El Círculo Roto

"Crueldad" es la palabra que mejor describe los medios y los fines del Círculo Órfico, una secta secreta cuyos miembros buscaban el poder por medio de la devoción al Inframundo. Los trescientos seres —algunos mortales, algunos sobrenaturales— que pertenecían a la cábala habrían sido objetivos perfectos para los exaltados. Sus crímenes incluían —entre muchos otros— el rapto, la extorsión, el asesinato, el sacrificio humano, la tortura, el canibalismo, el contacto con demonios y el saqueo de bibliotecas (la del Vaticano, por ejemplo). Y, al contrario que otras organizaciones secretas que se detallan en este libro, algunos exaltados están razonablemente informados acerca del Círculo Órfico.

Un antiguo sectario se infiltró en Hunter-net para compartir detalles acerca de los apocalípticos planes de la cábala. Al final, las preocupaciones que expresó el célebre "Ichmail" a los exaltados acerca de las futuras fechorías que pensaba cometer la secta —en su esfuerzo por fundir los mundos de los vivos y los muertos— resultaron ser infundadas. Los miembros del círculo —incluidos fantasmas, vampiros y hechiceros, así como diversos mortales— ya estaban, con contadas excepciones, muertos, habían sido destruidos o servían de recipientes para los propios seres a los que antaño rendían pleitesía.

Evidentemente, los órficos anticipaban un resultado ligeramente distinto. Si alguno de ellos hubiera conocido siquiera una mínima parte de la historia de la cábala, se podría haber previsto su sino colectivo.

Ichmail se acercó a la verdad con su especulación acerca de que un vampiro, actuando como emisario de las fuerzas del más allá, había fundado el Círculo Órfico. Lo cierto es que el orfismo existía en forma de antiguo culto griego antes de que lo descubriera un chupasangre de Asia Menor que estaba obsesionado con la muerte. Este vampiro, guiado por un presentimiento de su poderoso señor, preparó el terreno para el regreso de su amo de una anticipada "segunda muerte". Los paralelismos entre las creencias de los órficos originales y lo que necesitaban estas criaturas en un futuro lejano conseguían que la secta fuera ideal para sus fines. Después de que el amo vampiro hubiera cruzado al reino de los muertos, como había predicho, comenzó a ejercer su influencia sobre la secta. De no haberse torcido los planes del difunto vampiro, el destino del círculo habría sido bien distinto. Lo que había pasado por alto el amo vampiro —que, llegados a ese punto, ya era un potente espíritu malvado de pleno derecho— era la rivalidad de otros espíritus malignos por conseguir los corazones y las almas de los sectarios (y a veces los cuerpos enteros...).

Los órficos no sabían apenas nada de las maniobras que tenían lugar en las tierras de los muertos. Los cambios en el temperamento de los seres a los que adoraban se atribuían a su privilegio casi divino. Lo cierto era que la identidad de su deidad variaba en función del equilibrio de poder en las profundidades del Inframundo. Y así continuaron las cosas durante cientos de años, hasta que Los De las Profundidades repararon en una alineación de elementos, un acontecimiento que permitiría a una de las entidades en lid conseguir lo que se había propuesto el "espíritu guía" original: regresar al plano físico. El precio consistiría en sacrificar a la secta y "reemplazar" a sus miembros por espíritus subordinados que ya cumplían en las tierras de los muertos el mismo papel que desempeñaban los órficos entre los vivos. De ese modo, según el insensible cómputo de los espíritus malignos, la proeza les saldría gratis.

Sin embargo, la intromisión de fuerzas competidoras del más allá evitó de nuevo que los planes para el culto llegaran a completarse. El resultado que tiene más posibilidades de llamar la atención de los cazadores es la existencia de individuos dispersos que sobrevivieron a la purga de la secta. Casi todos los sectarios supervivientes viven aterrorizados.

La razón que explica la intranquilidad de los supervivientes es sencilla: hasta el último de estas dos docenas aproximadas de seres espera ser encontrado y asesinado en cualquier momento. La muerte, se imaginan, llegará en forma de un antiguo colega, o de algún maldito ser sobrenatural resentido, o de algún bienhechor dispuesto a hacer justicia y acabar con los entrometidos que desataron una plaga de zombis por el mundo. En lugar de disfrutar de sueños de conquistadores, los supervivientes órficos sufren pesadillas en las que son sacados a rastras de sus camas y despellejados por las cosas infernales que desató su manipulación, o por aspirantes a héroes que pretenden castigarlos por aquella horrenda equivocación. Con sus múltiples defensas sobrenaturales, su remota localización y sus protectoras capas de secretos, el ahora amenazado cuartel general órfico era un refugio perfecto para los aspirantes a déspotas. Ahora, incluso la ciudadela más fortificada se le antoja penosamente insegura a cualquiera de los supervivientes.

Reserva de Dados

Determina tu reserva y tienta a la suerte...

Destino Oscuro

El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.

0 comments:

Publicar un comentario

LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."