El doctor Elliot Wellings ha alcanzado cierto grado de notoriedad en el seno de la comunidad médica de Nueva Inglaterra gracias a su trabajo en el campo de la psicología anormal. Lo que impidió que su estudio fuera aclamado fue su foco. Le fascinaba la histeria teísta: la noción de aberración psicológica fruto de la posesión demoníaca o divina.
Los estudios de Wellings sí que consiguieron llamar la atención del Arcanum, no obstante. Los eruditos lo nombraron uno de los suyos y alentaron su labor cuando nadie más se la tomaba en serio. Wellings agradeció el patrocinio de la sociedad, aun cuando sus mecenas exigieran supervisar todos sus estudios y guardar copias de todos sus informes y apuntes. Le allanaron el camino para que entrevistara a docenas de supuestas víctimas de posesión, y elaboró muchas teorías relativas al tratamiento de las personas afligidas.
Sin embargo, Wellings nunca creyó que el fenómeno fuera otra cosa que una enfermedad psicológica... hasta aquella noche a finales de agosto. No recuerda todos los acontecimientos que tuvieron lugar, pero la experiencia lo afectó profundamente. Un sujeto al que estaba entrevistando entró en trance y comenzó a hablar en distintos idiomas. Fascinado, Wellings preguntó al hombre qué experimentaba. Las preguntas solo consiguieron enfurecer al paciente y provocarle una especie de ataque. Lo único que puede decir Wellings es que lo que ocurrió a continuación no fue normal ni natural, ni siquiera para un paciente inmerso en un profundo estado psicótico. El único recuerdo que conserva Wellings es el de conducir de regreso a casa con un derrame ocular y un trozo de cristal clavado en la palma de la mano.
A pesar del miedo, Wellings seguía queriendo encontrar y tratar al paciente como fuera, pero el Arcanum le recomendó que desistiera. Afirmaban que todavía no sabía a qué se enfrentaba. Dijeron que era más importante estudiar a otros pacientes y adquirir perspectiva del fenómeno global de la posesión espiritual, en vez de malgastar tiempo y recursos en la cura de un individuo. Tras varias protestas, Wellings acató a regañadientes las exigencias de sus superiores, pero solo ante la amenaza de verse despojado de su subvención, su acceso a la biblioteca y cualquier futuro mecenazgo. En la actualidad, se cuestiona los motivos y la ética de sus patrocinadores.
Si Wellings descubriera a los exaltados, podría entablar una relación a fin de que hicieran el trabajo duro por él. Si estas personas pueden observar a pacientes individuales en su vida diaria, Wellings alcanzará a comprender mejor los males que les aquejan... sin romper su acuerdo con el Arcanum. Evidentemente, Wellings tendría que buscar y encontrar cazadores que estuvieran dispuestos no solo a creer en sus esfuerzos, sino a trabajar con él y no herir a sus sujetos. A modo de compensación, podría compartir el crédito de sus hallazgos o incluso desviar una porción de sus fondos. Pero todavía queda pendiente la cuestión de qué haría el Arcanum si llegara a enterarse de esta sociedad secreta.
• Atributos: Fuerza 2, Destreza 2, Resistencia 2, Carisma 2, Manipulación 3, Apariencia 2, Percepción 3, Inteligencia (Interpretar) 4, Astucia 2
• Habilidades: Academicismo (Historia) 1, Alerta 2, Burocracia 1, Conducir 1, Consciencia 1, Documentación 2, Empatía 2, Etiqueta 2, Informática 1, Intuición 1, Investigación 1, Medicina 3, Ocultismo (Demonología) 4
• Trasfondos: Contactos 2, Fama 1, Recursos 2
• Fuerza de Voluntad: 5
• Equipo: Cámara de vídeo digital, Lincoln Continental, ordenador portátil, pastillas contra la acidez, grabadora, blocs de notas
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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