Tú eres el cazador, no la presa. Cualquier curso de acción que tenga como resultado la inversión de estos roles es un error que debe ser evitado a toda costa. Los cazadores suelen cometerlo enfrentándose a la ley, pero cualquier encuentro directo con el enemigo puede traducirse en la humillación y el hostigamiento, si no la persecución hasta el punto de provocar la locura o la muerte.
Recuerda que éste sigue siendo su mundo, no el nuestro. Ellos controlan a la Policía, a los juzgados y a los medios de comunicación. Si llamas su atención, o la atención de sus marionetas, te destruirán.
Permanece alejado de los focos. Sé uno entre el ganado. Mantén un perfil vulgar. Nunca permitas que nadie acceda en el círculo secreto de tu vida, porque si ellos encuentran el camino hasta tu desprotegida panza puedas estar seguro de que te devorarán hasta que no quede nada de ti.
Si llegas a llamar la atención de la Policía o de los medios, no digas nada sobre la caza. A sus ojos, no eres más que una res. No existe tal cosa como los monstruos y, en el peor de los casos, tu no eres alguien tan desventurado y confundido que sufre un delirio pasajero culpa de tu actividad como cazador a motivaciones mundanas: celos, avaricia, cólera. Cuánto más venal sea la mentira que cuentes, más creíble la encontrarán los monstruos, porque les recordará a ellos mismos.
Si la Policía o los medios ponen sus manos sobre ti, (peor será si llegas a ser capturado por los monstruos), recuerda que ellos juegan en casa y tienen ventaja. Para escapar, cualquier estratagema que te resulte aceptable es permisible. Utiliza las tácticas de los monstruos. Miente. Roba. Traiciona.
Yo tuve un hijo... una vez.
No te Dejes Coger
Es así de simple. Cada plan debería incluir un procedimiento de escape, seguido por una limpieza. Pasados treinta minutos desde que hayas hecho tu jugada, deberías encontrarte por lo menos a kilómetros de la escena. Si esto es imposible, entonces has permitido que la situación se te escapara de las manos, en cuyo caso el plan ha fallado y deberías abortar inmediatamente o te has implicado demasiado en la caza y te has vuelto descuidado.
No me importa cuántos zángano haya en la casa. Entra y enfrenta al titiritero. Administra justicia. Sal. Podrías limpiar el lugar de zánganos la próxima semana o el próximo mes o simplemente dejar que se desmoronen por si solos. No pierdas el tiempo registrando toda las habitaciones. Cada minuto te acerca 60 segundos más a la Policía.
La nuestra es una guerra de desgaste y, por tanto, una victoria que supone que seas capturado por los monstruos o sus secuaces en el mejore de los casos, es una victoria amarga. El golpe quirúrgico es el que Causa Daño. Desaparece. Vuelve a hacerlo.
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Este dominio de Internet y sus espejos y archivos asociados son sagrados. No profanarás hunter-net revelando su existencia a nadie. Tus camaradas encontrarán el camino hasta aquí por si solos, gracias al Decreto Angélico.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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