De: Profesorgeo160
Asunto: Re: Atrapados en Medellín
En primer lugar, por el amor de Dios, ¿qué hacen en Medellín? De todos los lugares a los que podrían haber ido, ese es el peor. Colombia tiene muchísimos problemas y Medellín es el lugar en el que se generan. Si son listos, no beberán el agua de allí. Los cárteles gobiernan Medellín porque ponen algo en el agua que llega a las casa a través de las tuberías y hace que los residentes los obedezcan. No beban agua y estarán a salvo. Pero quieren saber cómo abandonar la ciudad. Yo estuve en ella hace varios años y tuve el mismo problema. Una tormenta obligó a cerrar los aeropuertos. Afortunadamente, no tenía a los Dientes pisándome los talones, como les ocurre a ustedes.
Recuerden que se encuentran en medio de la cordillera de los Andes y eso dificulta los viajes. Si no pueden tomar un vuelo, tienen tres opciones para viajar. En primer lugar, podrían tomar un tren. Sé que hay algunos trenes que paran en Medellín. Si sus enemigos son listos, los buscarán allí, en la estación, de modo que sean prudentes.
La segunda posibilidad es ir hasta el río Cauca y comprar un pasaje en un barco. Viajen río arriba, porque sus enemigos no creerán que son lo suficientemente inteligentes como para hacerlo. Espero que no les importe la falta de comodidades. Los viajes fluviales en Sudamérica no son los cruceros de placer del Caribe ni se parecen demasiado a lo que podría ofrecerles uno de los lujosos vapores de paletas del Mississippi. Consigan alguna loción antimosquitos. Háganme caso. Los mosquitos pueden comerlos más deprisa que los monstruos que los persiguen. Además, deben contar con un saco de dormir protegido con una red. Sus vidas serán más felices.
La última posibilidad es encontrar a un granjero local y comprarle su camión o pagarle para que los lleve algún sitio. Lleven piezas de repuesto para el camión, porque sin duda se averiará. Sus enemigos no creerán que vayan a decantarse por esta opción porque el terreno es muy difícil y las carreteras muy malas. Si cuentan con el suficiente dinero, cómprenle el camión a alguien de las calles. No compren un coche y no compren en un concesionario. El coche no sobrevivirá el viaje y el vendedor los estafará.
Cuando lleguen a la frontera, tendrán problemas. Todos los países saben que Colombia es uno de los principales productores de droga en el mundo y no quieren que el tráfico atraviese sus territorios. Las patrullas fronterizas los registrarán. No lleven nada con ustedes que pueda llamar la atención. Si es necesario, sobórnenlos. Deberían decirles que son periodistas o misioneros. Eso hará que los traten mejor. Las únicas personas que viajan en camión o ferrocarril en Colombia son los periodistas, los misioneros y los traficantes de drogas. Les será de ayuda recordar que los guardias fronterizos odian su trabajo, son unos sádicos y no tienen por qué dejarlos entrar en sus países. Podrían incluso informar sobre ustedes a las autoridades y entonces estarán jodidos, porque los Dientes los encontrarán.
También sería posible cruzar la frontera por el campo, evitando a las patrullas. Sin embargo, corren un gran riesgo al intentarlo. El terreno es muy peligroso para los viajeros que no lo conocen y, además, si la Policía los atrapa con el pasaporte sin sellar, los crucificarán.
Naturalmente, si son valientes, pueden subir a las colinas y esconderse hasta que los hayan olvidado. Peor permanezcan alejados de los ríos. En las aguas tranquilas hay peces peligrosos y en los rápidos pueden ahogarse. Además, deben tener cuidado con las serpientes, los corrimientos de tierra, las guerrillas. Las inundaciones inesperadas, los granjeros armados, los jabalís, los cocodrilos, los osos. Las ranas venenosas y los grandes felinos cuyos dientes son todavía más grandes que los de los monstruos que los persiguen. Pero si fuera poco, alguien ha llevado lobos a estas tierras, lo que ha provocado que los ecologistas griten y se rasguen las vestiduras. Los lobos no son nativos de la jungla y, como pueden imaginar, tienden a enfrentarse con los jaguares y los gatos monteses. Sin embargo, los ecologistas no han hecho nada para eliminarlos. Simplemente hablan mucho sobre ello.
Para el futuro, y sé que ahora mismo les urge la ayuda, así que les contaré esto rápidamente, cuando viajen por Sudamérica, deberán tener siempre un segundo o tercer plan de huida. Díganle a los llaneros del lugar al que van a ir y acudirán en su ayuda. Nosotros sabemos lo que es Sudamérica. Esto no es los EE.UU., donde la vida es simple. Tenemos cuidades sofisticadas y gente instruida, pero son como islas en medio de un gran mar de tierras salvajes y peligrosas. Deben contar con ayuda para trasladarse de una a otra o por lo menos tener un plan, especialmente si se encuentran en problemas.
Buena suerte. Cuando consigan llegar a algún lugar seguro, háganmelo saber y, si puedo, los ayudaré más.
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Colombia: Entre la Violencia y el Bogotazo
Por Bernardo Gunther
"Notable entre todas las bandas cuasicriminales y cuasiterrotistas de la capital es la de los Sogamoso, así llamados a causa del extinto Imperio Inca. Los Sogamoso son algo parecido a una leyenda urbana en Bogotá: aunque los rumores sobre sus hazañas (siempre sangrientas, casi surrealistas por su violencia) son ubicuos, las pruebas concretas de su existencia son tan raras como la presencia de los jaguares en las calles".
[...]
"Dicen que los Sogamoso han logrado convertirse en superhombres por medio de algún ritual proscrito derivado de sus homónimos incas. Algunas veces, como ocurre con muchas fragmentos similares de la enfebrecida imaginación nacional, los Sogamoso tienen la habilidad de volar, volver después de la muerte o exhibir milagrosos poderes de fortaleza y recuperación".
"En todas sus variantes, los rumores coinciden en un aspecto: los Sogamoso han conseguido estas habilidades vendiendo sus almas. Como prueba evidente de esto, los crédulos señalan al hecho de que nadie ve jamás los Sogamoso a la luz del día; por el contrario, la banda comete siempre sus atrocidades al amparo de la noche. Algunos "testigos" llevan el absurdo de tales rumores un poco más allá, asegurando que los Sogamoso no se reflejan en los espejos".
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Para: hunter.list@hunter-net.org
De: Profesorgeo160
Asunto: Los Piratas de las Islas Galápagos
He encontrado el siguiente texto en Universo Misterioso, Vol. 2, no. 11, p. 56 y creo interesante que lo lean:
-comienzo de cita-
Visitantes y residentes de las Islas Galápagos, cerca de la costa de Ecuador, han informado del avistamiento de un barco pirata espectral que navega entre las islas en las noches brumosas. Una leyenda local advierte a los jóvenes que deben permanecer en sus casas y no acercarse a las costas en tales noches. La leyenda asegura que los fantasmas piratas capturarán a cualquier que se encuentre en las playas después de la caída del sol, lo retendrán como esclavo durante un año y un día y después lo arrojarán al océano.
A lo largo de los años, mucha gente ha desaparecido en las Galápagos. Las autoridades atribuyen tales desapariciones a ahogamientos y dicen que la gélida Corriente de Humboldt, proveniente del Antártico, arrastra los cuerpos al interior del mar, pero los lugareños creen que los piratas se han llevado a sus seres queridos. Algunos de ellos aseguran haber visto a los piratas desembarcar y bailar alrededor de fogatas, acompañados por leones marinos y extraños pájaros.
Hasta 1832, cuando Ecuador se anexionó las volcánicas Islas Galápagos, nadie vivía allí. Los únicos habitantes de las quince grandes islas y los centenares de islas pequeñas eran las tortugas gigantes, dos especies de grandes lagartos de la familia de la iguana (una especie de lagarto terrestre que se entierra y un inusual lagarto marino que se sumerge en el océano en busca de algas), leones marinos y 85 especies diferentes de pájaros, entre los que se contaban los flamencos, cormoranes terrestres, pinzones y pingüinos. Durante los siglos XVI y XVII, los buscadores utilizaban las islas como punto de encuentro, pero no establecieron en ellas ningún asentamiento permanente. Durante el siglo XIX, los barcos de guerra americanos y los balleneros frecuentaban las islas más grandes y, en 1835, el naturalista británico Charles Darwin pasó seis semanas en el archipiélago, estudiando la fauna autóctona. Gran parte de los datos que utilizó para redactar El Origen de las Especies (1859) se basa en observaciones realizadas en las islas. Este extraño historial de visitantes inusuales ha podido contribuir a la creencia popular de que las islas tienen cualidades sobrenaturales.
Además de ello, la naturaleza volcánica de las islas, con sus costas llanas y sus interiores montañosos que culminan en grandes cráteres centrales y volcanes activos, les ha conferido mayor misterio, si cabe. El periódico retumbar de los volcanes mantiene en vilo a los 10.000 habitantes del archipiélago e impide que la civilización termine de asentarse en él. ¿Resulta tan difícil creer que podrían quedar retazos de un universo misterioso en un remoto archipiélago del océano Pacífico, situado a 1.050 kilómetros de la costa de Ecuador?
-fin de la cita-





















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