Las ciudades tienen reputación de estar muy vivas. Son mutables y su alcance puede ser mundial o estar restringido a un barrio concreto. Hay cosas que la gente sabe sobre la ciudad en la que ha crecido, ya sean rumores obtusos o hechos. Aquí es donde nuestro conocimiento común de una ciudad se teje en la máscara que porta. Estos aspectos cambian con el tiempo y la sociedad o los medios de masas pueden añadirlos o moldearlos. Las mentiras a veces terminan por tomar el lugar de las verdades al colmar las expectativas de lo esperado o al esperarse que participen en ellas. En el Mundo de Tinieblas y en la ciudad de Chicago hay muchas capas de verdad y engaño que pueden edificar la atmósfera de un entorno de juego. También es una forma fantástica de proporcionar a los jugadores ganchos para historias que conocerán al empezar la partida con sus personajes.
Recomendamos cinco de cada extremo del espectro para construir un buen escenario, pero no es completamente necesario. El objetivo de este ejercicio es conceder suficiente conocimiento y proporcionar un comienzo para edificar la energía de tu ciudad.
Verdades de Chicago
• Chicago es la Tercera Ciudad de Mayor Tamaño del País y se Considera una "Ciudad Internacional": Los mortales y los vampiros que visitan Chicago no comprenden del todo lo increíblemente inmensa que es la ciudad. Cuando la gente de fuera ve a los chicagüenses usando redes sociales y experimentando los frutos de la ciudad, suelen comentar que les «gustaría hacer todas esas cosas un día» cuando vayan de visita. Esto es sencillamente imposible. En un buen día, puede llevar dos horas sólo atravesar la ciudad conduciendo. Con una población de 2,7 millones de habitantes, es la tercera mayor ciudad del país en cuanto a superficie y cuenta con la calle continua más larga del mundo (la avenida Western); es obvio por qué suele llamársele «Chicagoland».
Para los vampiros, Chicago es una delicia llena de infinitas posibilidades. Simplemente hay tanto ganado aquí y, con la debilidad histórica de las leyes de la Camarilla que gobiernan la ciudad, muchos Cainitas están aprovechando esta oportunidad para expandir los límites un poco. Después de todo, es mucho mejor pedir perdón que pedir permiso.
• Chicago está Corrupto: Existe una razón por la ue el área de Chicagoland se conoce como «Crook County» (Condado Criminal) por quienes suelen verse pisoteados por la maquinaria política. Es decir, ¡venga!, los ciudadanos tienen que pagar sus multas de aparcamiento al «Departamento de Ingresos Públicos». Hasta muy recientemente, el clientelismo político era simplemente parte de la vida diaria de Chicago. La gente era la máquina (y algunos aún creen serlo): ayudaban a gente que conocían, se les pagaba y hacían funcionar las cosas. Todo el mundo recibía su parte por parte de todo el mundo, Vástagos incluidos, a menos que no tomases parte en el juego. Entonces eras sencillamente un enemigo.
Chicago tiene una lista kilométrica de políticos que han ido a la cárcel de una forma u otra, y que es aún más larga si contamos el resto de Illinois. Tres de sus cuatro últimos gobernadores han ido a prisión, el último por tratar de vender un cargo de senador de EE. UU. Esto puede ser un problema.
Los vampiros son corruptos por naturaleza. Negocian en trastiendas y callejones oscuros. Chicago no es una excepción a esta regla. No es infrecuente que los fondos públicos desaparezcan o reaparezcan por arte de magia, que las escuelas se cierren en vecindarios como un esfuerzo para expulsar a la población o que múltiples bloques urbanos se gentrifiquen súbitamente en el curso de un año más o menos. Las posibilidades de maquinaciones conspiradoras son infinitas en una ciudad tan grande como Chicago, y los Vástagos de la ciudad están bien versados en todo lo que prometen.
• Chicago es la Ciudad más Segregada del Mundo: Pese a lo progresista y democrática que trata de parecer la ciudad ante el mundo, fue una de las primeras ciudades modernas en implementar la segregación. Con la convergencia de la «ciencia» de la eugenesia, un intenso desarrollo urbano, la economía inmobiliaria y el incipiente campo de la sociología en la década de 1890, los desarrolladores de la ciudad crearon un laboratorio construido sobre prejuicios y divisiones raciales. Los barrios eran líneas divisorias para cada pedazo de ascendencia, ya fuese ésta raza, religión o país de origen.
Las tensiones continúan en la actualidad, donde gigantescas estructuras de viviendas subvencionadas albergan a ciudadanos acosados por la pobreza en las prisiones beige de los edificios públicos. En pos de limpiar la imagen de la ciudad, la mayoría de estos edificios han sido derruidos, aunque los propios terrenos no se han desarrollado y poseen una cierta miseria que resulta palpable. Los que se han desarrollado (como el famoso barrio Cabrini Green) estaban destinados a convertirse en viviendas de «ingresos mixtos», un posible resultado de la ayuda de Jackson a su compañero de hermandad Ventrue. Pero se han presentado demandas por no haberse desarrollado tales edificios. Los barrios simplemente se han gentrificado y, en ciertos lugares, los edificios llenos de horror se han reemplazado con facilidad por adosados de un millón de dólares. Algunos terrenos en torno a la ciudad han resultado tan tóxicos que el gobierno federal ha tenido que inmiscuirse y designarlos como lugares especialmente contaminados por sustancias peligrosas. Estos lugares no suelen ser buenas calles de noche, y los rumores de «demonios» y «diablos» ocupan los chismorreos de dichos barrios. Puede que sean un extraño remanente de la leyenda urbana del «Diablo de Hull House» del South Side, pero nadie tiene especial interés en descubrirlo.
• A los Chicagüenses les Cuesta Aceptar el Cambio: Chicago tiene un gran problema con los cambios. Cuando se vendió el estadio de béisbol Comiskey Park, los habitantes del South Side perdieron la cabeza de forma colectiva. No podían siquiera entender que un edificio pudiera llamarse de forma distinta. Cuando se compró la Torre Sears y se le cambió el nombre, la compañía que la compró aprendió del pasado y compró una larga introducción de dos páginas en ambos periódicos en un intento de evitar la inevitable oleada de desdén. Hay incontables historias así en Chicago. Los chicagüenses son gente tradicional, humildes habitantes del Medio Oeste que simplemente no quieren que les molesten. Quieren que les dejen tranquilos y adoran sus tradiciones incluso cuando tienen defectos innatos.
Esto también ocurre en la cultura vampírica de Chicago. Los vampiros tienden a tener problemas para adaptarse a los tiempos. Es fácil que se pierdan o queden desconectados de la cultura actual. Un gran ejemplo es el nuevo Príncipe de Chicago, otro Ventrue del mismo linaje gobernando de nuevo la ciudad. ¿Y si es momento de un cambio? Con la enloquecedora Llamada fluyendo por la sociedad Cainita, es sólo cuestión de tiempo antes de que alguien más trate de hacerse con el poder de la ciudad. ¿Estallará tal lucha en una completa Yihad? ¿Y qué hay de los rumores de las conexiones Anarquistas del Príncipe? ¿O de las ancianas entidades bajo el lago Míchigan? ¿Será destruida la Joya desde dentro?
• Chicago está Increíblemente Orgulloso de su Cultura: Los chicagüenses están orgullosos de su ciudad y de los logros de ésta hasta decir basta. Su población tiende a construir o destruir movimientos. Los disturbios de Haymarket ayudaron a comenzar la lucha por los derechos que los trabajadores del ganado tienen hoy en día. Todo el mundo en Chicago recuerda la locura que barrió la ciudad durante la convención demócrata de 1968. La música disco fue asesinada públicamente en Comiskey Park y el disturbio posterior cambió las leyes de consumo de bebidas en la ciudad para siempre. De sus cenizas nació la música house y terminó por edificarse la escena de la electrónica con la que los Vástagos tanto suelen conectar.
Los fallos y las bravatas son controlados por la población vampírica y humana. Los Vástagos de Chicago han visto este ejemplo perfecto con cada cambio de poder en la ciudad. Joseph Peterson sólo ha sido el último de una larga serie de transformaciones. Cualquiera que amenace a la ciudad en su conjunto tiende a ser expulsado. En el caso del nuevo Príncipe, Kevin Jackson, ¿tendrá la ciudad suficiente paciencia con otro Ventrue? ¿Puede lidiar con el insoportable peso de la Torre de Marfil o terminará su población por estallar en una guerra abierta? ¿Tiene la Camarilla lo necesario para proteger el alma de la ciudad más tiempo?
Mentiras de Chicago
• Sus Habitantes se Refieren a Chicago como "La Ciudad de los Hombres Anchos" o "La Ciudad de los Vientos": Los chicagüenses no hablan de sí mismos usando la mayoría de apodos que los foráneos les dan. La cantidad de violencia que se percibe que se comete en la ciudad le ha otorgado el despreciable y racista apodo de «Chirak» (Chicago + Irak). Aunque muchos chicagüenses han sufrido un enorme horror y angustia a causa de la violencia armada del crimen organizado, desprecian activamente este apodo. Mucha gente de todo tipo trabaja muy duro para cerciorarse de que los ciudadanos están seguros en la ciudad. El tropo común de «esa gente no se preocupa por su comunidad» es completamente mentira.
Aun así, los apodos son parte del habla común de la ciudad. Incluso por su forma de hablar, los chicagüenses tienden a crear vocabulario nuevo e interesante. Suelen añadir eses al final de las palabras o un artículo antes de un nombre propio: «Voy a ir al Jewels (Jewel es una cadena de supermercados) a comprar medio kilo de salchichas» es un buen ejemplo. Los chicagüenses tienden a quitarle letras a las palabras convirtiendo unos sonidos en otros (por ejemplo, la típica «th», sonido de la «z» en español, en «t»), y marcan mucho la «a» en cualquier palabra con esa vocal. Adoran hacer que su lenguaje sea colorido y vibrante, una forma de hablar que está muy viva. Usan expresiones propias (e intraducibles) como «finna» en lugar de «going to» (ir a). También cambian el nombre de los sitios, como llamar «la judía» a la instalación artística Cloud Gate (puerta de nube) en el Parque del Milenio. Incluso crean palabras o expresiones como «pedírselo», que es poner un objeto en la calle para guardar un aparcamiento, o «grabowski» para la gente que trabaja duramente cada día.
• Una vez que has Visto el Centro, has visto todo Chicago: Chicago es la tercera ciudad del país en cuanto a superficie (corrección factual del texto), de un tamaño sencillamente monstruoso. Tanto Vástagos como ganado que han vivido toda su existencia aquí aún descubren de forma habitual nuevos lugares. Sencillamente no hay forma de experimentarla al completo. Mucho menos aún los edificios. La Fundación Arquitectónica de Chicago se asocia de forma habitual con los dueños de edificios para ofertar visitas guiadas (cuyas entradas suelen agotarse) a chicagüenses y turistas. Muchos edificios tienen un aire de misterio y bastantes tienen un equipo de seguridad que sólo permite acceder a quienes consideran dignos.
Chicagoland tiene cualquier tipo de localización que podrías encontrar en un clima templado. Desde bloques urbanos tan destrozados que la naturaleza los está reclamando, a reservas de espesos bosques, pasando por densísimas expansiones urbanas o espacios aparentemente infinitos en los altísimos rascacielos. Las estructuras góticas se ciernen sobre estaciones de metro elevado abandonadas hace mucho y brillantes instalaciones artísticas adornan los muros bajo los viaductos donde viven los mendigos. ¿Y quién sabe qué misterios pueden descansar dormidos en los túneles bajo la ciudad?
• Chicago es Violento: Chicago tiene una reputación internacional de ser un punto caliente de violencia y asesinatos del crimen organizado. Esto proviene de su pasado mafioso, a menudo conectado con el reinado de terror ocasionado por el control que Capone y su banda tenían de los bajos fondos de la ciudad. Las guerras de la droga de los ochenta y el reciente incremento de las guerras de bandas tampoco han ayudado, ya que la prensa se agarra a cualquier historia de tiroteos que tenga lugar en ella. En realidad, Chicago está mejorando. La ciudad no tiene tantos asesinatos per cápita y los grupos comunitarios trabajan para proporcionar servicios a los ciudadanos que más lo necesitan. Chicago también tiene algunas de las leyes para armas más duras de la nación y trabaja duro para acabar con las raíces de la violencia que asolan las comunidades de menores ingresos de la ciudad. Chicago también tiene un problema de números. Debido a su enorme población, el número de asesinatos y tiroteos se ve como algo al nivel de una epidemia, aunque proporcionalmente son iguales o incluso menores que los de otras áreas metropolitanas.
Con la Praxis de Kevin Jackson, probablemente la violencia no mejore. Al haber sacrificado a muchos de sus propios hombres en la candidatura olímpica de Chicago y al ayudar con las severas medidas resultantes contra la mafia en toda la ciudad, Jackson puede haber provocado un problema. En un intento de vengarse de Peterson, Jackson utilizó los vacíos de poder creados en la ausencia de bandas. Ayudó a crear centenares de bandas por toda la ciudad, y en apariencia las dejó a su aire. Entre los Vástagos de la urbe se rumorea que ésa es la razón por la que hay tanta violencia de crimen organizado, ya que sólo los Sangres de Jackson permanecen como una fuerza consistentemente unificada. Por lo bajo, se comenta que el Príncipe puede haber abierto adrede la caja de Pandora en cuanto a violencia se refiere, aunque es imposible que pudiera haber predicho la agitación que provocaría.
Junto con las incontables bandas de la ciudad, la disparidad económica entre las zonas tiene un importante papel en la generación de crímenes. Éste es un problema que Jackson previó en el pasado y que probablemente ahora promueva con su recién adquirido poder. La facilidad para acceder a la venta fraudulenta de armas de Indiana crea vacíos legales en las leyes de armas de Chicago, lo que permite un flujo infinito de armas de fuego a la ciudad. Por mucho que los civiles se opongan a la violencia armada, eso no disminuye la capacidad de la ciudad para el caos.
• Chicago es la Capital de Illinois: Springfield es la capital del Estado de Illinois, un hecho que muchos chicagüenses, tanto vivos como no-muertos, suelen olvidar. Las principales sedes del poder, tanto económico como político, provienen de Springfield, para disgusto de otros ilineses. La influencia gubernamental de Springfield ha creado movimientos marginales dentro del cuerpo político del estado en pos de la secesión de Chicago. Los recientes informes políticos han determinado que más dinero de los impuestos por persona ha ido a parar a quienes viven fuera del condado de Cook y la ciudad, generando resentimiento en los habitantes de Chicago. Los chicagüenses consideran que cualquier cosa al oeste de la I-355 y al sur de la I-80 es otro estado, o puede que incluso otro país.
• A los Chicagüenses no les Gustan los Turistas: Los chicagüenses adoran a los turistas, pero no les gusta la gente de fuera que cree que les puede decir qué hacer. Este hecho se hizo patente durante la convención de 1968 cuando los disturbios y protestas fueron creados por «foráneos» y «agitadores». Al ser una ciudad de grandes pensadores y de quienes luchan por labrarse un futuro, los chicagüenses consideran una amenaza a cualquiera que les dice cómo se supone que han de vivir. Esta creencia común en la rebelión siempre ha sido una corriente subyacente en Chicago. El ímpetu por hacer un mundo mejor es una creencia común en la cultura popular de la ciudad.
Verdades y Mentiras de Chicago
Reserva de Dados
Determina tu reserva y tienta a la suerte...
Destino Oscuro
El destino es una red de intrigas. Si no sabes qué senda tomar, deja que el azar dicte tu próxima lectura.





















0 comments:
Publicar un comentario