Además de las amplias categorías de conscientes y ajenos (o durmientes), los Dauntain parecen dividirse en múltiples subtipos, donde cada uno de ellos puede proporcionar a los cazadores información adicional acerca de estos seres y el propósito al que obedecen dentro de un contexto general. O, más probablemente, estas criaturas veleidosas enturbien aún más las aguas para aquellos cazadores que pretendan comprender a las sectas de trasgos.
Nótese que no existe nada parecido a un Dauntain "estándar". Cada uno de ellos es único e individual y posee su propia historia y objetivos. Los subtipos siguientes no son más que generalizaciones y deberían ser tratados como tales. Algunos parias desafían este sistema de categorías, del mismo modo que un cazador es distinto a otro.
Además, gran parte de la información que se proporciona aquí es fragmentaria en el mejor de los casos, errónea en el peor. Muy pocos cazadores llegan a tener alguna experiencia directa con los Dauntain. Por consiguiente, lo que sigue es de cuestionable fiabilidad, lo que se ha conseguido dilucidar gracias a la observación de lejos y al limitado contacto con Dauntain conscientes que no se hayan sentido amenazados por los exaltados.
Subtipos Conscientes
• Furias: Los miembros de este grupo inspiran un pavor especial. En la lucha contra los trasgos, se vuelven tan malos como las pesadillas, quizá aún peores. Las furias son trasgos obsesionados con la venganza. Creen que unas pesadillas en concreto las han agraviado por el motivo que sea... y han jurado venganza.
Al ser criaturas de pasión, las furias deciden renunciar al Glamour como medio de destruir a su enemigo. Por este motivo se convierten en Dauntain. La negación de su verdadera naturaleza les confiere poder, e incluso después de haber derrotado a un adversario específico exultan y buscan al siguiente.
Del mismo modo que los Descarriados y los Vengadores, las furias están tan consumidas por su causa que son incapaces de comprender el daño que provocan. Con el tiempo, pierden toda afinidad con los demás trasgos y se convierten en criaturas de pura malevolencia, buscando y destruyendo a otros de su raza por la fuerza que les confiere. Incluso otros Dauntain, que temen acertadamente el extremismo de estos seres, evitan a las furias.
Las furias son la rabia personificada. Su presencia se revela en actos de violencia concentrada contra blancos muy específicos. Los cazadores podrían reparar en la existencia de las furias cuando investiguen lo que al principio parecen crímenes pasionales, casos de acoso o incluso atracos que presenten alguna peculiaridad inusual. Las furias no ceden en su empeño a menos que sean destruidas, puesto que ven la violencia como la fuente de su salvación. Por ese motivo, las furias constituyen el tipo de paria más evidente —y con el que resulta más sencillo encontrarse—, al menos desde el punto de vista de los exaltados.
• Herejes: Lo más parecido que tienen los trasgos a una "religión" es su creencia en que algún día la división entre los mundos mundano y sobrenatural se derrumbará y el Ensueño dejará de ser tan inalcanzable. Las pesadillas esperan que este suceso pase por la adquisición de Glamour suficiente para que el reino mundano pueda ser derrocado y comience una nueva era en la que los trasgos recuperen su antigua gloria.
Los herejes rechazan esta noción y creen que el Glamour no es la clave en absoluto. Creen que el reino mundano debe fortalecerse hasta el punto de destruir el Ensueño... provocando así el renacimiento de ese reino fantástico. Al igual que los hechiceros, que se describen a continuación, intentan destruir todo rastro de Glamour en el reino mundano para "restaurar el equilibrio" entre las dos realidades. Solo así creen los herejes que podrán redimirse los trasgos. Naturalmente, estos Dauntain se enfrentan a la firme oposición de las hadas en general.
Lo que resulta particularmente intrigante acerca de los herejes es que su creencia en la restauración de un equilibrio entre realidades es calcada a los crípticos comentarios de unos pocos exaltados. Algunos Visionarios, por ejemplo, creen que los elegidos son heraldos de una nueva era que verá la destrucción del enemigo y salvará a la humanidad tras grandes tribulaciones. ¿Es posible que los herejes vean el mismo futuro?
Al contrario que las furias, los herejes suelen ser objeto del interés —de la ira, más concretamente— de otros trasgos, y no al revés. Para los cazadores, al principio podrían parecer víctimas indefensas de la depredación sobrenatural, caso de una extravagante anciana acosada por asaltantes inhumanos. Cuando sea evidente (gracias a la segunda visión y las facultades) lo que son realmente los herejes, los exaltados podrían sentir menos conmiseración por ellos.
• Hechiceros: Este subtipo de Dauntain resulta inusual en el sentido de que consiste en trasgos que abrazan la realidad mundana para utilizarla contra otros de su especie. Los hechiceros creen que, ya que el mundo ordinario actúa contra el Glamour que todas las hadas emplean, pueden manipular la realidad mundana para que les sirva de una especie de "magia antimágica".
Al contrario que los brujos y otra clase de artífices de la magia, los hechiceros Dauntain no utilizan una gran cantidad de efectos sobrenaturales. Lo cierto es que el grueso de su repertorio "mágico" consiste en destruir las cosas que ansían los trasgos —creatividad, inspiración, fantasía— para perjudicar a las pesadillas. Por tanto, los hechiceros tal vez no parezcan particularmente siniestros a los cazadores. De no ser por su naturaleza de trasgo, puede que ni siquiera llamaran la atención de los exaltados. Así de sutil es su actividad.
Sin embargo, los hechiceros merecen que se les preste atención por dos motivos. Sus actividades inspiran la animosidad de otros trasgos, los cuales naturalmente desaprueban los intentos de los Dauntain por cortar sus fuentes de suministro. Los hechiceros también se sienten sumamente frustrados por lo poco que se traduce su esfuerzo en la energía pura que creen que debería generar. Muchos hechiceros llegan hasta tal punto de desesperación que podrían emprender acciones peligrosas en las que podrían resultar heridos seres humanos ordinarios y exaltados por igual. Podrían intentar provocar el derrumbamiento de la economía o colocar bombas en acciones de sabotaje, por ejemplo, para destruir el espíritu humano y matar de hambre a las demás hadas.
Al igual que los herejes, los hechiceros suelen atraer a otros trasgos hacia ellos. Al contrario que los herejes, la malevolencia de los hechiceros es más activa. Incluso sin la segunda visión, por ejemplo, los cazadores pueden "intuir" que algo va mal con estos parias. Suele tratarse de tipos puritanos y estirados que no sabrían pasárselo bien ni aunque les fuera la vida en ello. Incluso los mortales ordinarios se sienten incómodos en la proximidad de estas criaturas, que a menudo se hacen pasar por pastores mojigatos, bibliotecarios austeros y cínicos adolescentes.
Subtipos Ajenos
• Los perdidos: Este subtipo de Dauntain es, en esencia, el ejemplo perfecto del durmiente. Los seres que encajan en esta categoría no se consideran trasgos ni sobrenaturales en ningún sentido, sino que ven las experiencias pretéritas con el Ensueño como una forma de locura. Tienen a los demás trasgos por productos de la imaginación, fantasías de una mente inestable. Harán cualquier cosa con tal de eliminar estos fantasmas si esperan salvarse ellos mismos.
Los perdidos ven a los demás trasgos como víctimas de la misma locura generalizada. Sienten que es su deber "ayudar" a estas víctimas, puesto que al hacerlo se ayudan a sí mismos. Los intereses de los perdidos coinciden por tanto con los de algunos exaltados. Consideran que la creencia en los trasgos es un peligro para la sociedad que debe ser contenido antes de que pueda hacer un daño irreparable, con independencia de que esta condición deba ser curada o cauterizada.
Al mismo tiempo, los perdidos suponen un peligro para los cazadores porque estos durmientes niegan la existencia de cualquier tipo de realidad sobrenatural. Estos Dauntain se han refugiado en la realidad mundana de tal modo que niegan testarudamente que los trasgos sean algo más que seres humanos mentalmente inestables. Cualquier cazador que perore acerca de los Heraldos o los chupasangres probablemente se tope con el escepticismo —y quizá la resistencia— de los perdidos, que sin duda creerán que los exaltados también necesitan su ayuda.
Gracias a su rechazo de lo sobrenatural, cualquiera de los perdidos podría parecer idéntico a cualquier otra persona corriente en la que podría confiar un cazador... y que solo pensará en el bienestar del cazador cuando le invite (u obligue) a "buscar ayuda". Sin embargo, los perdidos siguen siendo Dauntain y poseen habilidades sobrenaturales. Un cazador podría ser presa de estos dones no reconocidos, que resultan difíciles de discernir debido a la tajante negativa de su propia naturaleza por parte de los perdidos. Son "enemigos pasivos", el equivalente sobrenatural a las arenas movedizas: aparentemente sólidos y ordinarios, pero con la facultad de arrastrar a un cazador hasta el fondo por sus propios esfuerzos.
• Nihilistas: Los nihilistas, pese a estar clasificados de Dauntain durmientes porque pueden enmascarar su propia naturaleza, difieren en cierto modo de los demás trasgos de esta categoría. Los nihilistas saben que son trasgos. Lo cierto es que son plenamente conscientes de su identidad sobrenatural. Sin embargo, los nihilistas desconocen que se han convertido en Dauntain y que son una fuente de "anti-Glamour".
Los nihilistas fueron trasgos en su día. Se alimentaron de la creatividad y las emociones humanas igual que los demás miembros de su especie. Hicieron todo lo que estaba en su mano por preservar su tenue conexión con el Ensueño... y fracasaron. Al menos, así lo ven ellos. Creen que los trasgos están condenados sin remedio. Por mucho que se nutran de inspiración humana no conseguirán salvarse, por eso se refugian en sí mismos y aguardan a que llegue el final.
De este modo, estos Dauntain se convierten en focos de lo mundano, lo que los convierte en un grave peligro para sus congéneres. Los nihilistas no se muestran hostiles activamente hacia los trasgos, pero su mera presencia puede dañar a los demás, motivo por el que a su vez suponen una amenaza para los exaltados. Otras pesadillas podrían buscar distanciar a estos durmientes de las fuentes de Glamour o podrían expulsar por la fuerza a los Dauntain involuntarios de los escenarios que frecuentan las pesadillas. Si un nihilista se instala en una zona particularmente rica en Glamour, una horda de trasgos podría decidir ocuparse de él... con resultados nefastos. Una conmoción de este tipo puede afectar al mundo material y a la gente común, y probablemente pondrá también en peligro a los cazadores.
• Ratas apestadas: Este tipo de durmiente recuerda en algunos aspectos a los nihilistas, en el sentido de que las ratas apestadas no siempre reconocen que entrañan peligro para sus camaradas trasgos. Lo cierto es que muchos de estos Dauntain desconocen que han sido "infectados" con algún tipo de anti-Glamour. No obstante, las ratas apestadas son portadoras de una "enfermedad" letal para las pesadillas y podrían transmitírsela a otros antes de que se descubra la verdad.
La condición de las ratas no es fácil de explicar. De alguna manera, estos trasgos están en contacto con una poderosa fuente de lo mundano que anula su conexión sobrenatural con el Ensueño. Esta fuente varía de una rata a otra y podría ser cualquier cosa, desde otro Dauntain a un chupasangre. Cualquiera que sea la fuente, estos trasgos infectados "contagian" su enfermedad mundana.
La capacidad de una rata apestada de debilitar a otros de su misma especie sugiere una intrigante conexión con los cazadores. Si se utiliza adecuadamente, uno de estos Dauntain podría convertirse en una herramienta útil contra los trasgos, una especie de arma sobrenatural que podría emplearse para facilitar la caza. Evidentemente, para conseguirlo, los elegidos deberán encontrar un punto en común con estos durmientes, lo que podría resultar problemático. Las ratas apestadas tienen un interés casi irracional en permanecer cerca de la fuente de su contagio, que pueden ser otras clases de monstruos... ¡lo que significa que los cazadores estarían expuestos a estos seres!
La "Enfermedad" de una Rata Apestada
La infección de una rata apestada funciona de forma similar a la facultad de Juicio: Equilibra (tira la Banalidad del paria en lugar de Astucia + Celo), con la excepción de que sus efectos duran un día por éxito conseguido. Esta habilidad surte efecto contra trasgos (incluidos otros parias). Se cree que la pesadilla que languidezca bajo los efectos de la enfermedad durante demasiados días terminará por convertirse en una rata apestada a su vez, aunque ningún exaltado sabe si eso es cierto o no. Otros trasgos podrían sugerir que también los mortales puedan resultar afectados, volviéndose huraños y deprimiéndose hasta el punto de morir. ¿Podría ocurrir lo mismo con otros cazadores?
Clases de Dauntain
Reserva de Dados
Determina tu reserva y tienta a la suerte...
Destino Oscuro
El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.





















0 comments:
Publicar un comentario