Por cualquier motivo —ya sea la maldición de una sangre demasiado diluida, un linaje ignorante de las sutilezas de la Camarilla, o un trauma profundo en la Estructura de la Bestia—, el dominio del personaje sobre una o ambas de sus Disciplinas físicas es errático, tosco y peligroso. La energía vitae no fluye con la gracia depredadora esperada de un Cainita, sino que se desboca, convirtiendo los dones de la Sangre en un estorbo humiliante.
Los vástagos, particularmente entre el Clan Brujah, que sufren este Rasgo experimentan manifestaciones tan molestas como letales:
• Celeridad desbocada (1 punto): La velocidad antinatural del personaje solo responde al pánico o a la urgencia bruta, manifestándose únicamente para correr y desplazarse con frenesí en combate. Cualquier ataque realizado mientras se emplea esta Disciplina sufre un +1 a la dificultad. Acciones que exijan precisión milimétrica, como ensillar un caballo, enhebrar una aguja, manipular cerraduras o colocarse correctamente una armadura pesada, resultan imposibles con la Celeridad activada. Para el vástago, el mundo se mueve en una borrosa línea recta donde la finura no existe.
• Fuerza desmedida (2 puntos): El personaje es incapaz de calibrar la presión de sus músculos nodosos y muertos. Debe concentrarse constantemente en cada pequeño movimiento para no causar desgracias cotidianas (como aplastar la mano de un mortal al saludarlo con fingida cordialidad, o romperle la columna a un aliado con un simple abrazo de bienvenida). Si no se supera una tirada de Fuerza de Voluntad a dificultad 6, el vástago cederá a la inercia y deberá aplicar toda su potencia bruta al dañar a cualquier objetivo. Además, cualquier ataque con éxito empleando un arma cuerpo a cuerpo exige una tirada adicional de Destreza + Armas Cuerpo a Cuerpo (donde la dificultad es igual a la Fuerza + Potencia del personaje). Un fallo en esta última tirada indica que el peso y la violencia del golpe traicionan al usuario, haciéndole perder su siguiente acción mientras recupera el equilibrio o frena la inercia del arma.
• Potencia ineficiente (3 puntos): La sangre del personaje es incapaz de canalizar la brutalidad sobrenatural de forma directa. Los éxitos tradicionales de Potencia de sangre dejan de ser automáticos, funcionando en su lugar como dados adicionales que se suman a la Fuerza únicamente para las tiradas de daño. Acciones físicas titánicas que requerirían un esfuerzo mítico —como levantar un portón de hierro forjado o volcar un carruaje— exigen ahora una tirada de Fuerza + Potencia (dificultad 6): el número de éxitos obtenidos en esta tirada determinará la cantidad de dados reales que el personaje puede aplicar a la tarea. La fuerza ya no es una certeza, sino una apuesta contra su propia inaptitud.
Algunos Brujah verdaderamente ineptos —o malditos por los excesos de su propia sangre— experimentan problemas para dominar tanto la Celeridad como la Potencia simultáneamente, convirtiéndose en el hazmerreír constante de sus hermanos de clan y en un peligro ambulante para los Dominios locales. Con la tutela férrea y constante de un Anciano adiestrado en las artes físicas, el personaje podría llegar a superar y eliminar este defecto con los años, pero más le vale reservar una vida o dos de no-vida para dedicar exclusivamente a tan ardua y frustrante tarea.
• Nota de trasfondo: Por regla general, ningún Cainita debería verse limitado por más de una expresión o manifestación de este defecto al mismo tiempo durante la creación o el desarrollo de su crónica.
Falta de Control (Defecto de 1 a 3 puntos) [Brujah]
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Destino Oscuro
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