Un orgullo pecaminoso que resulta un extraordinario (y a veces horrendo) coste para el afectado y todos los que le rodean. El ejemplo más famoso es el del Joven Roland, que se negó a permitir que sus hombres se retiraran del frente a los moros que exterminaban: su orgullo le impedía huir para no parecer un cobarde.
Un jugador que tome este Defecto debería elegir (con ayuda del Narrador) una o varias cosas de las que se enorgullezca: sus ropas, su habilidad con los caballos, su espada, su linaje mortal, su pureza ideológica o su estatus dentro de la Camarilla o el Sabbat. Este foco no es un mero capricho, sino el pilar sobre el que descansa la frágil fachada de humanidad o la máscara de monstruosa superioridad del Vástago.
Cuando este foco se vea insultado, amenazado o puesto en entredicho —incluso mediante una leve burla o una crítica sutil de un rival—, se deberá hacer una tirada de Fuerza de Voluntad (dificultad 9). Si se falla, el personaje perderá toda perspectiva táctica y social, tratando de salvar su “honor” de inmediato y olvidando cualquier otra consideración, por urgente o peligrosa que sea.
Esta obsesión ciega puede resultar en la pérdida de aliados clave, en el fracaso estrepitoso de planes cuidadosamente urdidos durante décadas, en la destrucción o traición de seres queridos (o ganado preciado), o incluso en la Muerte Definitiva al desafiar a enemigos muy superiores solo por no ceder un ápice de terreno o dignidad.
Para mitigar este peso en la crónica, cada vez que el personaje logre una victoria incontestable referente a su obsesión (humillar al ofensor, demostrar la superioridad de su foco o reclamar lo que considera suyo por derecho), podrá hacer una tirada de Fuerza de Voluntad (dificultad 7) para ver si puede dejar descansando su orgullo el resto de la noche, recuperando temporalmente el autocontrol antes de que su soberbia vuelva a exigir tributo.
Orgullo Desmedido (Defecto de 3 puntos) [Toreador]
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Destino Oscuro
El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.





















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