Como ocurre con gran parte de este material, esto debería ser lo obvio pero lo incluyo aquí en beneficio de los que acaban de sufrir la transformación o de aquellos de nosotros que deberían mostrar más sabiduría.
Nunca te enfrentes directamente al enemigo a menos que estés en contacto con aliados o hayas confiado de alguna manera tus notas a la posteridad. Sin duda te darás cuenta de que este segundo curso de acción indica que el cazador se ha resignado a la muerte y, por consiguiente, no debe esperarse de él que actué de acuerdo a sus intereses. Si un camarada hace testamento u ordena sus archivos, vigílalo de cerca. Si se produce un "accidente", tú también podrías verte comprometido.
Nunca Utilices Medios de Transmisión Inseguros
Mientras estés practicando al caza propiamente dicha, debes permanecer en contacto permanente con otros cazadores. Te recomiendo los teléfonos inalámbricos por su eficiencia y portabilidad, pero nunca debes comprometer la caza con referencias directas en este medio. Las conversaciones inalámbricas son sumamente susceptibles de vigilancia e interceptación y pueden ser grabadas y seguidas hasta su fuente.
Como extrapolación a partir de este principio básico, nunca debes referirte a "vampiros", "fantasmas" o asuntos similares de ninguna publicidad accesible o medio de comunicación de masas. Al hablar con tus colegas sobre la caza utiliza cualquiera de los eufemismos informales que hemos creado con este propósito. No existe protocolo alguno para hablar con los no combatientes sobre la caza, porque hacerlo equivale a un suicidio.
A menudo se me critica por mostrarme inflexible en este asunto. Sin embargo, sigo vivo mientras que muchos indiscretos han gritado con todas sus fuerzas "vampiros" en un programa de radio o en Internet y no se les ha vuelto a ver.
Para decirlo en términos simples, no te conviene descubrir tu mano. Sabemos la verdad, pero ellos desconocen quienes somos. Hagamos lo posible para que siga siendo así, porque, como dije antes, la sorpresa es una de las pocas ventajas tácticas que poseemos.
Nunca Dejes Rehenes
Cada cazador que cae en manos del enemigo es una amenaza para el resto. El rescate o la eliminación de los capturados es tu obligación, no sólo por ti mismo y por toda la seguridad de tu grupo, sino por tus camaradas cazadores y el propio prisionero.
Aunque muchos de los más sutiles medios de coerción y control que los monstruos poseen sobre los humanos parecen no funcionar en el caso de los cazadores, debo subrayar que no estamos seguros de esto. En teoría, no hay nada que impida a las criaturas utilizar sus insidiosas habilidades hipnóticas sobre nosotros si llegan a encontrar la combinación correcta de factores que les permita hacerlo. No conviertas este asunto en sujeto de experimentación. Si uno de tus hombres es capturado o queda aislado en territorio enemigo, haz la única cosa honorable.
Dejando de lado tan sutiles consideraciones, no olvides que las criaturas son perfectamente capaces de utilizar los métodos mundanos de coerción (tortura, lavado de cerebro, seducción, engaño o una combinación de los mismos) para extraer información o conseguir lealtad de nosotros. Nadie quiere ver a sus familiares colgados de las vísceras porque un "aliado" de confianza ha revelado direcciones o números de teléfono.
Recuerda la regla de oro: no querrás ayudar a los monstruos divulgando información, ni siquiera cuando te vieras compelido a hacerlo por miedo del dolor o la mutilación. Otórgales a tus compañeros el mismo respeto. Si no puedes rescatarlos inmediatamente, mátalos.
Presupuesto para la Caza
Un cazador ingenioso puede sobrevivir con sólo unos dólares al día. Esto le permite estirar al máximo sus recursos o, si éstos se han agotado, sobrevivir gracias a la bondad de los extraños.
En primer lugar, el pan es barato. Por un dólar al día como máximo, puedes vivir a base de pan. Esto representa dos barras de pan duro. Incluso un mendigo sin talento debería ser capaz de ganar ese dinero en unas pocas horas de trabajo.
Si resulta que tienes más talento como mendigo, complementa esta dieta con verduras y frutas macadas, que puedes conseguir en supermercados y tiendas de ultramarinos de barrio. Exprime la fruta pasada o simplemente corta las partes que no sean comestibles. El pienso, los menudillos otros productos para animales son una fuente de proteínas muy barata. Simplemente, pídele a un carnicero de tu zona los huesos, la sangre o los órganos "para una mascota".
Por lo que se refiere al alojamiento, los campus de las universidades suelen tener medidas de seguridad muy bajas, si eres capaz de mezclarte con los nativos. Además, están activos a todas horas, de día y de noche. Otros buenos refugios son las estaciones de tren y autobús (que cuentan con calefacción y cuartos de baño), los edificios abandonados y los túneles de ventilación.
Ahí lo tienes. Acabo de enseñarte cómo sobrevivir con un dólar al día, por si te ves obligado a dejar tu trabajo y apartarse de la sociedad. Puedes gastar el resto en munición.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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