Maldición. Debería sentirme bien por haberme cargado a Miller, pero por algún motivo no es así. Toda esa mierda de "haz tu elección" al final. Me ha afectado. Sin embargo, él está muerto y yo estoy vivo, así que ha merecido la pena.
Miller tenía 42 dólares en la cartera, más un billete de tren de Columbia a Atlanta. Aún mejor, es de coche cama, así que podré tener algo de intimidad en el viaje.
Ir hasta Columbia no está tan mal. Desde el Campamento de los Locos, voy andando hasta un albergue de mala muerte (demasiado para el dinero de Miller). Al día siguiente, encuentro una compañía de transporte, y les digo que ayudaré a descargar un camión en Columbia a cambio del viaje y una comida caliente. La mejor clase de trabajo ilegal es el que no tienen que pagar, así que están encantados con la oferta. Luego, la mierda habitual (levantar esto, ponerlo allí, esperar un buen rato en el viaje, luego cargar lo mismo otra vez y llevarlo a otro lado). El conductor está bien, no es una cotorra. Cruzamos tal vez una docena de palabras, y me deja en la estación de tren cuando he acabado. Creo que su nombre es Mike.
Es en el tren donde empiezo a pensar en serio acerca de Miller y de por qué no salió como yo quería.
Porque te paraste a regodearte, como siempre haces. Si solo le hubieras matado cuando yo te lo dije, ahora mismo estarías tan feliz como un cerdo entre la porquería.
Quizá. Quizá no. ¿Quién es el próximo?
Ya lo verás. Baja del tren una parada antes de Atlanta.
¿Estás seguro de que es uno de los tuyos? Porque no necesité el cuerpo del monstruo para acabar con Miller.
Sin mí, nunca le habrías encontrado ni conocido.
Sí, sí... ¿pero cuándo me voy a dedicar a los grandes?
Oh, ¿quieres matar a la superestrella del pop?
De hecho, le oigo reírse en mi cerebro. Es como si estuvieran golpeando mis tímpanos con un rallador de queso.
John, él tiene un montón de tíos como tú metidos en esto. Podrías ser capaz de evitar sus guardaespaldas humanos. Los espías no confundirán tu visión. Pero sus esclavos de sangre podrían atraparte si trabajan juntos. Podrías encargarte de un par de ellos, con algo de suerte. No obstante, después de ellos, hay unos cien vampiros que matarían con gusto a todos los que has conocido para pasarlos al otro bando. Y detrás de ellos (y de los policías que vendrán corriendo), está su propia versión de la Reina de los Condenados. Al enfrentarte a ella, tienes dos opciones. Puedes aceptar mi consejo y no activar la visión, en cuyo caso convertirá tu cerebro en chicle y estarás de vuelta en la casilla uno, o puedes usar la visión, y no tener ninguna oportunidad de detenerla cuando corra, o de encontrarla cuando huya.
Me la prometiste.
Y la tendrás, John... cuando estés preparado. Pero vas a necesitar una serie de reclutas y de otros ayudantes, y también más juicio.
Y lo conseguiré por medio de tu "pacto oscuro". Qué conveniente.
Entendiste el trato cuando lo firmaste. Diste tu consentimiento de adulto.
¿Y Testigo1? Él no es una estrella del rock. ¿Cuándo podré matarle?
Cuando llegue el momento. Te lo garantizo, él no tiene un ejército de lacayos, pero a los hijos de puta de tus "Mensajeros" parece gustarles hombres. Necesitarás acercarte a él tan rápido que no tenga tiempo de huir. Y, créeme, ese cobarde montón de mierda es un experto en huidas. Además, necesitas cargártelo a la primera. De otro modo, estará preparado contra ti.
Vale. Lo que sea. No soy lo bastante duro para matar a un primo tonto del culo, experto en ordenadores.
John, no estés de mal humor. Es bastante deprimente, viniendo de un hombre de 34 años.
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LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR
"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."





















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