Estado de la Unión

Ahora que ya han escuchado mi historia, vamos a meternos en harina. A menos que tengan la cabeza sumergida por completo en un arroyo, saben que el mayor cambio que se ha producido en Europa en los últimos cincuenta años es la idea de la Unión Europea. Bien, para aquellos de ustedes que no viven en la UE, déjenme que les ofrezca una visión general, porque si pretenden dirigirse hacía aquí, acabarán por toparse con toda esta brillante colección de eslóganes, canciones y banderas.

Quince países (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo Portugal, el Reino Unido y Suecia) forman la UE, cuyo propósito declarado es "conseguir una unión más estrecha entre los pueblos de Europa". Quieren promover y controlar los progresos económicos y sociales y proclaman que las diversas naciones de Europa estarían mucho mejor si se unieran bajo una sola ciudadanía. Más tarde o más temprano, todos ellos utilizarán una misma moneda, el Euro, lo que presumiblemente facilitará las cosas para los visitantes; se acabaron los farragosos y constantes cambios de moneda. La UE promete garantizar los derechos sociales, combatir la discriminación y desarrollar políticas de empleo. Pone el máximo énfasis en la necesidad del intercambio de información y cultiva una política de puertas abiertas por lo que se refiere al gobierno y las instituciones económicas. Y no cree en la pena de muerte.

Pero. ¿Qué significa todo esto para ustedes y para mi?

Bien, para empezar, hablemos de los aeropuertos. Dejando a un lado los barcos, uno de los medios más sencillos para desplazarse por Europa es por avión. Todos los países cuentan con un aeropuerto importante y la mayoría de ellos tiene más de uno. Pequeñas líneas aéreas regionales recorren todo el continente y ofrecen vuelos con intervalos de apenas unas horas, lo que es estupendo si se acucian las prisas por marcharse. Si quieren moverse entre dos países de la UE, no tendrán apenas problemas en cuanto a visados o documentos oficiales. Un pasaporte válido mostrado a los oficiales de aduana les conseguirá acceso rápidamente y sin apenas complicaciones. Pero deben ser conscientes de que en algunas fronteras son más estrictos que en otras, como por ejemplo entre Irlanda y Reino Unido, y de que algunos aeropuertos cuentan con excelentes escáneres de rayos-x. El de Manchester es terrible y el de Frankfurt no es mucho mejor. Si pretenden viajar con contrabando, les sugiero que se desplacen por mar.

También existe un sistema ferroviario muy completo. Casi he olvidado mencionarlo porque aquí es un elemento más de la vida cotidiana. Nosotros tendemos a dar por hecho la existencia de los trenes, pero por lo que me han dicho, en EE.UU. y Canadá no cuentan con un sistema ferroviario tan extenso. Pueden viajar en tren de un punto a otro del continente con relativa rapidez. Y lo que es más importante, en la mayoría de los trenes ni siquiera se les pedirá el pasaporte. Pero me estoy apartando de la cuestión.

Otra cosa de la que preocuparse es la extradición. Por lo que se refiere a la cooperación en materias legales, muchos de los países de la UE son uña y carne. Si tienen una ficha policial en un país, lo más probable es que lo lleven hasta él para que sean juzgados. Y a pesar de la abolición de la pena de muerte, los juicios y la prisión son cosas que debemos evitar a toda costa.

Finalmente, déjenme que les diga que creo que algo está ocurriendo entre bastidores en Bruselas. He pasado bastante tiempo allí y el lugar está atestado de cosas muertas. Pululan en torno a los viejos campos de batalla y, lo que es peor, he visto a varias de ellas yendo y viniendo desde los cuarteles generales de la UE, siempre de noche. Además, no se trataba de las cosas ordinarias, sino de tipos bien encarados, vestidos con ropas muy caras. Traté de aproximarme a uno de ellos, pero fue en vano; me miró directamente a los ojos. Lo siguiente que recuerdo es que me estaba tomando un capuchino a seis manzanas del lugar. Ignoro si esos monstruos se encontraban allí desempeñando tareas permanentes o simplemente fisgoneaban. En cualquier caso, no creo que sea una buena noticia para la UE.

0 comments:

Publicar un comentario

LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."