Narrador: Trasgos contra Dauntain

Aunque para el Narrador resulte evidente que los trasgos y los Dauntain son distintos entre sí, no lo es tanto para los exaltados. Lo cierto es que resulta bastante sencillo confundir los dos grupos de pesadillas, sobre todo si un cazador posee muy poca experiencia en el trato con cualquiera de ellos. En tu provecho, aquí tienes un práctico resumen de sus diferencias, desde el punto de vista de los cazadores. Nótese que los Dauntain "ajenos" que se describen más adelante en este capítulo presentan unas características un tanto distintas, sobre todo cuando se trata de identificarlos como trasgos.

• Aspecto físico: A ojos de los exaltados, no existen diferencias físicas entre un trasgo y un Dauntain. Dado que ambos "poseen" huéspedes humanos, su apariencia queda determinada por sus cuerpos físicos. Aun así, la personalidad del huésped puede influir en el aspecto de estas personas. Es probable que un artista extravagante sea controlado por un ser macabro, mientras que un recluso huraño probablemente esté bajo el control de uno de los Dauntain. Los parias no suelen destacar por su don de gentes ni su dinamismo. En última instancia, no obstante, no existe ninguna regla infalible que delate a estos seres a simple vista.

• Segunda visión: Bajo la segunda visión, tanto los trasgos como los Dauntain se aparecen como formas luminosas superpuestas a los armazones mortales que habitan. Sin embargo, las formas iridiscentes de los Dauntain presentan una peculiar "monocromía".

• Facultades: Contempla e Ilumina funcionan con los Dauntain igual que con los trasgos. Contempla no tiene por qué mostrar ninguna relación depredadora entre los Dauntain y la humanidad, como sí puede ocurrir con otros trasgos. Ilumina no distingue entre los trasgos y sus hermanos apóstatas... lo que es motivo de preocupación para aquellos elegidos que buscan una alianza con los parias. Discierne no revela ninguna cualidad física acerca de los parias que los señale especialmente como trasgos.

• Actividades: Mientras que los trolls de todo tipo buscan la compañía de los humanos —sobre todo los más creativos o apasionados—, los Dauntain prefieren la soledad. A decir verdad, los parias potencialmente violentos prefieren a sus antiguos hermanos antes que a los humanos. Por consiguiente, donde la actividad de los trasgos suele concentrarse en empresas humanas artísticas o emotivas, los Dauntain parecen tener escaso interés en estas cuestiones. Si se encuentra a un paria en la proximidad de tales actividades, podría ser porque anda tras la pista de un trasgo que sí se siente atraído por la gente.

• Relación: Los trasgos temen y evitan a los Dauntain. Para ellos, los parias encarnan una virulenta enfermedad de la que intentan escapar a toda costa. Los Dauntain pueden perseguir a sus enemigos para atacarlos, y pueden buscar a camaradas rebeldes con los que aliarse. La excepción la suponen los durmientes, evidentemente, que no comprenden su verdadera naturaleza. Para los exaltados que son testigos de esta, la relación entre los trasgos y los Dauntain se asemeja a una rivalidad familiar, donde los primeros procuran eludir cualquier conflicto y los segundos echan leña al fuego siempre que les es posible.

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"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."