La Hermandad de Santa Clara comenzó siendo una orden de monjas franciscanas que exhibían la capacidad de sanar y realizar milagros médicos gracias a su fe y su voto de absoluta pobreza. Sirvieron al lado de la Inquisición hasta su reorganización en el siglo XV, cuando el papa Inocencio VIII las incorporó a la Sociedad de Leopoldo. Desde entonces, la Orden de las Pobres Clarisas (como también se las conoce) ha servido a la sociedad puramente en calidad de curanderas. Aun ahora, sus miembros se mantienen al margen de la fricción que enfrenta a las distintas sectas y esperan el inminente pronunciamiento del Vaticano acerca de su destino. Dadas las acciones de caridad de la hermandad y su ilustre servicio a la Inquisición, es dudoso que las monjas sucumban a alguna purga interna.
Esta secta de la Inquisición representa uno de los puntos de contacto más accesibles para los cazadores. Aunque la hermandad rara vez instiga la comunicación con los desconocidos, sus miembros son accesibles y menos proclives a delatar a los exaltados a la Inquisición que los sectarios más fervientes... a no ser que las hermanas tengan algún motivo, claro está. No obstante, las monjas tampoco traicionarán los secretos de la sociedad. Saben que no deben hablar en nombre de la Inquisición y por tanto actuarán solo en calidad de intermediarias.
Narrador: La Hermandad de Santa Clara
Reserva de Dados
Determina tu reserva y tienta a la suerte...
Destino Oscuro
El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.





















0 comments:
Publicar un comentario