Cuando determinas un curso de acción o fijas la mente en un objetivo, prácticamente ninguna fuerza mental o mística es capaz de desviarte de tu camino. Posees una tenacidad psicológica colosal que sirve como un escudo impenetrable contra la manipulación exterior.
En términos de juego, eres completamente inmune a las disciplinas que buscan controlar o doblegar tu mente, como Dominación, así como a cualquier tipo de conjuro, taumaturgia o ritual diseñado para alterar tus pensamientos, emociones o voluntad. Si te enfrentas a un poder extraordinariamente antiguo o devastadoramente potente (a discreción del Narrador), la inmunidad automática no aplica de forma gratuita; sin embargo, puedes conservar el control absoluto sobre tu mente y resistir el efecto gastando puntos de Fuerza de Voluntad.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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