Los juegos de rol y de narración pueden presentar muchas clases diferentes de protagonistas. En algunos juegos, los personajes asumen el papel de héroes en un entorno de fantasía o de superhéroes que salvan al mundo de las depredaciones de los villanos. En Cazador, los jugadores asumen el papel de cazadores de monstruos (gente valiente, resuelta, que se enfrenta a lo sobrenatural) y guían a estos personajes a través de un mundo virtualmente idéntico al nuestro.
Los cazadores no siempre han sido lo que son ahora. No se les educa en el conocimiento de la existencia de los monstruos ni se los adiestra para luchar contra ellos. Comienzan siendo personas normales que un buen día se encuentran con lo que el mundo es de verdad; de pronto, descubren a las criaturas que acechan en las sombras. La mayoría de la gente siente terror y escapa corriendo de tales seres o de la mera idea de su existencia (¿por qué se empeña la ciencia en decirnos que no existen?). Los cazadores potenciales se diferencian de esta mayoría en que tienen lo que hace falta para afrontar lo desconocido e incluso poseen el valor o la temeridad necesarios para actuar contra ello.
De hecho, parece que es esta capacidad de actuar lo que proporciona a los cazadores una comprensión completa de la realidad. Mientras aquellos que huirían o cerrarían los ojos a la verdad no pueden aceptarla y no pueden conocerla, los cazadores, al mantenerse firmes, al contemplar lo que se muestra a sus ojos e incluso, en ocasiones, al combatirlo, se ven expuestos a la espléndida riqueza de la verdad. Descubren que no están solos (aunque, irónicamente, lo están con su verdad). Un miedo intelectual a la verdad mantiene a las masas sumidas en la ignorancia. El resto de la humanidad se niega a creer que los sobrenatural pueda existir, por no hablar de la posibilidad de que adopte una forma física, así que los cazadores deben guardarse su horripilante certeza para sí mismos y tratar de protegerla de sus propias y cerradas mentes. Así, los cazadores se agrupan en pequeñas bandas para poder localizar, perseguir y quizá incluso destruir al enemigo... o morir intentándolo.
La Exaltación
Los cazadores llaman a su momento de revelación "la exaltación". Aunque los cazadores operan solos o en grupos aislados, sus esfuerzos por comunicarse entre sí han conducido a la creación de un vocabulario común, con términos como éste de "la exaltación". Esto demuestra que ser "elegido" no es una experiencia individual.
Los testimonios referentes a las exaltaciones varían, pero ciertos elementos parecen repetirse en todos los casos, independientemente de la edad, el sexo o la nacionalidad de los afectados. Los cazadores escuchan voces, leen inquietantes titulares en la prensa o en las carteleras o perciben extraños sonidos, olores o visiones. Sea cual sea su forma, las experiencias ofrecen siempre una advertencia sobre algún peligro inminente. Un estruendoso "NO ESTÁ VIVO", una señal luminosa que repentinamente reza "ESCAPA', una brusca alucinación de una calle atestada de gente entre la que camina la Muerte.
No parece haber una fuente para estas señales y portentos, pero su razón de ser resulta rápidamente muy clara. Con sus ojos recién abiertos, el cazador despertado presencia la obscenidad más grotesca que jamás creyera posible: una cosa que no debería existir, una afrenta viviente para la vida, una monstruosidad aberrante. En ese instante de claridad, el barniz que cubre el mundo real se desvanece para siempre. El secreto es descubierto, la verdad es revelada. Allí está, en su impía gloria: el mal personificado y presentado para horripilante edificación. Los monstruos existen.
Y eso no es más que el principio.
Los Mensajeros
Cuando los cazadores se buscan entre sí, ya sea por la seguridad que proporciona el número o porque necesitan encontrar consuelo en medio de la terrorífica realidad, surgen una y otra vez las mismas preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¿Quién me ha hecho esto? Abundan las teorías que aspiran a explicar por qué algunos individuos en particular son elegidos. El fin del mundo se aproxima. El Día del Juicio ya está aquí. El mal practicado por los monstruos ha recibido al fin su respuesta kármica. Los alienígenas han entrado en contacto con la humanidad y le han revelado la verdad.., o son los responsables de la existencia de los monstruos. En última instancia, nadie sabe en realidad porqué algunas personas son despertadas.
Sin embargo, los mensajes aparentes o las alucinaciones sufridas en el momento de la exaltación han llevado a muchos a creer que algo o alguien otorga la bendición o impone la maldición. ¿Qué otra razón podría explicar el que voces ininteligibles, mensajes legibles y visiones con significado le ocurriesen a personas diferentes y, sin embargo, resultasen tan similares entre sí?
En ausencia de una teoría mejor, el Otro emerge por ahora como la respuesta predominante. En los cada vez más numerosos círculos de cazadores (grupos de individuos que han sido exaltados juntos, cazadores que se conocen y se encuentran siguiendo los rumores, las señales dejadas por otros o utilizando la comunicación encubierta por Internet) estos seres son llamados "Mensajeros" o "Heraldos". El qué pretende su mensaje o a quién va dirigido, si es que va dirigido a alguien, es cosa que se desconoce.
En realidad, el misterio de los Mensajeros los hace tan aterradores como los mismos monstruos a los que los cazadores combaten. Sin embargo, los exaltados se consuelan pensando que todavía son humanos (o eso creen), que no son la corrupción viviente que tan claramente oprime a la humanidad. Para la mayoría de ellos, esta distinción es suficiente. Cuestionarse las cosas más allá sólo conseguiría convertir un mundo de por sí duro en inhabitable, y hacer la vida intolerable.
Facultades
Por consiguiente, los cazadores se enfrentan a una realidad nueva y a los monstruos que la habitan. Los elegidos se ven forzados a reconocer la depravación de las criaturas que gobiernan realmente el mundo. Pero, ¿significa esto necesariamente que el exaltado deba asumir alguna responsabilidad? ¿Por qué esta certeza demanda acción?
Para la mayoría de los exaltados, la respuesta es simple: en el momento de su renacimiento, se les conceden extrañas habilidades y poderes. En el mismo instante en que son testigos de la existencia de pesadillas vivientes, los elegidos adquieren los medios para enfrentarse a las criaturas que se encuentran frente a ellos. Estas asombrosas habilidades parecen ser numerosas y variadas. Alguna permiten a una persona destruir a una de estas criaturas. Otras provocan un caos bajo cuya cobertura puede actuar el elegido. Algunos poderes proporcionan una percepción extraordinaria, la capacidad para encontrar y descubrir a los monstruos dondequiera que éstos se encuentren. Y unos pocos poseen el poder de curarse a sí mismos, y a otros, de manera milagrosa.
¿Por qué se les concederían tales poderes si no fuera para que los utilizasen contra las abominaciones que se alzan delante de sus ojos? Los exaltados poseen el poder para detenerlas. Esto es lo que los convierte en cazadores. Como dicen muchos de ellos, "¿Qué más hace falta saber?".
La Caza
La percepción de los monstruos y de su insidiosa corrupción no termina en el momento de la transformación. La vida de una persona cambia completamente y para siempre en el momento mismo en que se abren sus ojos. Comienza a ver a las criaturas por todas partes. Su influencia se extiende a todo y lo corrompe todo. La razón de todo el sufrimiento y todos los conflictos que azotan al mundo se hace de pronto evidente. Las pérdidas de los amigos, los problemas familiares, los males de la sociedad... todo ello es consecuencia de los monstruos y sus siniestros planes. ¿Cuánto tiempo puede una persona asistir a tales atrocidades (muertes, desapariciones, abusos, invasiones) antes de verse obligado a responder?
La mayoría de los elegidos no pueden mantenerse ociosos. Se esfuerzan por proteger a sus seres queridos, a sus amigos, sus vecinos y las ciudades en las que viven de las criaturas que aspiran a controlar y destruir todas estas cosas. La consecuencia de este propósito es la caza: la incesante persecución de las criaturas para detenerlas, salvarlas, comprenderlas, frustrar sus planes o sencillamente destruirlas.
Todos los cazadores emprenden su propia misión contra lo desconocido. Cada uno de ellos tiene su propia razón para perseguir, preservar o matar. Sin embargo, en último caso, se den cuenta o no, sus objetivos son siempre los mismos. Tanto el precavido cazador que consagra su vida a proteger a su familia como el valiente que viaja donde es necesario para localizar y destruir, aspiran a la misma cosa: comenzar de nuevo, crear un lugar nuevo en el que la gente pueda estar a salvo, heredar un mundo que hasta hace poco creían poseer. Pero nadie puede saber si es posible alcanzar este objetivo. La mayoría de los exaltados ni siquiera ha considerado lo suficiente su concepción de la caza como para percibir su destino; se limitan a sobrevivir día tras día, noche tras noche. Para otros, reclamar el mundo es el único objetivo de la caza. Y es un objetivo que debe alcanzarse.
Los Enemigos de los Cazadores
Monstruos, monstruos por todas partes. Los enemigo de
los cazadores son, colectivamente, un enigma. Antes, su existencia no era más que materia de folclore y cuentos de hadas. Ahora, las leyendas han probado ser ciertas... más aún, son la realidad. La mentira es el mundo "real". Las vidas, los sueños y los destinos de la gente no les han pertenecido jamás. Por el contrario, son y han sido desde siempre, creaciones de fuerzas obscenas e invisibles.
Pese a que han despertado a la verdad, los elegidos se encuentran todavía sumidos en las sombras. Han entrevisto lo que
verdaderamente les espera ahí fuera, pero su mirada todavía no
alcanza muy lejos. Están obligados a suponer todo aquello que no conocen. La investigación y la extrapolación son para ellos el pan nuestro de cada día... y cada noche. Si existen criaturas que se alimentan de la humanidad, es de suponer que existan otras que todavía no han sido encontradas. Después de todo, ¿qué o quién creo a aquellas a las que los cazadores se enfrentan?
Abandonados a una incertidumbre ominosa y una deslumbrante ignorancia, los cazadores recurren a cualquier fuente que puedan encontrar para informarse sobre el enemigo. De pronto, las viejas leyendas; las historias populares y los cuentos de hadas son pozos de sabiduría. ¿Pueden los muertos vivientes mostrar su rostro a la luz del día? ¿Asusta terriblemente la plata a los cambiaformas? ¿Ofrece la Iglesia (o cualquier otra institución religiosa) algún tipo de protección o es tan corrupta como el resto del mundo? ¿Están los espíritus de los muertos ligados a un único lugar?
Para los cazadores, las preguntas son innumerables y las respuestas no son nunca seguras. Ni siquiera saben si existen monstruos de diferentes clases o si todos ellos pertenecen a una misma raza. ¿Dicen la verdad las viejas historias? ¿Se puede confiar en ellas? ¿Obedecen a hechos reales o son mera ficción? Las vidas de los cazadores penden en equilibrio.
Relaciones Humanas
Los exaltados que se consagran a la caza son extraños entre la gente normal e inconsciente. Conoces y has visto cosas que la mayoría no puede ni siquiera concebir. De pronto, tu anterior vida te parece carente de sentido; los monstruos son reales y alguien debe ocuparse de ellos. Sin embargo, esa misma vida insustancial e ignorante es la que tus amigos, tus familiares y tus compañeros de trabajo siguen viviendo. No pueden comprender las presiones y miedos a los que te enfrentas cada día. No comprenden por qué no puedes tener citas ni hacer horas extra en el trabajo, por qué no recuerdas tus promesas o las fechas de los aniversarios o por qué a veces ni siquiera te presentas al trabajo. La vieja vida de la mayoría de los cazadores se desmorona.
Entonces, ¿por qué no subir al monte a predicar? ¿Por qué no contarle a todo el mundo la verdad y abrir los ojos de todos a la existencia de esas criaturas que atormentan al mundo? Porque nadie te comprendería. Ellos no pueden ver lo que tú ves. El secretismo, el control y la manipulación ejercidos por los monstruos son tan intensos que la mente humana media no puede siquiera concebir la totalidad de la realidad. A menos que sea conmocionado por una mano invisible, el individuo común nunca despertará de su letargo.
Por todo ello, las relaciones con la familia, los amigos e incluso los desconocidos no vuelven a ser las mismas para los cazadores. Sencillamente, la gente normal no puede comprender la experiencia que has sufrido. Las viejas amistades se vuelven distantes, están perturbadas, confundidas e incluso resultan amenazantes. Tus amantes te dejarán, tus jefes te despedirán, la Policía te perseguirá y los banqueros confiscarán tus propiedades.
Los cazadores aprenden rápidamente que hay que dejar en la ignorancia a la gente normal. Cualquier intento por revelarles la verdad no consigue más que desconcertarlos y te hace parecer confuso, extraño o demente. No comprenden por qué necesitas vaciar la cuenta corriente de la familia. No comprenden por qué, repentinamente, tienes que volar a México. No comprenden por qué atacaste a aquella mujer de Contabilidad, esa que es tan amiga del presidente. Los impotentes no te comprenden y pueden llegar incluso a denunciarte o a hacer que seas detenido.
Y existe una razón aún más insidiosa para no revelar la verdad a las masas. Los monstruos están
todas partes y tienen sensores y detectores en todos los niveles de la sociedad, del gobierno y de
religiones. Aunque los propios monstruos no pueden vigilarte, han manipulado a otros para que sean sus ojos y sus oídos. Personas normales al servicio del mal, gente a la que podrías no reconocer como el enemigo. La Policía podría estar controlada por los muertos vivientes. Los políticos podrían estar poseídos por espíritus. Las cadenas de televisión podrían estar emitiendo los mensajes subliminales preparados por demonios capaces de controlar las mentes.
Si comienzas a hablar de los monstruos, de su existencia o su influencia, las criaturas podrían escucharte. Entonces tu anonimato se habrá esfumado. Sabrán quién eres. Advertirán que puedes verlas. Eres una amenaza que debe ser acallada y la confrontación, cuando se produzca, tendrá lugar en sus condiciones, no en las tuyas. Si tratas de advertir a la población, puede que estés firmando tu sentencia de muerte. Y aunque quizá tú seas capaz de esquivar sus mortales represalias, ¿qué hay de tu familia o tus seres queridos?
Así que, podría pensarse que los cazadores están completamente solos contra sus enemigos. No del todo. Se tienen los unos a los otros. Pueden recurrir a otros exaltados en busca de consuelo, estabilidad y simpatía. Cada cazador sabe lo que sus hermanos han experimentado y lo que han sufrido, lo que pueden percibir y lo que pueden hacer. En la mayoría de las ocasiones el resultado es que los cazadores se asocian en pequeños grupos (a veces todos ellos han sido exaltados en la misma y horripilante escena) para trabajar juntos. Las diferencias de personalidad y motivación pueden amenazar con romperlos ("¿Deberían todos los monstruos ser destruidos o algunos de ellos fueron alguna vez humanos y merecen ser salvados?"). Pero, a pesar de los enfrentamientos, e independientemente de que su asociación se deba al hecho de haber experimentado juntos la transformación o a haberse encontrado por Internet, los cazadores son conscientes de que se necesitan los unos a los otros para sobrevivir.
El Código del Cazador
Los cazadores poseen incontables secretos y todos ellos resultan extraños y terribles. Uno de los más peculiares "dones" que reciben todos ellos en el momento de su transformación es un lenguaje de símbolos. Estos extraños iconos parecen ser comprendidos de manera intuitiva por-todos ellos y, a pesar de no haberlos visto antes, pueden escribirlos y leerlos con la
misma facilidad que si los hubieran conocido durante toda su vida. Muchos cazadores llaman a este lenguaje "la Palabra".
Cada uno de los símbolos parece tener un significado sencillo; todos ellos comunican un mensaje extraño, como los pictogramas, Un icono podría indicar que un edificio es un escondite seguro. Otro que un chupasangre controla el área. Y uno más, que un área concreta está bajo la protección de uno o varios cazadores y que cualquiera que pueda leer y comprender el mensaje debería presentarse ante ellos.
Hasta el momento, no se ha redactado documentación formal ni se ha realizado catalogación alguna de estos símbolos y, sin embargo, los cazadores los conocen de manera implícita y pueden utilizar hasta tres de ellos para transmitir un mensaje escrito cuando sea necesario. Estos símbolos tienen la apariencia de grafitis urbanos y habitualmente son direcciones, advertencias o señales para otros cazadores. La mayoría de los cazadores está de acuerdo en que comienzan a utilizarlos muy poco después de su despertar, en sus primeras misiones y como medio para encontrar a otros de su clase. Pero además de ello, resultan de un valor incalculable para identificar zonas peligrosas y para reconocer la zonas de caza de los monstruos conocidos y de los elegidos.
Hasta el momento, el enemigo no parece haber comprendido o siquiera percibido el significado de estos símbolos. Tampoco lo han hecho sus peones humanos o las autoridades. Pero si el código llegara alguna vez a verse comprometido, los cazadores se verían en una posición extremadamente delicada.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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