De: Perroparia140
Asunto: Fugitivos del Hombre
Para: hunter.list@hunter-net.org
Después de todo, parece que no podremos encontrarnos, Obus114. Escribo eso desde una terminal de pago del aeropuerto de Hong Kong. Espero que pagases un pasaje completo porque después de leer esto es posible que quieras un reembolso.
Poco después de mi último mensaje, decidí dirigirme a mi colegio y decirles que renunciaba al puesto. Me inventé un cuento sobre una muerte en el seno de mi familia... a saber, la mía, si no desaparecía rápidamente. Cuando llegué al colegio, todo el mundo estaba hablando sobre uno de los profesores, que había tenido que esquivar a un par de Mercedes negros que daban vuelta lentamente alrededor del edificio. Los más infames compradores de Mercedes en Japón son los yakuza. Me marché inmediatamente y dimití por teléfono. No creo que me echen de menos.
Aquella misma noche, nos encontramos en casa de Ken para decidir lo que hacer y examinar cuanto habíamos arrebatado a los Yamagumi. La bala que había destrozado el cráneo del pútrido había cambiado por completo la opinión de Ken respecto a Kanpa. Cuando llegué a casa, estaban bebiendo sake con toda solemnidad.
Ni siquiera tuvimos tiempo de examinar los objetos. Justo después de que yo llegara, los perros se volvieron locos en el exterior. Esa era toda la advertencia que yo nevesitaba para coger mi bastón hanbo. Mientras Kanpa sacaba su pistola algunos de sus antiguos camaradas irrumpieron en la casa echando la puerta abajo.
Había cinco en total, armados con pistolas como la suya. Las imágenes de la cabeza de Yamagumi al explotar recorrieron a toda prisa mis pensamientos. Sin embargo, lo más espeluznante fue la aparición del último de ellos. ¡Era exactamente igual a Kanpa, incluso por la cicatriz de la mejilla derecha! Estaba de pie delante de él. ¡La visión de su doble pareció aterrorizado! Comenzó a gritar. Los agentes gritaron a la vez. No puede entender una maldita cosa excepto algo que Kanpa dijo sobre un secreto que no deberían haber descubierto. ¿Nosotros? ¿Ese gemelo? Kanpa no se explicó.
Una granada de destellos de las que Ken había instalado explotó entonces y todo se fue a la mierda. Las armas comenzaron a dispar y mientras, todo el mundo daba voces. No sé muy bien lo que ocurrió. No pude ver casi nada. Simplemente me abalancé sobre el que tenía más cerca, una mujer, esperando poder darles a mis compañeros una posibilidad de escapar. Le quité la pistola de la mano y, mientras rodábamos por el suelo, ella me arañó, provocándome profundos cortes en la espalda. Más tarde los examiné. No tiene las uñas tan afiladas.
Fuera lo que fuese lo que aquellos agentes tenían, todavía eran humanos. La golpeé en la cabeza con mi bastón y se desplomó. Es posible que la matara. Otro se lanzó sobre mi y traté de golpearlo a él también. Creo que había perdido la cabeza porque seguí lanzándole golpes después de que hubiera caído. Probablemente me hubieran matado si Dragón no me hubiera sacado de allí y me hubiera arrastrado hasta su coche bajo el camuflaje de su extraño humo de mierda. Arrancó y lo dejamos todo atrás.
Mientras nos dirigíamos hacia el aeropuerto, Dragón no dejaba de maldecir a Kanpa. Tardó un buen rato en comenzar a hablar lo suficientemente despacio como para que pudiera entenderlo. Al parecer, él también se había enfrentado a un agente y cuando acabó con él, yo era el único que quedaba en pie. El resto de los Kessanhito había muerto. Otro de los intrusos había caído. Pero Kanpa (los dos Kanpa) habían desaparecido. Decía que nos habían tendido una trampa y Kanpa los había conducido hasta nuestro refugio. Es posible que tuviera razón, pero creo que él no vio el terror pintado en el rostro de Kanpa cuando su gemelo apareció en la puerta de la casa. Desconozco lo que significa todo esto. ¿Es que el gobierno conoce la verdad? ¿También él es nuestro enemigo?
Nos dirigimos directamente hacia el aeropuerto internacional Kensai, parando sólo el tiempo imprescindible para sacar del cajero todo el dinero posible (lo que en Japón es bastante, unos $5.000 dólares, aunque por alguna razón todos ellos cierran a las 9:00 de la noche). También nos detuvimos en nuestras casas para recoger ropa y pasaporte. Probablemente fue algo arriesgado pero, ¿qué otra opción nos quedaba?
Dragón me dijo que si Kanpa era realmente un agente del gobierno, teníamos que abandonar la ciudad antes de que se difundiera una alarma sobre nuestros pasaportes. Sacó un par de billetes en un avión que iba a Hong Kong mientras los pasajeros estaban embarcando. Hong Kong es perfecto, dijo. Sigue siendo el centro del capitalismo en Asia continental, no se requieren visados de entrada (para alentar el turismo) y además, el propio Dragón contaba con ciertos contactos allí que podrían proporcionarnos documentos falsos en el caso de que los nuestros estuviesen en el punto de mira de las autoridades. Por otro lado, podíamos investigar la posible pista sobre un nuevo cazador que habíamos encontrado en el memorando de los Yamagumi.
Les juro que, mientras comprobaban mi pasaporte en el mostrador de billete, yo estaba cagando ladrillos, pero aparentemente el gobierno todavía no había conseguido dar con nuestras identidades así que estuvimos a bordo del avión en menos de 15 minutos. Los cortes de mi espalda duelen de verdad, así que tuve que sentarme muy recto todo el rato. Después de tres horas soportando este particular infierno, aterrizamos en Chep Lap Kok. Escribo esto mientras Dragón espera a que sus amigos vengan a recogernos.
Dragón dice que ya han llegado, así que tengo que marcharme. Obus y cualquier otro que esté interesado en la situación de Japón , ésta es una advertencia para ustedes: aquí tenemos poderosos enemigos gubernamentales y se interesan peligrosamente por nosotros.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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