Narrador: Temas de los Dauntain

A primera vista, los Dauntain parecen constituir un grupo particularmente poco atractivo que no ofrece mucho potencial dramático para una crónica de Cazador. Pueden estar absortos en sí mismos, no tener ni idea de nada o mostrarse completamente indiferentes a las personas mundanas. Sin embargo, estas son precisamente las razones por las que sí ofrecen un amplio abanico de ganchos argumentales para Cazador. A continuación presentamos algunos de los temas que pueden inspirar.

Alineación

Los Dauntain son el paradigma del aislamiento. Ya sea por voluntad propia o debido a las circunstancias, estas pesadillas exiliadas han dejado atrás el Ensueño para siempre. Cualquier conexión que mantengan con él no les reportará más que pérdida y dolor, al representar lo que ya no son. El fantástico reino de los trasgos pasa a convertirse en un lugar poblado por auténticas pesadillas, donde todo lo que odian, temen y repudian goza de impunidad absoluta.

Al mismo tiempo, los Dauntain se dan cuenta hasta cierto punto de lo que han perdido. Comprenden que el reino mundano no es su verdadero hogar y que se encuentran prisioneros de él. Por mucho que lo intenten, no pueden deshacerse por completo de la influencia que ejerce el Ensueño sobre ellos. Incluso los durmientes ansían una paz y una satisfacción que no pueden alcanzar en su existencia diaria.

Los cazadores se sienten igual en ocasiones: apartados de un mundo a cuya salvación dedican sus vidas. ¿Les inspiran comunión con los Dauntain estos sentimientos? ¿Empatía? ¿Lástima? ¿Afinidad? ¿Encuentran espíritus afines entre los descastados? Y en tal caso, ¿les asusta o enfurece parecerse más a una criatura que a las personas que conocen, que aman... y que una vez fueron? ¿De qué manera afecta esta conexión con el otro bando a la capacidad de los cazadores para desempeñar su misión?

Locura

Indudablemente, muchos Dauntain están locos. Su odio por todas las hadas no conoce límites y consume su existencia. Incluso los durmientes poseen parte de ese fervor, si bien de forma tergiversada o errónea. El deseo de los parias por deshacerse de todo lo que esté relacionado con el Ensueño es tan grande que se obligan a olvidarlo. Se necesita una clase de demencia muy poderosa para producir esta ilusión. Se necesita una clase todavía más poderosa para forzar la destrucción de la propia especie con tal de proteger la alienación e ignorancia de un individuo. Sin embargo, esto es exactamente lo que representan los Dauntain: el odio hecho carne e investido de poder.

Aunque los cazadores no tienen por qué estar desquiciados por su poder, muchos están locos... o lo estarán. La llamada de los Heraldos exige mucho a la frágil mente humana, al igual que operar en secreto y sin el apoyo o conocimiento de la familia o amigos. No es de extrañar que tantos exaltados pierdan la cabeza y se perturben hasta el punto de suponer una amenaza para los demás y para sí mismos.

La determinación de los Dauntain encuentra su eco entre los elegidos. Aunque te parezca poco considerado establecer un paralelismo demasiado próximo entre la locura de los Dauntain y la de algunos cazadores, las similitudes están ahí. Cuando menos, los Dauntain nos advierten del peligro que entraña la búsqueda incondicional de una causa.

Terror

Íntimamente relacionado con la locura está el tema del terror. Los Dauntain son trasgos. Tal vez rechacen su herencia y arremetan contra ella, pero siguen siendo criaturas del sueño. El mundo del que proceden es muy distinto del material, está lleno de terrores inimaginables para los mortales. Sin embargo, los exaltados podrían toparse con estos terrores cuando esos seres se aprovechen de la humanidad.

En resumidas cuentas, los Dauntain pueden ser aterradores. Estos seres padecen un intenso desprecio o asco hacia sí mismos, tan poderoso que puede destruir literalmente porciones de la realidad de la que proceden. Eso es mucho más de lo que puede hacer la mayoría de los cazadores contra los trasgos, y convierte a los Dauntain en armas terroríficas en la guerra contra las pesadillas. Pero ¿cuáles son las consecuencias de manipular estas armas? ¿Será ético siquiera? ¿Estamos hablando de genocidio, o es simple instinto de conservación? ¿Dónde trazan la línea los cazadores? ¿En qué punto se convierten los exaltados en algo peor que las criaturas a las que se enfrentan?

0 comments:

Publicar un comentario

LA CRÓNICA DEBE CONTINUAR

"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."