Para un vampiro, el cuerpo es tanto un santuario como una frágil vasija de carne muerta. Mientras que otros cainitas caen de rodillas o ven sus reflejos entorpecidos al recibir el más mínimo daño, tú has trascendido esa flaqueza.
Quizás tus terminaciones nerviosas murieron a causa de las retorcidas manipulaciones de la disciplina Vicisitud, o tal vez tu mente se ha desensibilizado tanto a través de los siglos que el sufrimiento físico se ha convertido en un estímulo en lugar de un impedimento. Para ti, el dolor ya no es una señal de alarma que paraliza los sentidos, sino un eco lejano o incluso un recordatorio perverso de que sigues "vivo" (al menos a tu manera). En combate o bajo tortura, mantienes una compostura aterradora, ignorando desgarros, impactos o quemaduras que harían gritar a otros de tu misma estirpe.
• Inmunidad en estados leves: No sufres ninguna penalización en tus reservas de dados cuando te encuentras en los niveles de salud de Herido (-1) o Lastimado (0). Tu cuerpo responde con la misma presteza que si estuviera intacto.
• Penalizaciones normales: Conservas todas las penalizaciones habituales de las reglas de Vampiro: La Mascarada al caer en niveles de salud más graves, como Malherido (-2), Tullido (-5) o Incapacitado. El mérito mitiga el dolor menor, pero no repara la destrucción física severa de tus tejidos.
Resistencia al Dolor (Mérito de 2 puntos) [Tzimisce]
Reserva de Dados
Determina tu reserva y tienta a la suerte...
Destino Oscuro
El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.





















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