Tienes una espinosa rivalidad con alguien, ya sea otro Cainita de tu misma Estirpe, un rival político de otro clan, o incluso un mortal excepcionalmente entrometido o peligroso. Con el tiempo, los motivos originales de la disputa se han disipado en la memoria; puede que empezara por un insulto olvidado en un Elíseo, una disputa territorial por un coto de caza o el favor de un antiguo, pero ahora estáis inexorablemente unidos. Vuestras existencias se definen en función del otro: tu rival aprovecha la más mínima oportunidad en las sombras para socavar tu reputación, difamarte ante los príncipes o barones, o avanzar en su propia posición a costa de tus desgracias.
Existen métodos tortuosos y complejos para apaciguar o poner fin a la disputa —fines políticos, favores de sangre o la destrucción total—, pero todos ellos exigen un coste prohibitivo en tiempo, recursos y paciencia.
• 1 punto (Molestia constante): Tu rival es un Cainita de tu mismo nivel de influencia y estatus. Rara vez busca tu destrucción física directa, prefiriendo las intrigas de salón, las pullas públicas en las reuniones nocturnas y el sabotaje menor. Es, sobre todo, una china en el zapato; alguien frustrante, irritante y persistentemente enfocado en avergonzarte o arrebatarte pequeños privilegios.
• 2 puntos (Amenaza activa): Este rival posee una capacidad de daño considerable o cuenta con una red de contactos e influencia apreciable en la ciudad. No dudará en arruinar tus negocios mortales, interferir en tus fuentes de sangre o utilizar a sus aliados para hacerte la vida imposible. Cada noche con él representa un cálculo constante de riesgos; sus acciones ya no buscan solo incomodarte, sino lastimarte de forma tangible en tu estatus o integridad.
• 3 puntos (Guerra fría mortal): La rivalidad ha trascendido las reglas habituales de la sociedad de la Sangre. Tu antagonista no tiene el menor reparo en intentar matarte de forma directa o indirecta siempre que se presenta la ocasión, o bien goza de una posición de poder inalcanzable para ti, contando con la amistad o el patrocinio de alguien muy superior (una autoridad mortal intocable, un primogénito o un antiguo influyente de un clan). Para él, vuestra enemistad no es un juego de influencias: es un asunto de vida, muerte o deshonor eterno.
Siempre te encuentras compitiendo con él, ya sea impulsado por una rivalidad visceral, el orgullo herido o una antipatía profunda que roza la obsesión. Llegas a extremos insospechados para superarle, y él responde con la misma intensidad implacable. Irónicamente, este odio mutuo a menudo saca a relucir lo mejor —y más despiadado— de ti, obligándote a perfeccionar tus habilidades para sobrevivir, aunque tú haces exactamente lo mismo por él en una danza macabra de superación y destrucción mutua.
Rival (Defecto de 1 a 3 puntos) [Toreador]
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Destino Oscuro
El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.





















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