hizo entonces... dijo "No. No lo harás" o algo semejante y ella se paró en seco. Estábamos sobre la acera y conducíamos por encima del césped de alguien, así que no chocamos directamente contra ella... más bien la derribamos y le pasamos por encima. El bastardo loco quería atropellarla una y otra vez para asegurarse, pero le dije que moviera el culo cuanto antes. Mientras giraba para volver a la calle logró pasarle la rueda por encima del estómago una última vez. No creo que sobreviviera.

Tuvimos suerte. Estábamos cerca del extremo de la ciudad, así que pudimos esconder el coche en los bosques, donde habíamos dejado mi camioneta. Para entonces, mi mano ya se estaba curando por si sola. Arrojamos las armas al río, con la excepción de la pistola que no habíamos utilizado. No habíamos chocado con demasiada fuerza contra la chica, así que no nos preocupaba que hubiera quedado pintura del coche en su cuerpo o que hubiese sangre en el parachoques. Pero había que deshacerse de las ruedas: ciertamente, su dibujo había quedado marcada sobre el césped y sobre ella. Así que las sacamos y las intercambiamos con las de la furgoneta. Entonces él lavó el coche para alejar toda posible sospecha de la Policía.

Nos llevó un par de horas terminar con toda esa mierda. Para entonces, la radio estaba dando ya noticias sobre la "tragedia". Cada uno se marchó con su coche y yo me dirigí hacia mi hotel para cambiarme de ropas (una estupidez. Debería haberlas llevado conmigo). Cuando hube terminado, fui a su apartamento y llamé a la puerta. El coche estaba aparcado enfrente pero no hubo respuesta. Entonces escuché el sonido proveniente del interior de la casa, como una especie de traqueteo. Comprobé la puerta. Estaba abierta. No llevaba armas conmigo, pero activé la Visión y entré.

Regent se encontraba tendido sobre el suelo de la cocina, cubierto por grandes ratas negras. Una de ellas se había metido en su boca y por eso no podía gritar. Se debatía con todas sus fuerzas, pero más y más ratas aparecían por los rincones, atravesaban el pasillo, se descolgaban desde las lámparas y se arrojaban sobre él. De pie, a su lado, observando, se encontraba ese hijo de puta con chaqueta negra...¡bailando claqué! Las ratas no lo tocaban y el bastardo estaba bailando. Era como si, con cada golpecito de sus pies contra el suelo apareciera una nueva rata o una de las que ya se encontraban allí mordiera a Regent. Y le hablaba a Regent, con aquella voz que era un siseo apenas audible: "tú la mataste con rapidez, pero vas a morir muy lentamente". Entonces entré en la habitación, él levantó la mirada y clac, clac, comenzó a bailar con un ritmo diferente y todas las ratas se volvieron y me miraron.

Regent había guardado otra pistola en su bolsa del gimnasio. Estaba sobre la mesa. Corrí hacia ella mientras las ratas comenzaban a arrojarse sobre mí. El bailarín no paraba de reírse. Alcancé la bolsa justo cuando las ratas comenzaban a trepar por mis piernas, encaramándose las unas encima de otras para llegar más alto. Había visto ratas antes y algunas verdaderamente grandes, pero aquellas eran enormes, del tamaño de mi antebrazo y, al contrario que la mayoría, no tenían miedo de las personas. Eran como perros de ataque y me estaban mordiendo las dos piernas por todas partes. Yo daba patadas y gritaba mientras el cabrón de la chaqueta no paraba de reírse. Logré sacar la pistola y le disparé, con lo que sólo conseguí que se riera aún con más fuerza... era como si estuviese flotando sobre el suelo y nunca se encontrase en el lugar hacia el que yo disparaba. Mis piernas estaban cubiertas de ratas. No podía mantener el equilibrio y caí hacia atrás, sobre una de las sillas de Regent, sin dejar de disparar, sin dejar de fallar.

Empezó a hablarme. Dijo que los testigos habían visto a un negro en el coche. Se acercó y, mientras el sonido de sus zapatos contra el suelo se hacía más y más intenso, yo seguía sin poder acertarle. Cuando se me acabaron las balas lo tenía delante de mí. Traté de retroceder, pero allí donde trataba de apoyar el pie había siempre una rata. No podía levantarme de la silla y entonces el dio un salto y plantó uno de sus jodidos zapatos de claqué en mi cara. Sentí el sabor de la sangre pero al mismo tiempo escuché la Voz, que decía "DEVUÉLVESELO". Entonces le propiné un puñetazo mucho más fuerte de lo que normalmente hubiera podido hacer. Su cabeza se sacudió y, esta vez, fue él quién empezó a sangrar. Sonrió, pareció enloquecer y empezó a hablar como si efectivamente hubiera perdido la sesera. Dijo "¡Seamos vulgares!" Dio una vuelta y comenzaron a brotar llamas de sus manos y sus pies. Entonces, repentinamente, las cosas empezaron a ir mal. No creo que fuera cosa mía. Puede que la Voz continuase allí y él la encolerizó. No lo sé. Todo lo que se es que, repentinamente el traqueteo de sus pies comenzó a sonar con verdadera fuerza y mientras él daba vueltas y vueltas, fue como si se estuviera descomponiendo (como cuando tiras de una de las alas de un pollo asado). sus brazos y sus piernas se hicieron pedazos y de los montones salía fuego en vez de sangre. Gritó algo acerca de un par de no sé qué y entonces cayó al suelo, consumido y muerto.

Tan pronto como hubo terminado las ratas comenzaron a escapar. Yo ni siquiera quería mirar a mis piernas. Sólo esperaba que sanasen a tiempo, que lo que quiera que hace que nos recuperemos tan deprisa también funcionase contra la rabia. Simplemente escapé del apartamento, corrí hasta el coche y hui de allí. Así que el proyecto de Imágenes y Datos, sea lo que sea, todavía sigue adelante. Tenía que coger un vuelo y Regent no conocía ningún otro cazador en el área. Si piensan dirigirse allí, no me envíen ningún mensaje, no me envíen ni una mierda. Es posible que fuera así como encontraron a Regent, como el bailarín supo donde estaba. Así que si estás leyendo esto, no les adviertan. Simplemente vayan.

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Para: hunter.list@hunter-net.org
De: Viajero72
Asunto: St. Louis

St. Louis está en mal estado, amigos. Cualquiera que tenga la posibilidad de dirigirse hacia allí y echar un vistazo debería hacerlo. No sé cuando podré regresar pero intentaré hacerlo. La ciudad tiene más pútridos que moscas una mierda de perro. Es una maldita suerte que la ley sobre armas escondidas no fuera aprobada. Resulta frustrante cuando no vives allí y no puedes trazar un plan detallado y no conoces a nadie. Recientemente, después de un dolor de cabeza particularmente grave, me di cuenta de que ahora, cuando activo la Visión, puedo descubrir incluso a los invisibles. Creo que es lo que Dios45 llamó la Visión del Testigo. Así que ahora puedo conducir por la ciudad y ver a un jodido pútrido caminando calle abajo a plena luz del día (si, pueden caminar a la luz del día. Algunos de ellos, por lo menos). Así que trato de hacer lo que puedo y los elijo al azar. Al menos los polis no encontrarán ningún "móvil". O por lo menos nada que puedan comprender. Por eso me dirigí a St. Louis, para llevar la guerra hasta allí.

El trabajo no estaba yendo bien, pero eso ha dejado de importarme hace tiempo. Mierda, no voy a ocultarlo: comencé a fallar en el trabajo después de mi divorcio y la exaltación fue la puntilla que necesitaba una carrera que por entonces ya se encontraba en el basurero. Pero a quién le importa... En todo caso, lo que nosotros hacemos es mucho más importante que cualquier trabajo esclavo. Pero volviendo a los pútridos de St. Louis, un día estaba siguiendo a uno de ellos después del trabajo y empecé a ponerme nervioso porque comenzaba a oscurecer. Se paró junto al parque de la Torre Grove y salió de su coche. Pensé que aquella podía ser mi oportunidad. Comprobé mis armas, me puse los guantes, salí del coche y entonces vi algo sobre el cartel del parque. Era uno de esos símbolos de los que la gente ha estado hablando, esos que Cristal23 expuso. No sé... me sentí mejor al verlo. Ignoro por qué los reconocemos. Yo mismo no sé lo que significan, aparte de algo bueno. Como si alguien estuviera de mi lado. Así que metí las manos en los bolsillos y activé la Visión y comencé a seguir a mi presa.

Pensé que era mi noche de suerte, porque se estaba dirigiendo hacia una zona realmente apartada del parque. Pensé que sería capaz de acabar rápidamente con él, escapar a la carretera y saltar la valla antes de que nadie se diera cuenta de dónde provenían los disparos. Así que me estaba preparando cuando de pronto huelo algo y un tipo sale de los arbustos, justo a mi lado. "¿Tiene cambio, amigo?, me pregunta, pero cuando lo tengo más cerca me dice, "Nos vigilan... No haga nada". Bajo la mirada y veo que se ha pintado con un rotulador el mismo símbolo del aparcamiento sobre la palma de la mano. Luego me dice que nos encontremos en el lavabo de caballeros y que es más seguro ir por ese camino. Así que cambio de dirección mientras me pregunto por qué estoy confiando en ese viejo vagabundo.

Junto al lavabo de caballeros había un cubo de basura que parecía estar fumando, de tantas moscas como lo sobrevolaban. Al acercarme más, pude ver que estaba lleno de ardillas y pájaros muertos y esa clase de mierda... un buen montón de animalillos muertos. Tenían un aspecto asqueroso y no sólo los del fondo, que comenzaban a pudrirse. También los de arriba, los que no llevaban demasiado tiempo muertos. Tenían ojos saltones, o estaban sarnosos o algo parecido. Juro por Dios que uno de ellos, una ardilla grande que había en lo alto de la pila, tenía colmillos en vez de dientes planos.

Mientras contemplaba aquel espectáculo, el vagabundo se reunió conmigo. Sonrió y dijo que los animales eran los ojos de la muerta. "Los alimenta con su sangre y todos acaban volviéndose deformes, como ella. Peor yo los he estado matando, día tras día. Pronto estará ciega de día y yo recuperaré mi parque". Le pregunté a que "ella" se refería y me contestó. "A una cosa muerta". Entonces le pregunté cómo lo había descubierto y me contó que un ángel había descendido junto a él y le había mostrado la verdad y le había ordenado que se mantuviera sobrio para poder combatir a las cosas muertas. Le dije que yo había escuchado al mismo ángel y que estaba preparado para ayudarlo a acabar con las cosas muertas. Mis palabras parecieron causarle cierta desazón y entonces le enseñé las armas.

Así que los dos juntos nos dirigimos a hurtadillas al lugar en el que habíamos dejado al pútrido y (en contra de lo que me dictaba la sensatez) le dejé una pipa. Todavía tenía la visión activada, pero los escuchamos antes de llegar allí. El hombre estaba diciendo algo así como "Nosotros somos el futuro, así que será mejor que vayas acostumbrándote al nuevo orden". Ella contestaba a gritos, le llamaba advenedizo y le decía que tenía un arma secreta con la que él ni siquiera podía soñar. Fue entonces cuando estuvimos lo suficientemente cerca como para que yo pudiera verla. La verdad es que era una zorra bien fea, toda putrefacta, cubierta de pus y de toda clase de mierda imaginable. Señaló al otro tipo, que por lo menos podía pasar por humano y entonces un puñado de ratas emergió de las sombras y se arrojó sobre él (no sé qué es lo que pasa con las ratas. ¿Es algo que los pútridos enseñaron a los parpadeantes, o viceversa?). Sin embargo, a él no pareció importarle demasiado, porque agarró el borde de una de las mesas de picnic y se la arrojó a ella como si fuera un frisbee.

Después de eso, los dos comenzaron a pelear. Yo estaba tentado de sentarme, esperar el resultado y encargarme del ganador, pero mi amigo el vagabundo salió corriendo hacia ellos, pistola en mano, gritando algo sobre Jesús. Supongo que esperaba conseguir dos por el precio de uno, así que no me quedó más remedio que apoyarlo. Le hizo a cada uno de ellos por lo menos un agujero antes de que repararan en su presencia y, cuando lo hicieron, la pútrida asquerosa se dio la vuelta y, de un mordisco, le arrancó la cabeza al otro. Miró al vagabundo y se la arrojó como si fuera una pelota de baloncesto, con tanta fuerza que lo hizo caer. No puedo asegurarlo, pero creo que el otro pútrido siguió tratando de golpearla, incluso sin su cabeza. Le metí un tiro en pleno cuello a ella y entonces las ratas se arrojaron sobre mi: y estas eran mucho peores que las del parpadeante, porque estaban enfermas y deformadas y jodidamente hambrientas.

Por el rabillo del ojo pude ver que el vagabundo ose ponía en pie al mismo tiempo que la cuchilla emergía de su mano y la pútrida sólo tuvo tiempo de decir "¿Tú también eres uno?" antes de que la partiera por la mitad. Mientras tanto, yo estaba ocupado con las ratas. Para cuando hube acabado con ellas, el vagabundo estaba inclinado sobre los cadáveres mutilados. Sepan que yo no los hubiera tocado ni con un palo de tres metros de largo... ella parecía llena hasta los topes de SIDA y Ébola pero el tipo se hizo con su bolsa, que olía como el demonio. El que nos demoráramos allí me hacía sentirme intranquilo, pero me dijo que los polis nunca entraban en el parque, probablemente a causa de ella. Yo le dije que si quería echar un vistazo a esa mierda, podía hacerlo en la habitación de mi hotel después de una comida y un baño.

Lo que descubrimos fue que la mujer pútrida tenía cerca de cincuenta dólares, nada que pareciera un carné de identidad, un puñado de cosas que parecían tarjetas de crédito y un gran llavero. También tenía un pequeño juego de herramientas, para reparación de equipos eléctricos posiblemente y un cuaderno de notas escrito en alguna clase de código, idioma extranjero o cosa similar. Lo único que tenía sentido era la última página. Mostraba un símbolo, uno de nuestros símbolos, seguido por un signo de interrogación. Pero al mirarlo no sentí nada bueno. Es extraño. No estoy seguro, pero no creo que hubiera sido escrito por uno de nosotros. Creo que simplemente había sido copiado. El otro pútrido tenía todavía menos cosas: cuarenta dólares, unos nudillos de metal y una carta de amor, gastada y a medio borrar, con fecha de 1992. Si alguien de Indiana quiere investigar el remitente, que me lo haga saber y le enviaré en privado el nombre y la dirección de la chica.

Mientras yo examinaba todo eso, el vagabundo hizo un descubrimiento. Una de las tarjetas de plástico decía "Centro de Rehabilitación Psiquiátrica de St. Louis" Esto no me gustó, especialmente una vez que descubrí un horario de visitas pegado con cinta adhesiva en el interior del cuaderno de notas. De modo que hicimos un plan. Yo tenía que marcharme la tarde siguiente, el vagabundo no conocía a ningún otro cazador en la zona y a ninguno de los dos nos gustaba lo que habíamos oído, todo eso de "armas secretas" y "¿Tú también eres uno?". Así que decidimos tratar de introducirnos en el hospital al día siguiente para descubrir si uno de nosotros estaba retenido en su interior. Nos pasamos por el hospital por la noche. Vi entrar al menos a dos pútridos: una mujer alta y descarnada y un chico blanco realmente guapo. Además, tres de las personas que trabajaban allí eran esclavos de sangre.

Al día siguiente llevé al vagabundo a que le cortaran el pelo y le dije que teníamos que hacerle pasar por un profesor universitario que conocía el significado del símbolo. Él aseguraría que provenía de la antigua Schechern (sacamos el nombre de la Biblia de Gedeón) y preguntaría quién lo había dibujado. Fingiríamos que yo era un lacayo de sangre (confiando en que no tuvieran manera de reconocerse entre sí) que lo habíamos descubierto y que actuaríamos como si él no supiera lo que estaba ocurriendo. Si encontrábamos al otro cazador (o cazadores) trataríamos de sonsacarle con suavidad. Si eso fallaba, nos pondríamos drásticos. El vagabundo conocía el lugar por dentro (resulta que había pasado algún tiempo allí) y dijo que no había más de una docena de guardias armados. Bien, estupendo.

Gracias a la tarjeta conseguimos entrar con asombrosa facilidad pero, una vez que nos encontramos frente al ascensor que conducía a la zona restringida, comenzaron los problemas. Había un guarida y no nos dejaría pasar sin un permiso. Así que traté de engañarlo, volviéndome hacia el vagabundo y diciéndole. "Enséñele la carta", pero el tipo era demasiado idiota para entenderlo. De modo que tuve que responder su "¿Qué carta?" con un "la carta que recibió en la que se le pregunta por el símbolo". Comenzamos a actuar como los hermanos Wayan mientras el guardia parecía cada vez más suspicaz.

Entonces, cuando lo vi mirando por encima de mis hombros, con los ojos muy abiertos y aire asustado, la incapacidad del vagabundo para actuar comenzó a ayudarnos. Me volví y me encontré frente a un médico que nos observaba con el ceño fruncido. Mirándolo con la Visión del Testigo, tuve una visión momentánea en la que lo veía bebiendo sangre del muslo de la mujer mugrienta. "Doctor Leo", dije leyendo el nombre en su chapa de identificación. "Es una suerte que esté usted aquí para aclarar este malentendido". Me miró fijamente, me preguntó si lo conocía y yo contesté "Nos vimos una vez, ¿no lo recuerda? Una amiga mutua nos presentó en el parque..." Entornó la mirada y frunció los labios. "Creo que podría... ¿Qué es lo que ella quiere?". Comencé a inventarme una historia según la cual la mujer me había pedido que encontrase a alguien capaz de identificar el símbolo.

Parecía asombrado. "¿Qué sabe sobre eso?"

"Déjeme adivinar: el paciente que lo dibujó era una persona normal y corriente que un buen día comenzó a farfullar sobre monstruos, una 'Llamada' que había escuchado y cosas semejantes. ¿Me equivoco?".

"Quizá sería mejor que lo discutiéramos en mi oficina", dijo, mientras le hacía una seña al guardia.

Consideré la posibilidad de amenazarlo con mi arma en cuanto llegáramos a su oficina, pero finalmente decidí continuar un poco más con la charla. "Bien, el Doctor Gideon ha visto el símbolo antes", dije, mientras asentía en dirección al vagabundo. "En Schechern", añadió él. Y entonces comenzó ese tira y afloja, con el doctor negándose a dejarnos ver al paciente y nosotros insistiendo y él pidiendo que antes le contáramos cuanto sabíamos del símbolo y nosotros negándonos. Entonces, el vagabundo me sorprendió verdaderamente. Pidió un papel, escribió algo en él y le pidió al doctor que leyera lo que había escrito. Ahora el doctor estaba empezando a enfadarse, pero el vagabundo insistió, así que dijo "cuerda" y suspiró. Pero el vagabundo le dijo "me refería a que le diera cuerda a un reloj". El doctor contestó que no podía saber lo que había querido decir con una sola para y entonces mi compañero dio unos golpecillos sobre el símbolo y señaló. "¿Entiende ahora por qué tenemos que ver al paciente?"

Leo sabía que estaba derrotado pero a pesar de todo no nos iba a dejar verla a solas (fue entonces cuando descubrí que se trataba de una chica). Le pregunté si era peligrosa y contestó. "¡No para nosotros, espero!" No me gustó como sonaron sus palabras. Mientras nos dirigíamos a la celda, me contó los problemas que le había supuesto el que se la enviaran. Sus padres estaban divorciados y fue difícil conseguir que accedieran a que se le internara, especialmente porque más tarde se retractó de su primera declaración. Pero (y mientras me decía esto me guiñó un ojo), al parecer fue bastante fácil provocarle algunos episodios psicóticos para vencer sus reticencias.

Ella no parecía gran cosa: una chica blanca de los suburbios, flacucha y de unos dieciocho años. El doctor nos presentó con nuestros nombres falsos y dijo que su nombre era Yolanda Cardaras. Así que le sonreí, mientras trataba de imaginar una manera de hacerle saber que estábamos de su  lado, y entonces el vagabundo le mostró un pedazo de papel con su propio símbolo y le preguntó: "¿Reconoces esto, cariño?" En el rostro de la muchacha se dibujó una gran sonrisa y, con los ojos empapados de lágrimas, dijo algo sobre que era el símbolo de la convicción. Se volvió hacia el doctor y dijo. "Son como yo. ¡Ellos también han escuchado la Llamada!". El doctor pareció ponerse como loco, mientras Yolanda decía no sé qué tonterías sobre una cruzada contra el nuevo orden y me di cuenta de que todo se estaba yendo a la mierda. Traté de sacar la pila, pero la zorra loca de Yolanda fue como si supera lo que iba a hacer antes de que lo hiciera, saltó por encima de la mesa y me hizo caer al suelo. El doctor Leo comenzó a llamar a los guardias a gritos mientras el doctor Vagabndo activaba la cuchilla y trataba de poner las cosas en su sitio.

Cuando mi cabeza golpeó contra el suelo, me enfadé de verdad. Lo sé, Yolanda es "una de las nuestras" y algunos de ustedes piensan que no deberíamos combatir sino contra las cosas muertas, pero es que a ella le harán lavado el cerebro o algo parecido y yo estaba preocupado sobre todo por la docena de guardias armados que habían en el edificio, así que la empujé. Mientras ella comenzaba a gritar y me miraba a los ojos, le propiné un puñetazo en el estómago. Ella tenía la mano en la culata de mi pistola Me mordía y me arañaba, pero seguía golpeándola. Mierda, fue algo repugnante. No era más que una chica, pero no podía sacar la pistola hasta que la dejase fuera de combate. Para cuando hube acabado con ella, el doctor y mi compañero rodaban por el suelo y aquél lo mordía y daba gritos. Entonces apareció un guardia. Apoyé mi pistola contra la cabeza de Leo y dijo "¡Suéltala!" y el guardia me obedeció, un segundo antes de que el doctor apartara mi pistola de un manotazo y se abalanzara sobre mi garganta. El desgraciado no debería haberle dado la vuelta al Vagabundo, porque este todavía tenía la cuchilla y le cortó las piernas con ella. Mientras recogía mi arma, el guardia se inclinó para recuperar la suya, de modo que le disparé. Fallé, él escapó corriendo y nosotros lo imitamos.

El Vagabundo estaba malherido, pero insistió en que lo llevara al parque. Dijo que el "Ángel" cuidaría de él. Traté de arrastrarlo a casa conmigo, pero no quiso oír hablar de ello, se puso como loco y dijo que el parque era suyo y no lo abandonaría al "nuevo orden", a las cosas muertas o a ningún otro. Así que lo dejé allí con el resto de mis cheques de viaje y salí de la ciudad como alma que lleva el diablo. Acabo de llegar a mi casa y me he puesto a escribir esto. Mientras me encontraba en la carretera tuve algún tiempo para pensar en lo que estaba ocurriendo en St. Louis. He aquí mis conclusiones:

1- Parece haber una lucha entre dos grupos diferentes de pútridos, uno de los cuales se hace llamar "el nuevo orden".

2- Los otros pútridos (los llamaré "el viejo orden") saben algo sobre los exaltados y planean utilizarnos como arma contra sus enemigos. Han conseguido lavarle el cerebro a Yolanda en aquella casa de locos. El vagabundo dijo que ella no era una esclava de sangre y eso es algo. Podrían tener más.

3- No pueden saber mucho sobre nosotros. Ni siquiera nosotros sabemos mucho sobre nosotros.

4- Para cuando lean esto, ellos habrán tenido unas seis horas. Ignoro si han trasladado a Yolanda. Si yo estuviera en su lugar, lo habría hecho.

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"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."