La Conciencia de la Tierra

El colectivo que se hace llamar la Conciencia de la Tierra viaja a través de Norteamérica, predicando su mensaje a cualquiera que quiera escucharlo. Sin embargo, el grupo se muestra mudo frente a los exaltados curiosos. Sus miembros viajan en dos grupos separados. El primero de ellos (los "Guías") arriba a las ciudades de noche. Los "Hermanos de la Caza", llegan más tarde en dos vehículos. Los exploradores peinan la ciudad durante los dos días anteriores a la llegada de los otros, buscando a todos los seres sobrenaturales que vivan en la ciudad y siguiendo su pista. Los rastros dejados por sus presas (leer más abajo) suelen ser una señal para los cazadores locales de que otros exaltados están operando en la ciudad.

Normalmente, los Hermanos de la Caza llegan a la ciudad una tarde de viernes y buscan un parque público en el que es muy probable que se reúna mucha gente durante el fin de semana. Levantan un pabellón y recopilan toda la información descubierta por los Guías. Desde primeras horas de la mañana, los visitantes del parque son obsequiados con refrigerios y panfletos. Éstos últimos contienen vagas e inocuas promesas de iluminación para aquellos que escuchen "el mensaje". A mediodía, los Hermanos de la Caza invitan a la audiencia a "cobijarse en la sombra de la tienda" para esperar la llegada del mensaje.

El orador del grupo es Elías, un hombre alto y robusto, de ojos penetrantes y dotado de un talento natural para detectar los sentimientos de una multitud y componer un sermón a medida, de acuerdo a sus intereses. Aunque sus discursos muestran una vena retrógrada, no implican el típico vitriolo de fuego y azufre. El mensaje de Elías ofrece una senda a "la consciencia, la iluminación y la evolución espiritual" pero al mismo tiempo contiene advertencias dedicadas a aquello "miserables espirituales que se empeñan en permanecer en las células cancerosas de la norma espiritual" en vez de unirse a la creciente "alma colectiva de la humanidad". Las homilías de Elías están salpicadas de referencias vagas a "las sombras que se esconden en nuestras nieblas", alusiones que se van haciendo más concretas en cada encuentro sucesivo. El predicador realiza sus sermones dos veces cada sábado y cada domingo, a media tarde y a poco de ponerse el sol. Los Hermanos de la Caza empaquetan entonces la tienda y la Conciencia de la Tierra se traslada a su próximo destino.

Cualquier criatura sobrenatural curiosa que acuda a uno de los sermones de Elías deja tras de sí un rastro cuando se marcha, por cortesía de los vigilantes Hermanos de la Caza. Los Guías no provocan enfrentamiento alguno, a menos que se vean obligados a ello. Su objetivo es atravesar los disfraces de tales seres, observar sus actividades y entonces informar de ellas a los Hermanos de la Caza. Éstos poseen detallados archivos sobre varios monstruos conocidos, a lo largo y ancho del país. De un modo similar, Elías no parece buscar conversos de forma inmediata, un hecho que deja muy claro durante sus discursos. Más bien, expone lentamente a su audiencia la verdad del mundo, un hecho tras otro, para asegurarse de que cuando llegue el momento de la venganza, los cazadores y la humanidad sean los que emerjan victoriosos y la siguiente edad del hombre pueda comenzar.

Los cazadores de la Conciencia de la Tierra se consideran a sí mismos más que meros revolucionarios que combaten a las fuerzas de la oscuridad. Creen que son los representantes del próximo paso que la humanidad dará en el camino de su evolución hacia la verdadera divinidad. El que los Mensajeros sean representaciones sobrenaturales del inconsciente colectivo de la humanidad, o los mismos devas, bodhisattvas y ángeles de los que Elías habla en sus discursos es objeto de debate en el seno del grupo. El consenso generalizado actual sostiene que los Mensajeros son de hecho entidades con complicados planes propios y que los cazadores son sus vicarios en la Tierra. Sin embargo, la incómoda pregunta sigue sin contestación: si Elías predica la verdad sobre la meta de los Mensajeros para la humanidad y los cazadores, ¿porqué tienen otros exaltados visiones tan diferentes sobre su papel y la naturaleza de sus benefactores?

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"No dejes que el olvido reclame este conocimiento. Ancla este grimorio a tu dispositivo móvil antes de que el sol naciente lo consuma."